Cuba: 50 años atrás sin internet ni teléfonos celulares

17015755_369900140075508_4553997245168823919_o

Una gran parte de los cubanos que enfrentaron la Dictadura en la década del sesenta eran menores de 33 años (la edad de Cristo Rey) y también una notable cantidad de ellos eran mujeres, incluyo las que conspiraron y ejecutaron acciones contra el régimen y las madres hermanas y esposas de los opositores, que no fueron al monte, ni realizaron acciones públicas pero se dedicaron a apoyar y colaborar con los hombres de la familia a riesgo de las detenciones y del acoso a los hijos menores.

Por aquellos años en ningún lugar del mundo el oprimido tenía las vías para dar a conocer su realidad con solo accionar un dispositivo electrónico, pero eso no quiere decir que las personas no se hayan opuesto, ni hayan enfrentado los sistemas opresores (insisto en no torcer camino ni a la izquierda ni a la derecha).

Pero hoy los tiempos son otros, como otros son los recursos que tienen los seres humanos para contar su realidad y abogar porque se haga justicia y se imponga la verdad.

Ahora que en todos los sitios digitales y en todos los teléfonos celulares  y leo o escucho sobre Venezuela donde la cifra de personas muertas en las protestas sigue subiendo no puedo dejar de apelar a la MEMORIA CUBANA. 18447266_415783778820477_455487243597654046_n

Y es que quiero dejar constancia de lo que me contaron mis cubanos sobre la época en que en laisla no había Internet, ni teléfonos celulares, ni videocámaras al alcance del más común de los humanos para graficar los hechos.

Recuerdo las palabras de Estrella Cuéllar cuando me contó cómo las huestes militares en la isla confinaron y allanaron su casa en varias ocasiones a pesar de que su esposo Osvaldo Ramírez llevaba meses  alzado en el Escambray contra los bandidos que  tomaron el poder. Cuenta que los milicianos solían llegar  a su casa en Sancti Spiritus a cualquier hora y sin decir qué buscaban o por qué del allanamiento  rompían almohadas, colchones, revolvían vitrinas, calderos, escaparates y se iban dejándolo todo así. Los4  hijos de Osvaldo y Estrella, menores de edad todos, fueron asediados en varias ocasiones por esos militares cuando salían para la escuela. . Les quitaban las maletas con sus libros para revisarlos hoja por hoja. Vigilaban la casa todo el tiempo. Los seguían a donde quiera que fueran. En todas partes los señalaban como los hijos del “bandido”.

Mujeres 3.jpg
Mujeres del presidio histórico cubano

En la década del 60 siglo pasado no había forma de graficar esas acciones por eso nadie se enteraba. Los pocos vecinos que alcanzaban a ver aquello no abrían la boca para defender puesto que eso los señalaba  como cómplice de la familia blanco del terror policial.

Durante los años que Osvaldo Ramírez estuvo alzado ella lo pudo ver una sola vez porque burló la vigilancia permanente pero sus hijos nunca más lo vieron. Cuando fue abatido por los milicianos tampoco le permitieron hacer un funeral  y a la familia nunca le dijeron dónde fue sepultado.

Amparo la esposa de Plinio Prieto andaba huyendo por otra provincia con dos hijos menores de edad  para evitar represalias contra ellos porque su esposo se habían alzado en el Escambray  contra los bandoleros vestidos de verde olivo.

Desde que el se fue al monte no lo pudo ver  más. Supo que le hicieron un juicio sumario en Santa Clara el 12 de octubre de 1960  y lo fusilaron esa misma noche en el paredón de La Campana, Manicaragua, junto a otros 4 hombres que también habían decidido  luchar contra el régimen comunista que anunció Fidel Castro nada más llegó al poder .

Porfirio Ramírez fusilado junto a Plinio Prieto en La Campana apenas cumplia 23 años cuando lo llevaron al paredón. Su esposa Clarita y su hijito recién nacido no pudieron  despedirse de él.

Olguita la viuda de William Morgan (fusilado en Cuba) sufrió humillaciones cárcel y torturas por  conspirar contra la Dictadura y apoyar a su esposo.

La lista de fusilados en la isla es inmensa. A ninguno le dieron derecho a un abogado, ni a un juicio justo. Los sobrevivientes de aquella jornada negra recuerdan que las noticias de los que la Dictadura hacía con ellos le llegaba a la familia meses después.

No había teléfonos, nadie podía sacar fotos, ni tomar videos. La televisión y la prensa del régimen solo publicaba lo que creía conveniente y como no había redes sociales ni cámara fotográficas era difícil publicar y que en dos minutos los informes volaran por el mundo entero.

