Acción urgente por jóvenes cubanos en huelga de hambre graves en una sala de terapia intensiva en Holguín

Lo que pido a los lectores es solidaridad de todos los cubanos para que me ayuden a divulgar que dos mujeres cubanas Anairis y Adairis Miranda Leyva están en una sala de terapia intensiva en Holguín en un estado de salud muy delicado y un joven Fidel Leyva hermano de ellas pronto podría ser trasladado al hospital en igual condición.

“Están graves. A mis hijas les puede dar un paro cardíaco. Me lo dijeron los médicos y yo pensé que era una exageración pero cuando las vi allí no me quedaron dudas  de la gravedad y mi hijo Fidel esta en celda de castigo ya orinando sangre y no lo quieren llevar al hospital”.

Asi lo dijo ayer la madre de estos tres jóvenes, Escúchelo en el programa Cuba al Día

Anairis y Adairis Miranda Leyva y Fidel Leyva iniciaron el 7 de marzo una huelga de hambre para exigir la libertad de la familia y del médico Eduardo Cardet y en protesta por tantos abusos de la dictadura a los que han sido sometidos.

Desde la muerte del dictador en noviembre pasado contra los tres hermanos, la madre Maidolis Leya y los dos niños, hijos de Adairis, se desató una avalancha de sufrimiento y dolor  orquestada por las estructuras militares cubanas que participaron, alentaron y permitieron  actos de repudio, saqueo a la vivienda de esa humilde familia, golpizas, encarcelamiento y una posterior sanción de privación de libertad por lo que la dictadura califica como delito:  .

En la orquestación de toda esa maquinaria de terror contra la familia participaron los fiscales y jueces de Holguín, los dirigentes del Poder Popular, del Partido Comunista y desde luego los militares que dicen llamarse agentes de la seguridad del estado y policía nacional.

En un post anterior “Presentan a opositora un manual de comportamiento ante un acto de repudio” relata  Maidolis Leyva lo que le hicieron en el tribunal el día que la citaron para el acto de repudio.

En una artículo escrito por mi colega Luis Felipe Rojas  “La contrarrevolucionaria, que se pare aquí al frente” Maidolis Leyva cuenta detalles de ese momento.

Los invito a leerlo en el siguiente enlace.

Una campesina de Pinar del Río víctima de un intento de violación por parte de un guardabosque deberá cumplir una sanción de tres años de reclusión domiciliaria por el delito de “atentado” tras defenderse del agresor, que sigue libre y sin cargos.

La impunidad campea en todo el país pero ahora veamos lo ocurrido en Pinar del Río.

Lázara Yairis García Cruz, de 28 años de edad y residente en la Cooperativa Raúl Plasencia, en Pinar del Río, recibio la pasada semana recibió el dictamen del tribunal municipal de esa ciudad, donde se le comunica la sentencia: tres años de reclusión domiciliaria sin internamiento mientras que Alfonso Rodríguez Pérez, un guardabosque que trató de violarla, goza de total impunidad y continúa trabajando en la misma región donde ella vive y fue agredida.

¿Por qué la sancionan?

Vive sola con dos niños, y que está a cargo de la casa y la finca porque el esposo esta preso por asuntos relacionados con el hurto y sacrificio de ganado ycuenta que Alfonso Rodríguez Pérez, un guardabosque de la zona trató de violarla el 17 de septiembre del 2016, a las 6 pm, cuando se dirigía caminando a la casa de su suegra.

Relató que el guardabosque se abalanzó sobre ella y  se resistió. Los hijos vieron el “forcejeo” y comenzaron a gritar, entonces el hombre la golpeó con un cinto y la amenazó con una pistola, para que los menores se callaran.

La mujer dijo que finalmente el hombre no logró violarla, y se marchó,

Esa misma tarde fue a la estación de policía de Pinar del Río a presentar la denuncia. Estaba toda magullada y llena de moretones, y cuando lleguó se dio cuenta que ya me estaban esperando.

El guardabosque, se adelantó, y la denunció por haberlo agredido.

Ese mismo día, García fue detenida y la mantuvieron incomunicada por una semana en el Departamento Técnico de Instrucción de Pinar del Río. Luego le abrieron el expediente en fase preparatoria 118/2016, por el delito de “atentado”.

“Me liberaron cuando ya se me habían quitado las marcas de las agresiones que tenía en el cuerpo”, explicó.

Desde esa fecha, hasta febrero de este año, la mujer no tuvo más información de las acusaciones que pesaban contra ella, ni la fecha de juicio. Dijo que ha vivido todo el tiempo atemorizada al ver al guardabosque realizando su trabajo en la región, “como si en realidad la culpable fuera yo”.

El dia 2 de marzo de este año fue el juicio de García que se presentó allí sólo con su abogada, y la pequeña hija que presenció los hechos y ella presentí como testigo, pero el fiscal se negó a que interrogaran a la menor. Dijo que los niños a veces dicenmentiras y por eso no era necesario el testimonio.

Solo escucharon al guardabosque”, que estuvo acompañado de varios oficiales, todos vestidos con uniforme militar.

La abogada de Garcia no pudo presentar las evidencias de los golpes porque … el certificado de lesiones que le dieron en el hospital el día que la detuvieron -¡se perdió del expediente en Fiscalía!

A la mujer le pidieron dos años de cárcel con internamiento, pero el juicio quedó concluso para sentencia, y finalmente la abogada defensora recibió en el tribunal municipal de El Calero, el documento con la sentencia firme de tres años de reclusión domiciliaria.

García cree que lo ocurrido contra ella forma parte de un acuerdo entre los militares y policías de la zona para “taparlo a él (al agresor) para que no pierda su trabajo y su poderío en la zona”.

