Prohibido olvidar: “Los desaparecidos del castrismo”

Los desaparecidos del castrismo es una conferencia muy fuerte pero muy necesaria en estos tiempos en que la mayoría de los cubanos de aquí y de allá sufren de una “oportuna amnesia”.

A propósito de esa conferencia les propongo que sigan la lectura de este post para que conozcan de algunos temas que no expuse ese día pero que me parecen necesarias por el contexto en que se desarrolló la misma: el Papa acababa de dejar Cuba donde sostuvo encuentros con dos figuras que representan la Dictadura en toda su magnitud y era recibido en Washington por Obama, un hombre que nació el mismo año en que esos dos seres ordenaron decenas de fusilamientos a personas inocentes en Cuba.

“Las manos de los dictadores Fidel y Raúl Castro están manchadas de la sangre de hombres y mujeres inocentes en casi todos los casos; y de la criminalidad en cientos de cubanos a los que tampoco les dieron el derecho a tener un juicio justo y ser condenados por un tribunal con todas las garantías legales que manda la justicia de los hombres.

Con relación al perdón

Y con relación al perdón he escuchado que son los victimarios los que tienen que pedir perdón a las víctimas. En estos años no he tenido noticias de que ese perdón lo hayan pedido los Dictadores de Cuba a las familias de los que murieron por la obra y orden de ellos”.

A continuación incluiré otros testimonios que en virtud del tiempo no se pudieron ofrecer durante la conferencia y son imprescindibles para entender el dolor de nosotros a los que se nos está prohibido olvidar.

Maidin Carretero además de las vivencias que tiene relacionadas con su papá Julio Emilio Carretero y la denuncia contra el régimen que nunca le informó dónde lo sepultaron también investigó el caso de la familia Ureta, y otra familia que pidió anonimato, ambas residentes en Trinidad.

-José Ureta Calzada—fusilado en 1964 en la carretera a Topes de Collantes. nunca entregaron restos a la familia ni les extendieron un certificado de defunción.
-Un señor de Trinidad a quien le fusilaron el hermano luego haber realizado gestiones por veinte años le entregaron los restos.

Maidin Carretero respeta la decisión del hombre y destaca que en su caso ella no aceptaría nunca que le entreguen los restos de su padre, si no tiene la posibilidad de asegurarse de que en realidad lo son.

“En Cuba no tenemos como analizar en un laboratorio la veracidad de eso por tal razón mi padre Julio Emilio Carretero integra esa larga lista de personas desaparecidos por acción criminal de la dictadura

“A mi mamá unos militares la visitaron en la casa en Trinidad le informaron que mi papá Julio Emilio Carretero había sido fusilado en La Cabaña en La Habana el 23 de junio de 1964 y 1964.

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Reverso del certificado de defunción que entregaron a la hija en 2005

La noticia se la dieron unos días después del fusilamiento y ni en esa ocasión, ni nunca le dijeron donde fue sepultado mi padre. A pesar de muchas gestiones que hizo para saberlo solo logró que en 1968 le dieran un certificado de defunción en el que tampoco indican ni las causas de la muerte y solo que había sido sepultado en el Cementerio Colón. Lamentablemente en ese campo santo no le indicaron el nicho o la fosa donde lo habían sepultado a pesar de que ella insistió con la administración de allí.

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Alcides Santos Cruz (izq) junto a Maidin Carretero y Raúl Zerquera (der)

Alcides Santos Cruz residente en Manaca Iznaga Trinidad estuvo desterrado por muchos años en los pueblos cautivos en Pinar del Rio pero regresó allí después de 2001. Cuenta que conoce bien el caso de la familia Del Sol que buscó por años a dos hermanos desaparecidos.

-Ramon del Sol Sorí fusilado en las naves de Condado -1964- nunca recuperaron los restos ni la familia tuvo certificado de defunción.
-Narciso del Sol (hermano de Ramón) –murió en combate en 62-63 en un lugar conocido por Los Cantiles cerca del río Caburní. La familia nunca ha podido recuperar, ni restos, ni certificados de defunción.

“A mi esposa le mataron a su tío Narciso del Sol González en un un combate en la zona que está entre las llanadas de Gómez y Pueblo viejo y le fusilaron al otro tío Ramoncito del Sol en el Condado.

“En el caso de Narciso la información que tuvo la familia fue que los cayó en un combate en una zona del Escambray conocida como Cantiles al lado del Caburní. Junto a él otros alzados. A los cadáveres de los que murieron en ese enfrentamiento los bajaron en mulos hacia un lugar llamado Magua pero de ahí en adelante no se tuvo más información de lo que pasó.

