Si respetas al prójimo nadie puede obligarte a hacerle daño
El acto de repudio es la expresión de la barbarie y la falta de dignidad del ser humanos. Decir «fui porque me obligaron» no es excusa. Cuando un hombre respeta al prójimo nadie puede obligarlo a hacerle daño. Quienes lo promueven y permiten son tan criminales como los que participan. No hay justificación para asistir a ellos. La misionera de la Iglesia Bautista en Taguayabón … Continúa leyendo Si respetas al prójimo nadie puede obligarte a hacerle daño
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