Los jóvenes y su tiempo

Cientos de cubanos que se enfrentaron al totalitarismo eran muy jóvenes, entre ellos hubo menores de edad y se desconoce la cifra exacta de los que la Dictadura Cubana ordenó fusilar o ir a la celdas tapiadas con apenas 18 años.

19030552_428917680840420_5198935724397123729_nLas historias de ellos se fueron conociendo mucho tiempo después y aún queda la asignatura pendiente de hacer que la conozcan con detalles todos los cubanos, no importan donde estén.

Para mí es importante recordar siempre que en Cuba sí hubo rebeldía y corrió mucha sangre. Lo escribo en mi blog. Lo publico en mis redes sociales. Le cuento a todo el mundo cada historia que ellos me cuentan  a mí y las llevo a la web para ponerlas a la misma altura de las que se publican en tiempo real ahora. 

Ese es el tributo mayor que puedo ofrecer a los que me contaron las  historias que ocurrieron cuando era una niña y a mi padre que siempre estuvo claro de lo que significó el comunismo y la llegada de los militares al poder en Cuba.

A veces escucho a la gente hacer comparaciones de la forma en que actúan los pueblos en este siglo y lo que ocurrió en Cuba y se habla de que este o aquel pueblo “no está hecho de la misma pasata”. y aunque no busco polemizar no me queda de otra que recordar las palabras de las víctimas y escribirlas para no perder la memoria, la memoria cubana.

(Fotos tomadas de la página de Facebook de Luis Infante, preso político cubano al que agradezco infinitamente su ayuda cada vez que acudo a él para luchar contra el olvido).  

Al menos 582 ejecutados en pelotones de fusilamientos en primeros años de gobierno de Fidel Castro

Prohibido olvidar: “Los desaparecidos del castrismo”

Damas de Cuba contra la Dictadura: “En la batalla moral y humana siempre fuimos superiores”

Agosto en la memoria histórica

Turistas: los senderos en el Escambray están marcados por la sangre de los inocentes

Escambray: Cheíto León, Reinaldo Miravalles y el hombre de Maisinicú

Hombres del Escambray: Ciro Vera “para nosotros no hubo Derechos”

Escambray: Acta de sanción a un insurgente

El último comandante de los alzados en el Escambray

Las motivaciones de Zúñiga para alzarse en armas en el Escambray

Osvaldo Ramírez guerrero del Escambray

Cuba y las Desapariciones Forzadas

Ahora que Cuba está de moda hablemos de profanación de tumbas y personas desaparecidas

 

 

Anuncios

Volver al Escambray no fue fácil

Antes de 1959 José de Asís vivía en una finca de su  propiedad en el macizo montañoso de Mayaguara, entre Meyer y Condado, antigua región Escambray. Pertenecía a la Reserva Militar que tenía el ejército del país en aquel momento aunque nunca lo llamaron a filas.

carretera-a-topes-de-collantesNo tuvo simpatías ni vínculos con los que se alzaron contra Batista antes de 1959 y al principio del triunfo de la revolución tampoco se  unió a ningún grupo de los que   se alzaron contra Castro. Asegura que no quería saber nada de aquello ni para bien ni para mal, solo se interesaba trabajar y echar para adelante a su familia pero lo que le pasó en 1961 lo obligó a determinarse contra el régimen.

Cuando lo conocí en 2001 vivía en el campo muy cerca del municipio de Manicaragua en una casita precaria. Estaba casi ciego. Apenas veía figuras borrosas  frente a él.

“No  puedo ver tu rostro, solo veo tu silueta frente a mí pero me dijeron que eres de fiar y te quiero contar lo que enfrenté.

Cuenta José“En 1961 fui apresado y llevado a un calabozo en Condado, Trinidad, acusado de colaborar  con los alzados. Estuve allí 14 días en una celda y las condiciones eran torturantes, era muy bajita, no me podía parar pero cuando intentaba acostarme tampoco me podía estirar lo suficiente porque el espacio era reducido,  para colmo la luz encendida todo el tiempo y la puerta tapiada. Me decían que ellos me iban a demostrar que yo era colaborador y traían personas para que me identificaran y acusaran pero ninguna me identificó como tal, no hubo un testigo que dijera algo que me ibicara como sospechoso, por eso al final tuvieron que soltarme  pero los muy descarados y criminales esperaron a que fuera de noche y me bajaron de un carro en un lugar del que yo no tenía idea ni me pude orientar en medio de la oscuridad. Me senté debajo de un árbol y esperé el  amanecer.

Para intentar orientarme empecé a caminar por un camino pero tampoco sabía  hacia qué lugar de la zona me dirigía, luego de un rato encontré personas que me pudieron dar una idea y entonces me orienté.