La mujer aseguró que el guardabosque sigue haciendo de las suyas en la región, donde recientemente otra joven fue agredida por el mismo hombre, pero no se atreve a denunciarlo por miedo que si va a la policia la encierren por una semana como le hicieron a Garcia y luego el guardabosque la acuse de atentado.

El resto de la gente en la zona también le tienen miedo, aseguraron tres activistas de derechos humanos entre ellos dos abogados independientes que le han dado seguimiento al caso de la mujer y que presentaron la ayudaron a presentar una apelación.

0CE5BA90-8233-4EFE-B6A8-60218B5E79D2_w650_r0_s
Activistas junto a Lázara Yairis García y susdos hijos 

La activista Daudy Hermelo, junto a Rigoberto González Vigoa y José Ernesto Morales, también aseguraron a Martí Noticias que tienen evidencias de que en la zona todos rechazan las acciones del guardabosque, pero los invade el miedo.

No obstante, el grupo de defensores de derechos humanos insiste en la búsqueda de justicia y ya comenzó a divulgar el caso en la sección de Asesoria Jurídica del partido opositor Cuba Independiente y Democrática.

El grupo determinó “enviar nuevas cartas a los organismos legales en la provincia, y continuar denunciando el hecho”, concluyó el abogado.

La impunidad en Cuba es un tema al que le he dado seguimiento en este blog.

Para más detalles de este caso pueden visitar la página de Martí Noticias donde aparecen las declaraciones de personas que conocen el caso.

Los invito a escucharlos a partir del minuto 8.

 

Presentan a opositora un manual de comportamiento ante un acto de repudio

Un representante del régimen comunista en Holguín le comunicó a la opositora Maidolis Leyva el manual de comportamiento que ella deberá asumir el martes 21 de marzo durante un acto de repudio que le van a realizar en las instalaciones de Educación municipal.

Así las cosas en Cuba.

El pasado jueves durante su intervención en el programa Cuba al Día la opositora Maidolis Leyva relató que un juez de ejecución de ese municipio le entregó una citación para que estuviera el martes 21 a las 5 pm en las instalaciones de Educación porque la van a presentar ante un público elegido por ellos “como lo que es, una contrarrevolucionaria”.

Ademas el juez le adelantó que allí estarán funcionarios de distintas organizaciones comunistas del munipio, presidentes de varios CDR ,jefes de sector de la PNR , ex combatientes y dirigentes de las circunscripciones del Popular quienes le expresarán el criterio que tienen de ella y “que no podrá refutar porque la podrían mandar para la prisión a cumplir el año de sanción que le impusieron el pasado mes de febrero.

Maidolis dijo que entonces le preguntó al juez de ejecución -“Usted está citándome para darme un acto de repudio? y él le respondió “Tómelo como quiera”.

En noviembre del año pasado durante los días de duelo por la muerte del Dictador, la vivienda donde vive Maidolis Leya y sus tres hijos las gemelas Anairis y Adairis Miranda Leyva y Fidel Batista Leyva y dos nietos menores de edad, fue vandalizada por las turbas y lo permitió y alentó la policía presente en el lugar.

Le tiraron piedras, basura, cubos de salcocho. Le gritaron todo tipo de improperios.

Luego todos fueron golpeados al momento del arresto en el que también se llevaron a los niños presos. Después que los adultos fueron introducidos en el centro de detención y tortura conocido por El Anillo, también les dieron golpes y les exigían que dijeran ‘Viva Fidel’ ‘Viva Raúl’, pero ellos se negaron gritando consignas antigubernamentales.

Más tarde la niña intentó suicidarse porque laobligaron a mostrar devoción al Dictadir recién fallecido y liberaron a Maidolis para que se hiciera cargo de los nietos, no sin antes acusarla al igual que sus tres hijos por el supuesto delito de “difamación a los mártires de la Patria y desorden público” durante los funerales del Dictador.

En enero luego de que los tres hermanos estuvieran todo ese tiempo en los calabozos fueron trasladados al tribunal en el que le celebraron el juicio.

A  los hermanos los sancionaron en ese juicio a un año de cárcel mientras que a la madre leimpusieron el de un año pero en reclusión domiciliaria y deberá encargarse de sus dos nietos.

Los tres hermanos apelaron la sentencia pero en el juicio que le celebraron en febrero les fue ratificada la sancinó. Debían entrar a la cárcel en marzo, sin embargo no lo habían hecho porque realizaron una segunda apelación y estaban esperando que el abogado presentara las alegaciones.

La pasada semana los tres fueron de nuevo arrestados y los trasladaron a la cárcelsin esperar el resultado de la apelación.

La familia ha sostenido todo el tiempo que contra ellos se realizada una vendeta politica porque son opositores.

De más está señalar que son inocentes de todos los cargos que se les imputan y por los que en realidad debieran responder los militares y los juristas que son quienes han violado sus propias leyes.

Si quieres escuchar declaraciones de Maidolis Leyva el programa Cuba al Día haz clic aquí

91433640-F61B-46DD-B123-562BE44FA73A_w650_r1_s

Otra injusticia en Holguín

En la provincia de Holguín reside el doctor Eduardo Cardet quien cumple ahora mismo en la cárcel por delitos que nunca cometió y al que casi una decena de vecinos en el propio tribunal le hicieron algo que no tiene diferencia con un acto de repudio.

Se presentaron al juicio para acusarlo ‘por encargo’ puesto que ni el cometió las acciones por las que lo acusaron y menos estaban allí varios de  los supuestos testigos.

Pero así ha sido siempre en Cuba. La ley y la trampa la hacen los que mandan.

II

Para no perder la memoria 

image

Durante las entrevistas que realicé para mi libro Escambray la historia que el totalitarismo tróto de sepultar recogí testimonios de campesinos quienes me contaron de los horrendos actos de repudio a los que asistía la gente cuando los milicianos citaban a la sin derecho a réplica, y que consistían en presenciar los juicios que le hacían a las personas que se oponían a la instauración del comunismo  en el país.