“A Ramón del Sol (Ramoncito) hermano de Narciso lo fusilaron en Condado pero tampoco se supo donde lo sepultaron”.

“La señora Zoila madre de ellos, por muchos años buscó respuesta con el gobierno. Averiguó para saber dónde estaban sepultados sus hijos pero jamás le dieron información. “Que no sabían” era lo único que repetían los militares encargados de atenderlos”.

Asegura Alcides que en los primeros años de la década de 1960 en el siglo pasado durante la etapa que gobierno llamó “Limpia del Escambray” él trabajó en la zona de Condado como montero.

“Allí se veían claramente en los muros de afuera del cementerio muchos impactos de balas que quedaban porque fusilaban a los alzados. La mayoría de esos impactos los taparon años después. Llamaban mucho la atención y la gente preguntaba de qué se trataba aquello.

Los vecinos del lugar sabían que los fusilamientos eran afuera del cementerio o en lugares cercanos y luego que los mataban los echaban en bolsas de nylon y los enterraban, sin identificar las fosas comunes “a veces fusilaban a hasta varios a la vez.

“Casi siempre fusilaban de noche por eso  tempranito al otro día la gente que pasaba por allí veía en la tierra los cuajarones de sangre y a los perros comiéndoselos”, relató Alcides quien recuerda que una noche en la zona de Las Tecas específicamente en Buenavista donde hubo una comandancia de los milicianos y del gobierno “fusilaron a 19 hombres de una vez”.

“Nunca se supo que fue del cuerpo de ellos y tampoco los nombres. Lo único que suponíamos era que los habían apresado en el monte.

“Aunque el gobienro tuvo mucho control siempre alguien de los que participaba en los fusilamientos o trabajaba por allí lo contaba a los vecinos.

“Las noticias corrían de boca en boca entre todos”, destacó.

Fueron años muy duros Había un miedo muy grande y nadie salía de noche a investigar cuando oía disparos. “Pero se sabía lo que estaba pasando”.

En Trinidad muchas familias pasaron años buscando. Iban al cementerio a inspeccionar para ver si algún lugar tenía el nombre de sus muertos pero cuando los del gobierno se dieron cuenta comenzaron a ponerle custodio a los encargados de chapear y limpiar las hierbas.  “Por eso es que se hace tan difícil saber el destino de nuestros muertos”, dijo.

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Alcides Santos Cruz (izq) junto a Maidin Carretero y Raúl Zerquera (der)

También se ofreció en esa conferencia el testimonio de Gabriel Miranda donde denuncia la falta de gestión del gobierno cubano para dejarles saber donde fue sepultado Mario Miranda su hermano Esa entrevista había sido publicada en este blog (Ver Hombres desaparecidos y tumbas sin identificar en Cuba).

A continuación hago un resumen de una entrevista que  Gabriel Miranda en 2012 me concedió sobre el tema de los desaparecidos en el Escambray.(falleció dos años después de dar este testimonio).

Su hermano Mario Miranda, alzado contra el régimen de Fidel Castro, murió en un enfrentamiento con la “milicia revolucionaria“ en un punto conocido por El Dátil, en Guanayara, zona montañosa de la región del Escambray el día 4 de enero de 1961.

Su familia nunca supo dónde está sepultado. Hicieron todo tipo de preguntas y nunca encontraron respuestas de las autoridades cubanas en Trinidad que era el lugar donde por razones de geografía y división administrativa en Cuba les correspondía dar respuesta.

Según recuerda Gabriel Miranda el día del enfrentamiento en El Dátil donde estaba su hermano, murieron todos los “alzados” y la milicia lo informó así. Luego dejaron los cadáveres en el cementerio de Trinidad para que los sepultaran y aunque la familia buscó entre los muertos y realizó todo tipo de indagaciones nunca encontró respuestas de las autoridades locales.

** En la conferencia Desaparecidos del castrimso  familiares de desaparecidos dieron sus testimonios. Para escucharlos puede visitar aquí

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Autor: Idolidia Darias

Periodista cubana radicada en Miami desde 2004. Estudió Lengua y Literatura en el Instituto Superior Pedagógico Félix Varela en Santa Clara, Villa Clara, Cuba. Autora del libro “Escambray, la historia que el totalitarismo trató de sepultar” y coautora de “Cuba: desplazados y pueblos cautivos”. Es autora del blog

4 comentarios en “Prohibido olvidar: “Los desaparecidos del castrismo””

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