Recuerdo también el relato de un señor de Jibacoa, en la zona montañosa cercana a Manicaragua, quien me contó de la vez que citaron a todos los que vivían en aquel caserío para que presenciaran el fusilamiento de unos hombres que al parecer se habían alzado contra el régimen. Me dijo al parecer porque en aquellos años no se averiguaban mucho cuanto de verdad había en una delación.

Pero el hecho… (de fusilar de distintas maneras)  … se repite,  como dijera en su carta de despedida a Fidel Castro el asesino del Sur Ernesto Che Guevara, otro de los criminales que llamó desde el  Escambray al festín de muerte y sangre contra los campesinos y lo llevó después a La Cabaña donde los disparos de los fusiles sonaban a  toda hora.

 

 

 

 

 

 

 

 

Funerarias y cementerios: el abandono es parejo

Los servicios funerarios de Manzanillo y el estado actual de cementerio  no pueden ser peores según la crónica del médico Santiago Márquez Frías residente en esa localidad.

El municipio de Manzanillo cuenta con una sola funeraria, para una población de unos 131 mil habitantes pero el local está en pésimo estado constructivo. En Manzanillo, como en toda Cuba los servicios necrológicos son una dependencia de las Empresas Municipales de Servicios Comunales.

“Hace algunos meses se comenzaron los trabajos de reparación del inmueble pero enseguida fueron paralizados.

Quitaron las planchas de fibrocemento del techo para sustituirlas por otras de zinc, las que estaban instalando sobre vigas de maderas rajadas y al parecer ese fue el motivo por el que la administración paró la obra.

Según informes que corren por el pueblo en estos momentos tienen aprobados los recursos necesarios, entre ellos 3,6 toneladas de cemento, pero hasta la fecha no han recibido nada, precisa el informe de Márquez.

Otra de las grandes preocupaciones entre la población es  el ómnibus destinado  para trasladar a los familiares y amistades al cementerio.

Es viejo, no tiene piezas de repuesto y el motor está deficitario; y para colmo la asignación de combustible es solo de 60 litros al mes, lo que no alcanza nada más que para 6 servicios fúnebres pues cuando el vehículo funciona consume 10 litros en cada viaje de ida y vuelta al camposanto. También tienen dificultades con las piezas de repuestos.

Las coronas que confeccionan no tienen estética, pues no hay surtido de flores y las que usan no poseen toda la frescura requerida.

Y como si fuera poco el local no siempre alcanza para los que van a los velatorios. Las personas que acuden a la funeraria tienen que ir  a pararse en las aceras cercanas que rodean el local.

Otro rosario de problemas pero en la Necrópolis de Manzanillo

M4034S-4211En el cementerio habían comenzado a trabajar en la conservación de las tumbas patrimoniales pero ahora está parada la construcción pues Servicios Comunales no cuentan con presupuesto para estos trabajos. Tampoco existe un incinerador para el crematorio, como lo exigen las normas sanitarias. Y para completar el rosario de dificultades hay robos de las argollas de bronce de las tumbas.

Destaca Márquez que pese a que se ampliaron las plazas de custodios, la plantilla no está cubierta, pues los salarios  son muy bajos.

“Un tiempo atrás se intentaron suplir a esos trabajadores con personas con trastornos mentales o ex reclusos,  pero luego los consideraron personal no idóneo para este tipo de labores  determinaron que allí no pueden trabajar.

Jorge Bello residente en el municipio Güira de Melena, de la provincia de Artemisa visitó hace poco el lugar y escribió un reportaje que acompañó de varios fotos.

“Acudí al cementerio, que está ubicado en la Avenida 85ª y pude constatar el deterioro, suciedad y falta de  mantenimiento constructivo del lugar. Recorrí la instalación y sus callejones interiores, ya que hay falta de pavimentación en las entrecalles y cuando llueve el acceso a las tumbas que se encuentran más al fondo del recinto, se dificulta por el lodo (fango) colorado que produce el camino al mezclarse con el agua”, destacó el reportero.

 

Las notas que escribe el propio régimen sobre cementerios cubanos son muy peculiares

Hace poco más de un año un artículo en el periódico de Artemisa abordó el tema de la estimulación al personal que trabaja en ellos.

“Los trabajadores del Cementerio hace poco se reunieron con sus jefes y la cuestión era precisar formas de pago tales como la estimulación salarial. Ante el comentario de uno de los obreros, con una decena de años en estos menesteres, supuse que me hablaría del adecuado trato que deben darle a los familiares en tan sensible y difícil situación, de la limpieza, la organización, las condiciones para acceder al agua dentro del propio local, la custodia, la extracción de los restos…u otros requisitos o labores imprescindibles. Pero, ¡vaya sorpresa la mía!

“La estimulación dependerá de lograr el entierro de unos 50 cadáveres cada mes”.

“Podía pensar que era una broma, sería mucho más lógico que colocar en un plan esos números, los cuales considero impredecibles, además de ser una falta de respeto a quienes desarrollan un trabajo muy necesario, pero para nada placentero”, precisa la nota del reportero.

38505-fotografia-g
Municipio de Artemisa

La oposición pone al descubierto  lo que la prensa oficialista tapa.

En 2015 un video de la UNPACU contó con decenas de compartidos en las redes sociales. Residentes en el municipio Mella daban cuenta de lo ocurrido en el cementerio a la hora de sepultar un familiar.

 

 

 

 

 

 

Cuba y las Desapariciones Forzadas

EscambrayEn las montañas del Escambray hay decenas de hombres enterrados que desapareció la Dictadura Cubana. 

Desde el 6 hasta el 17 de marzo se evalúa en  Ginebra  la  situación de las desapariciones forzadas y en especial el caso de Cuba. Los expertos han planteado al régimen comunista cubano serias preguntas sobre los desaparecidos y los derechos de los detenidos en la isla.

En 2010 cincuenta años después que la dictadura cubana realizara la  horrenda práctica de las desapariciones contra los que se alzaron en armas contra los poderes del estado Amnistía Internacional puso en vigor la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas con el objetivo de  evitar las desapariciones forzadas, descubrir la verdad cuando ocurren y garantizar que los supervivientes y las familias de las víctimas obtengan justicia y reparación.

En Cuba entre las desapariciones más conocidas por haber ocurrido en los últimos meses figuran las de activistas de derechos humanos a los que la mayor parte de las veces ciudadanos vestidos con ropa civil que dicen ser agentes de la irónicamente denominda -Seguridad del Estado, los detienen ilegalmente en las calles y conducen a estaciones policiales.

Por lo general el tiempo en que están en esos recintos es de 24 a 72 horas. En ese tiempo no le dan ningún tipo de información a la familia.

De esa desapariciones han estado hablano en estos días en Ginebra y es bueno que lohagan y se denuncie, una vez más pero lo triste de todo es que la Dictadura lo sigue haciendo y es porque es innato en el Aparato esa actitud

¿Qué son las desapariciones forzadas?

Las personas desaparecen, literalmente, de entre sus seres queridos y de su comunidad, cuando agentes estatales (o con el consentimiento del Estado) las detienen por la calle o en su casa y después lo niegan o rehúsan decir dónde se encuentran.  Es un delito de derecho international.

La práctica de desaparecer a los opositores es vieja en Cuba. En las montañas del Escambray hay decenas de restos de hombres que desapareció la Dictadura.

En 2015 abordé el tema en este blog y les compartí algunos testimonios que escuché de familiares de desaparecidos en la isla.

Ese pasado horrendo no lo podemos olvidar.

Para no perder la memoria los invito ahora a repasar esos post. Hombres desaparecidos y tumbas sin identificar en Cuba.

Prohibido olvidar: “Los desaparecidos del castrismo”

II

Para ahondar en el tema también pueden leer el artículo completo publicado en Cubanet por el periodista Pedro Corzo.

Flores de nomeolvides
No me olvides

Les comparto un segmento:

“El más notorio es Andrew de Graux Villafana, cuya hermana, Mary, lleva décadas reclamando a la dictadura cubana información sobre su hermano.

Andy, ciudadano estadounidense por vía paterna, con menos de 19 años, se unió a las guerrillas del Escambray para luchar contra el castrismo.

El joven guerrillero fue herido en la finca Limones Cantero durante un enfrentamiento con las milicias el 13 de septiembre de 1962. Recibió dos balazos. Uno de los proyectiles entró por el hombro, impacto la quinta vértebra dejándolo inmóvil.

Capturado fue conducido al hospital de Trinidad, su pueblo natal, a dos cuadras  de la casa de sus padres.  Conocía al médico y le pidió que avisara a su madre, pero otro galeno, mas represor que curador, Cuco Lara,  ordenó que el herido fuera sacado de la sala y recluido en un cuarto aislado, en consecuencia,cuando los padres llegaron al sanatorio, no lo pudieron ver.

No recibió atención médica. Después de ser torturado física y psicológicamente, le trasladaron por orden de la Seguridad del Estado al hospital de Cienfuegos.

Mientras, la madre de Andy, Maria, visitó a la delegación suiza en La Habana que representaba a Estados Unidos en Cuba. Se entrevistó con un funcionario, pero las gestiones fueron infructuosas.

Recuerda Mary que su hermano había sido operado por el doctor Rodriguez Marcoleta. La cirugía fue un éxito, pero la familia seguía sin saber de él.

El 18 de septiembre el galeno Rodriguez Marcoleta fue a ver a Andy. No lo encontró. Preguntó por el operado y le respondieron que había muerto. En la morgue pidió ver el cadáver, tampoco estaba.

Días después la Seguridad del Estado le pidió que firmara el certificado de defunción de Graux Villafana, a lo que el médico se negó rotundamente.

Mary de Louise de Graux Villafaña, quien no cesa en la búsqueda de su hermano, también expresa preocupación por otros jóvenes desaparecidos que se alzaron en armas contra la dictadura.

Recuerda a los hermanos Pedrozo y los Becerra, quienes también se habían sumado a los insurgentes. Los cuatro jóvenes trinitarios fueron absorbidos por la tierra en la que habían nacido.

Desaparecidos están Orlando Collazo y Lázaro Fernández. Se supone que murieron en combate. Los restos de Fernández según algunas versiones, fueron expuestos en el parque del pueblo de Guao, pero sus familiares nunca vieron su cadáver. Tampoco fueron informados de su muerte.

Hace varios años la señora Yolanda Ibáñez, presentó al Comité Cubanos Pro Derechos Humanos en La Habana, Cuba, una denuncia por la desaparición de su padre, el agricultor Carlos M. Ibáñez, quien según las autoridades había sido arrestado y fusilado sumariamente en 1965.

La familia Ibáñez nunca ha visto el cuerpo de su deudo, ni tampoco donde fue sepultado.

Situación similar deben vivir los familiares de los 18 enterrados en una tumba colectiva, sin identificación, en el cementerio de San José de los Ramos en Colón, Matanzas.

Miles de familias cubanas, suponen que sus familiares fueron sepultados o muertos en combate, pero nunca pudieron velarlos  ni sepultarlos, aun peor, ignoran donde están los restos mortales de sus parientes.

Según investigaciones de José Luis Fernández Maymo, en la finca San Gabriel, Las Villas, los guerrilleros Juan Antonio Benítez, Gabriel Morales y Onelio Pérez fueron abatidos por la milicia, sin embargo, es un supuesto. No hay quien atestigüé que vio los cadáveres o diga conocer donde están enterrados.

 

 

 

El Caballo de Mayaguara y sus crímenes en Escambray

Gustavo Castellón el Caballo de Mayaguara fue uno de los bandidos en la región  Escambray que se encargó de hacer el trabajo sucio que le ordenaron los comunistas que llegaron al poder en 1959.

Un individuo que  cometió todo tipo de abusos y crímenes en la región del Escambray en la década del sesenta.

Un ser despiadado al que le asignaron la misión de dar caza a los insurgentes que se alzaron en armas en el Escambray y que el alto mando del país denominó BANDIDOS para descalificarlos.

Una bestia que desde el momento en que decidió ponerse al servicio de Fidel Castro y la hornada de seguidores que formaron el ejército rebelde, enriqueció su historial con asesinatos y violaciones de todo tipo.

Uno de los tantos que la dictadura convirtió en héroes  a través del brazo armado tipico de los sistemas totalitairos: entiéndase la televisión, el cine y la asignatura de Historia que se imparte en las aulas cubanas.

El-Caballo-de-MayaguaraNo les cuento más del Bandido en el Escambray.

Son sus testimonios los que me llevaron a hacer lo comentarios anteriores.

Su verdadera esencia fue revelada por él mismo en los testimonios que dieron vida al libro escrito por Osvaldo Navarro titulado El Caballo de Mayaguara.

Allí -El Caballo- relata sus andanzas en el Escambray en la época en que decidió “cazar y matar” hombres alzados en armas para evitar que avanzaran en la ofensiva  contra los que estaban en el poder.

Les comparto algunas de las anécdotas que le contó a Osvaldo Navarro.

el-caballo-de-mayaguara-cuba-osvaldo-navarro-D_NQ_NP_367-MPE13351187_3104-O
Edición consultada para este artículo

(Aunque hay frases que pueden ser consideradas obscenas y de mal gusto  no se hizo ningún cambio pues la verdadera esencia de muchos de los hombres-milicianos y oficiales que participaron en esa lucha hablan por la propia boca de ellos).

…Pero un día me enredo en combate con el gallo aquel y cuando lo veo delante de mí, le digo: ‘Te cogimos en un cerco arriba de un palo, el gobierno revolucionario tuvo una consideración contigo, y te volviste a alzar. A título de lo que habías hecho antes y lo que has hecho ahora te ganaste los grados de capitán. Tú eres el asesino de Valentín Alonso, y de su hijo, y de Ricardo Díaz. Pues te cagaste en tu madre cabrón’. ‘Cogí el FAL, hice así: raaaaaas, un rafagazo, y voló en el aire. El peo tiene que haberse oído en Santa Clara’.‘Y díceme después el comandante Tomassevich: “Caballo la orden es de cogerlos vivos”. Y dígole ‘Yo lo sé, comandante, pero con este no me pude contener’.

…Pero no era ese mi estilo, porque cogí a muchos de ellos heridos, que me decían: ‘Acábame de matar, Viejo e mierda, comunista e mierda’. Y yo les decía: ‘No, que te maten los tribunales. Si eres un asesino no te salvas, pero si no, seguro que te condenan, pero yo no tengo que matarte’.

…y el mondongo se le cayó para el suelo y le daba brinquitos. Y cuando llegó a donde estaba, me decía: ‘comunista, el coño de tu madre, hijo de puta, acábame de matar’. Y como ya venía   medio ciego por lo del asesinato del miliciano, le dije:’Y te la arranco cabrón’. Había una clase de frío en aquellas lomas. Hice así: Brrrrrruuu, con la  FAL, y le salió humo del pelo, de la neblina que había.

…me dan la orden de agarrar a un individuo que venía de   Fomento y entraba hasta La Redonda. El hombre no pedía dinero. Lo suyo era llevarse maíz, yuca, boniato, plátanos y cosas así, pero estaba afectando la zona. Me dijeron: ‘Caballo tú que andas por ahí, mira a ver si te empatas con ese ratero…y si tienes que ahorcarlo, lo ahorcas…’

…Cogí al tipo y me lo llevé para abajo de unas  matas que había. Le puse una soga en el cuello y la tiré por encima de un gajo con la idea de ahorcarlo. Recuerdo que me eché para atrás  sobre el caballo en que andaba con la idea de cumplir la orden que me habían dado. Pero el hombre traía un niño, un niño como de diez años. Y cuando le puse lo soga al cuello, que lo iba a levantar, el niño se abrazó llorando y le dijo: Ay papito o algo así. Aquello, como padre al fin y como hombre de buen corazón, me llegó al alma.

  (Otro de los testimonios de Gustavo Castellón en el libro «El caballo de Mayaguara»  del escritor Osvaldo Navarro editado en Cuba por la Editorial Letras Cubanas en l984.)

.Porque mucha gente no sabe que en aquellos tiempos había una confusión muy grande. Y eso no lo he visto en la mayoría de lo que se ha escrito y en las películas que se han hecho  en el Escambray. Hay algunos que pintan la cosa muy sencilla y ven nada más que la parte linda. Bien se ve que no estaban  aquí. No creo que sea yo el más  apropiado para estar analizando lo que pasó. Yo hablo a grandes rasgos. Pág.93.

.Al principio, aquí no se sabía quién era quien .Lo mismo se te alzaba un campesino, que un terrateniente, que un oficial del Ejército Rebelde. Y había que estar muy claro para saber dónde estaba el hijo de puta. Se cometían muchos errores, porque casi nadie sabía como había que hacer las cosas, y porque hubo quienes se equivocaron medio a medio respecto a lo que era la Revolución y se la quisieron coger para ellos. Y aquí en el Escambray se hicieron atrocidades. Hay que decirlo: se hicieron atrocidades. Pág.94

.Yo recuerdo siempre el caso  que se dio en una familia que tenía cuatro hijos, uno de ellos había pertenecido  al Ejército Rebelde y fue licenciado sin ningún motivo, recibió muchas humillaciones. Pues el muchacho se alzó contra la revolución. Entonces los otros tres hermanos eran revolucionarios y participaron en la limpia, con un valor tremendo. Y me parece que fueron ellos mismos los que cogieron a su  hermano ¡Que tragedia! Yo digo que eso se pone en una película y hace llorar. La lucha entre aquellos hermanos y los padres sufriendo…Pág.94

.Aquí hubo momentos en que había más de cincuenta mil hombres sobre las armas, porque Fidel dijo que si una aguja se perdía en el Escambray, había que encontrarla. Pag.97

El ‘Caballo de Mayaguara’ narra cómo fue el combate donde el y sus hombres masacraron a    11 hombres alzados en Sabanas del Moro cerca de Manicaragua. Para  capturarlos el caballo contó con miles de milicianos.

Pues bien, veo a Porfirio Guillén que estaba allí disparando, le apunté y le tiré como de costumbre, parado en firme, y le di como tres tiros. El tipo se caía y se paraba, se caía y se paraba otra vez. Botó el M-3 y se repuso. Dígole a Luis Barrizonte ¿Qué tiene ese hombre que no se cae? Y fue dando tumbos hasta la punta de caña donde Evaristo Cabrera lo remató. Pág.-105.

Los reportes oficialistas dicen que: Gustavo Castellón murió el 22 de abril de 1991 con grados de Mayor de las FAR.  

“La vecinos diz que el Caballo se suicidó allí en su casa de Cumanayagua, diz que murió en la miseria y el olvido”.

II

Otros testimonios del bandido que aparecen también en el libro de Navarro fueron republicadas en el periódico Escambray  de la provincia de Sancti Spiritus.

Aquí les comparto  el enlace   Escambray  y  un segmento.

517228044973707ccccccccccccccccccccccc…Por eso, cada vez que me enredaba en combate con ellos, le decía a mi tropa: “Muchachos, no dejen ni las raíces de los criminales estos”. Pero también, porque cada vez que decía esto, ya tenía uno de aquellos muchachitos míos agonizando o muerto. Y cuando nosotros tirábamos cuatro relinchos en las lomas esas, la gente comentaba: “Por ahí va la gente del caballo”. Je, je. Y eso era cagarse.

(…)
Todo eso tuvo que hacerlo el Caballo de Mayaguara, porque eran tiempos muy difíciles aquellos y la lucha era a muerte. Nosotros luchábamos contra salvajes, porque aquellos no eran hombres. Allí no había el más mínimo sentimiento humano. Que nadie sabe lo que hubiera pasado en este país si ellos hubieran logrado un triunfo, aunque fuera por poco tiempo. No me imagino cuántos cubanos hubieran muerto en sus manos. Eso deberían saberlo los muchachos nuevos y los que vengan después que quieran saber lo que pasó en el Escambray.

Ayer leí en la prensa oficial que la Televisión Cubana va a presentar por estos días la serie televisiva La otra guerra inspirada en ese caballo.

 

 

Damas de Cuba contra la Dictadura: “En la batalla moral y humana siempre fuimos superiores”

A las Damas de Cuba, madres, esposas, hijas, novias, hermanas de insurgentes que nunca aparecieron en titulares de diarios ni sus fotos cubrieron las redes sociales porque en la década del sesenta los medios de prensa funcionaban de otra manera, mis respetos y veneración.   

De mi libro Escambray: La historia que el totalitarismo trató de sepultar.

Moraima Caballero. El comunismo quiso destruir a los hombres y mujeres del Escambray en todos los sentidos pero no pudo porque ni perdimos la fe en Dios, ni  destruyó el amor y la unión de mi familia. En esa batalla moral y humana siempre fuimos superiores. 

Natural del poblado de Sancti Spíritus. Muy joven se casó y se fue a vivir a una finca en el campo en la zona  cercana a  la carretera que une a Sancti Spíritus  con Trinidad.  Era una finca próspera, propiedad de la familia del esposo. En 1960 su esposo, su suegro y cuñados que vivían en la finca de la familia  comenzaron a ayudar  a los hombres que estaban alzados en las montañas contra el régimen tiránico recién instaurado.

Les enviaban comida y otros avituallamientos fundamentalmente a Osvaldo Ramírez y los hombres de su grupo que aunque no  venían hasta la misma casa sí las recogían en puntos determinados que señalaban, así evitaban ser vistos o caer en alguna emboscada de la milicia.

Las mujeres de la familia no estaban enteradas de los detalles porque nunca los hombres les daban información para evitar futuras represalias del régimen pero  sí ayudaban con la preparación de las comidas y los envíos que se hacían desde la finca a los alzados

  De esa etapa Moraima cuenta:

Un  13 de octubre de 1963 llegaron y citaron  a los hombres de mi familia para que se presentaran en  Sancti  Spíritus,  según los que citaron  ‘era para tomarles  una declaración’.  Las mujeres nos quedamos en la casa que además rodearon  los  milicianos  para mantenerla en constante cerco y vigilancia. Yo estaba embarazada de  cinco meses de mi hija Magali  y además tenía otra  niña de tres años que se llama Gladis.

Como pasó el tiempo y no regresaban ni teníamos noticias de ellos, ni sabíamos  qué podría estar pasando yo decidí ir a  Sancti Spíritus  a indagar por mi esposo y por los demás. Fui a ensillar un caballo para llegar  hasta el pueblo e inmediatamente un guardia de aquellos se ofreció para ir conmigo, ensilló otro caballo para acompañarme  y yo me negué, le dije que iba sola y regresaba sola, así lo hice, pero de todas formas él fue tras de mi,  vigilándome.

trinidad
Trinidad

Me enteré que los habían llevado para la cárcel del  Condado cerquita de Trinidad y entonces preparé y les  llevé una jaba con lo indispensable para aseo y ropas para cambiarse.

En aquel lugar me atendieron,   recogieron la jaba  y todo pero nunca se la entregaron. Tampoco me dieron explicaciones.

A ellos en Condado los torturaron sicológicamente. A mi  suegro lo desnudaban y le daban un muñeca para que la cargara y se paseara con ella delante de todos, a mi suegro un hombre mayor de mucha vergüenza verse obligado por los guardias a hacer tal acto lo afectó muchísimo, eso fue horrible, humillante, vergonzoso. Me enteré de todo esto que te cuento mucho tiempo después cuando pudimos reunirnos mi esposo, mis hijas y yo.

Pasaron  días y días, nosotras seguíamos en aquel estado de control y vigilancia, los milicianos ni se movían de los alrededores  y el día  11 ó 12 de noviembre, no recuerdo exactamente, vino hasta la casa un carro de milicianos y el que parecía el jefe les habló a  los demás que estaban allí  y aunque no pude escucharlo todo sí oí cuando dijo: ‘estas mujeres tienen que ir a coger la guagua que viene a buscarlas, a las buenas o a las malas’.

Dejé mi casa con todo, juegos de muebles, ropas,  utensilios de cocina, animales, vacas, cerdos, gallinas, una casa de ordeño en la que además hacíamos quesos, un pilón de maíz repleto debido a las abundantes cosechas que se recogían   en la finca, una arboleda frondosa llena de todo tipo de frutas, en fin, una finca envidiable No supe qué fue de aquellos.  Nunca más me permitieron volver  a aquel lugar.

Todo quedó en manos del gobierno. Estaba en marcha el famoso Plan Escambray que consistió en eso, en robarles  descaradamente a los hombres y mujeres de bien hasta la sonrisa, convertirlos en  cautivos y reducirlos a un estado de pobreza absoluta.

Nosotras no entendíamos qué era lo que nos iba a pasar, yo,  embarazada y con la niña chiquita apenas atiné a coger unas ropitas para ella por si no nos regresaban en el día. En medio de aquel desconcierto tampoco sabíamos qué nos esperaba en el futuro.

Nos montaron en la guagua y cada rato hacían una parada y montaban gente, yo veía que aquello no terminaba, por fin llegamos a Sancti Spíritus pero parece que mi madre ya estaba enterada de lo que iba a suceder o alguien le había avisado y estaba allí esperándome, llorando  la pobre, pidiéndole a los guardias que me dejaran a mí pues estaba embarazada y con la niña,  pero nada, siguieron con nosotros para la Habana para un reparto llamado Miramar, un lugar que había sido de residencias de personas que tenían un buen nivel de vida en Cuba y abandonaron el país cuando llegó el comunismo.

Eran casas de lujos y estaban en un barrio que había sido ‘selecto’ pero desde luego nosotras no éramos turistas, todo cercado, custodiado y con régimen penitenciario de permisos pedidos y pases para salir o para recibir vistas.

Desde que entramos allí pasamos a un régimen de  prisión. No estoy segura pero creo que éramos como  trece o catorce familias en total. A mi suegra, mi cuñada, la niña y yo nos reunieron en la misma casa con otras personas más que incluso yo no conocía,  aunque la casa por fuera era de lujo, adentro el sistema era de albergues, la comida la cocinaban en otro lugar y nos la llevaban a repartir allí.

Como ya te conté yo sólo llevé lo indispensable de ropa para la niña pero el resto de las mujeres no llevaban nada más. Mi hija Gladis  no comía casi y yo como tenía en mi casa condiciones la alimentaba  muy bien buscando siempre cocinarle lo que a ella le gustara pero en aquel lugar la comida era la misma para todos y desde luego pésima. Yo veía lo delgadita que se ponía, por mi parte, embarazada, sin una ropita para cuando tuviera el bebé, ni un paño para arroparlo, en fin, nada.

Mientras, desde Sancti Spíritus mi mamá comenzó a hacer todo tipo de gestiones para sacarme de allí y llevarme para la casa de ella, pero  no lo permitieron. Por esa fecha  no teníamos idea de dónde estaba mi esposo, ni mi suegro,  y mucho menos él sabía cual había sido mi destino.

En enero  de 1964 yo le dije a Omara la responsable de nosotras  en la prisión de Miramar  ‘creo que estoy de parto, apúrate y búscame un carro’. Me fui para la enfermería porque  de allí no podíamos salir si no era con un permiso, empezaron las demoras con el carro de ambulancia  y por fin llegó pero di a luz en la ambulancia, después   me llevaron al hospital,  me tiraron en una cama, sin un pañal, sin una ropita, solita allí.

Las demás mujeres del albergue empezaron a presionar a la jefa para que buscara  algo con qué vestir a la recién nacida y  entre todas buscaron  y me mandaron lo que pudieron porque ellas tampoco podían salir de allí. Mi otra niña se quedó sola en el albergue de Miramar, gritando  sin mí,  entonces al día siguiente le pedí al doctor que me diera el alta porque me  preocupaba mi otra hijita. Como la recién nacida estaba saludable y sin problemas convencí al doctor. Tuve que salir del materno con la misma ropa que fui a parir, sin dinero, sin nada más. Busqué un taxi que me llevó al albergue donde pedí dinero para pagar el viaje. Después mi mamá me mandó ropitas y lo que  pudo conseguirme y más o menos fui remediándome.

Ya por esa fecha supe que a mi esposo y a todos   los hombres que habían caído presos  los tenían en una prisión en Sandino  provincia de Pinar del Río. Supe que desde Condado los trasladaron para allá, sin ropas, sin nada más, sin el conocimiento de sus familias, sin una explicación. Tanto ellos como nosotros nos convertimos en una propiedad privada del comunismo. Fuimos los humanos que el famoso  Plan Escambray convirtió en esclavos modernos.

La recién nacida era muy sana pero a los tres meses empezó con fiebres. Llamé a una amistad que vivía en la Habana y le pregunté que si tenía alguien médico de confianza que pudiera ir allí donde estábamos para que sin que nadie notara que era médico me la observara. Así hicimos, él se puso ropa civil y metió los equipos de médico en una jaba cualquiera y fue  como un visitante más. Me atendió la niña y vio que tenía un poco de bronquitis,  la niña hizo  alergia a la penicilina y no le pudo poner una, no teníamos más  medicamentos, esa noche no dormí velándola y al día siguiente le dije a Omara la jefa de nosotras  ‘veo la niña muy mal’.

La llevaron al médico y me dijeron ‘hay que ingresarla y desde luego yo no podía estar en el hospital porque en esa época eso era prohibido, tuve que dejarla allí y regresar al albergue pero cuando fui por la mañana del día siguiente no aparecía mi niña, nadie sabía donde estaba ni me podían explicar donde la tenían,  luego de muchas averiguaciones supe que la pasaron para otro hospital y el doctor que me vio no me dio esperanzas de vida para la niña, me la trajeron en un estado que daba lástima, me dejaron con ella allí y así poco a poco con cuidados esmerados la fui salvando y como a los 15 días le dieron el alta

Después supe que a mi esposo,  suegros y cuñado cuando  los sacaron del Condado  los llevaron hasta Sandino y los tuvieron vestidos de presos y en  albergues de presos  todo  el tiempo que estuvieron en Sandino

Como  yo sabía ya donde estaba mi esposo  me escapé de Miramar  con las dos niñas y se las llevé al padre para que las vieran, claro, cuando yo llegué al campamento en Sandino ya la policía sabía que yo iba para allá y me estaban esperando, ellos  llamaron a la Habana y dijeron que yo estaba allí, me reuní dos horas con él  y luego regresé para la Habana, donde recibí el correspondiente regaño.

39645-fotografia-mEn agosto del 64 nos dijeron que en Sandino estaban haciendo 300 casitas para que en el futuro nos fuéramos para allá, que íbamos a tener oportunidades mediante una selección. Aquel  pueblecito quedaba  pegado a la costa, distante de donde yo vivía en Sancti Spíritus. Desde luego en la primera selección ni a mi suegra ni a mi cuñada le dieron casas.

La casa que me dieron era en un edificio y los muebles eran rústicos, de mala calidad,  una litera en un cuarto y una cama en el otro, una mesa y cuatro sillas, dos o tres  platos un fogoncito y unos calderos.

A todos los hombres de esa recogida  no le hicieron juicios,  ni los acusaron de nada,  directo como te dije a Sandino. La finca de nosotros tenía mucho café, mucho arroz,  todas las cosechas, la tierra, la casa con todo lo de adentro  pasó a ser propiedad del gobierno por obra y gracia del Plan Escambray. Mis tres hermanos que eran del mismo pueblo de Sancti Spíritus también cayeron presos,  se llaman Ovidio Caballero (le echaron 10 años),   a Orlando (12 años)  y a Orestes  (9 años). También te puedo decir que los detalles los supe después, en la época que mis hermanos cayeron presos ya yo estaba cautiva en Miramar y mi esposo cautivo en Sandino.

Mis hermanos tuvieron relaciones de ayuda y colaboración con Tomas San Gil, Julio Emilio Carretero y  Osvaldo Ramírez. Realmente no sabía  mucho porque los hombres no nos daban detalles para protegernos, ellos decían ‘mejor no estés al tanto para evitar que tomen represalias’. Yo me enteré de eso muchos años después, pero  para los detalles tendrías que hablar con ellos. Los hombre nos protegieron sin embargo el final fue que nos hicieron cautivos a todos, mujeres y hombres,  nos reconcentraron y un poco más, un poco menos fuimos torturados y vejados igual.    Cuando decidimos irnos del país no teníamos ni carta de libertad, ni sanción, ni sentencia, ni nada que nos permitiera demostrar que éramos presos políticos. Tuvimos que demostrar que  éramos cautivos pero para eso primero la embajada americana inició una investigación y ya cuando estuvo todo listo  nos procesaron y pudimos venir como refugiados políticos a este país.

Hay algo que quiero que sepas, en esos  pueblos cautivos que obligó construir  la llamada revolución mediante trabajos forzados de los propios campesinos que arrancaron del Escambray  ni se les permitió construir una iglesia. Nos  impusieron una actitud atea, sin embargo mi hija y yo pusimos nuestras casas al servicio de él que  iba hasta allí para hacer los grupos de oración así como celebrar las misas y las jornadas religiosas que comprende la iglesia católica. Empezamos como diez personas, después éramos  veinte, se llenaba la casa, hasta los médicos de los  consultorios iban. En el 2001 cuando yo me fui de Cuba  ya las misas se hacían en otra casa al aire libre,  se llenaba el patio, los alrededores, eran  muchísimas persona. Nunca les permitieron a las autoridades religiosas  fabricar un templo ni nada.

Yo nunca perdí la fe. Mi  hija Gladis fue bautizada en Sancti Spíritus pero como Magali nació estando yo presa en cuanto me dieron un permiso o pase temporal para viajar a Sancti Spíritus  la llevé a la Iglesia de allí y también la bauticé.

El comunismo quiso destruir a los hombres y mujeres del Escambray en todos los sentidos pero no pudo porque ni perdimos la fe en Dios, ni  destruyó el amor y la unión de mi familia. En esa batalla moral y humana siempre fuimos superiores.