Por esos abusos decidí colaborar con los alzados y escogí ayudar a  Leonel Martínez (ese alzado fue de los últimos que mataron. Era un hombre excelente y le ayudé todo lo que me fue posible y no me agarraron,  ni sospecharon de mí”.

Recuerda José que por aquellos años hubo casos de alzados que no tenían buena reputación, “pero eran pocos”.

”La gente comentaba de un tal Pata de Plancha (no recuerda su nombre) que acabó en esas lomas, hizo de todo”. Sin embargo Tomás San Gil era muy buena persona, respetable, decente, valiente  de buena estima por todos y de una familia íntegra. A él le decíamos Tomasito y sé que se metió en la  lucha por convicción pues tenía muy buena posición económica y no les iba mal ni a él ni a su familia así que pienso que luchó porque en Cuba no hubiera comunismo. Yo conocí de vista a  Cheíto León  pero no tuve amistad ni relación, no tengo criterios de él ni a favor ni en contra. Lo que sí oía de él en toda la zona de Trinidad es que era muy valiente y peleaba duro”.

Para José aquella etapa en el Escambray fue muy difícil y confusa, No se sabía quién era en realidad cada persona que se acercaba a otra. “Lo mismo caías en manos de alzados que de la milicia pues si ayudabas a  los alzados la milicia te apresaba pero si ayudabas a la milicia los alzados se celaban de ti, te creían chivato, informante y la situación se complicaba. También algunos campesinos se hacían pasar por colaboradores y si tú te unías a ellos para colaborar te delataban con la milicia y el G-2 como le llamaban cuando aquello a la  Seguridad del Estado. En aquellos montes nunca  se llegaba a saber qué camino era más confiable y seguro”.

En diciembre de 1971 José  fue citado junto con otros campesinos para Trinidad. Allí los rodearon muchos milicianos armados con carabinas y los obligaron a subir a camiones que se usaban para transportar vacas y que salieron con rumbo desconocido. Ninguno tenía noción de lo que estaba pasando ni por qué aquellas medidas de seguridad extrema. Todo el tiempo los militares que montaron en cada carro les apuntaban con las carabinas.  Al cabo de muchos kilómetros se dieron cuenta que iban para Santa Clara.

Ya en esa ciudad les dijeron todo tipo de ofensas, les insistieron en que nunca podrían regresar al Escambray pero jamás hubo una frase sobre el futuro inmediato de ellos.

Los pusieron en fila. A ambos lados estaban los combatientes armados y así sin poderse mirar unos a otros los hicieron subir al  tren y así los mantuvieron todo el viaje. “Eran muchos guardias y milicianos con unas armas que nunca  había visto, dijo José..

maxresdefaultEl tren emprendió viaje hacia el Occidente y un día después a José y a un grupo de campesinos que nunca había visto les ordenaron bajar en un lugar totalmente desconocido.

“Aquello era una prisión cercada, como un campo de concentración. Yo un día dije que preso no trabajaba  y un teniente me dijo que yo no era preso, entonces le respondí pues  me voy pa’ Trinidad y me dijo que ni se  me ocurriera porque de allí no podía salir”.

En el tiempo que estuvimos allí fuimos todos  muy rebeldes, teníamos discusiones con los guardias.

José recuerda que meses despues de estar allí se presentó algo inesperado para un grupo de ellos. Sedieron cuenta que los habían puesto en una circunstancia similar a la que viviían pero en otra región del país.

Recogieron a 25 hombres y los trasladaron para Miraflores que queda al norte de Morón en la antigua provincia de Camagüey. Era una zona donde sólo había mosquito y jejenes. No tenían rejas ni alambradas los barracones pero el mismo sistema de prisión se mantenía.

“Hubo algunos que se fugaron de allí pero los atraparon y metieron en celdas de castigo varios días, Cuando los devolvieron al albergue parecían otras personas, muy delgadas y con muestras de haber pasado algo muy terrible.

En Miraflores también tuvieron que trabajar haciendo los edificios de apartamentos en medio de aquellas zonas despobladas. Les decían que esas serían las casas de ellos y sus familias.

“En Trinidad no me quedó nada, la finca me la quitó el Gobierno Revolucionario, la casa se la dieron a unos orientales. Sacaron de allí y mi esposa que leugo se fue conmigo a Miraflores cuando terminamos de hacer las casas. Mis hijos  se quedaron  viviendo en Manicaragua.  “Mis padres y hermanos que vivían cerca de mí en las montañas murieron. Solo te cuento que yo no vi más a mi madre desde el 1971 en que me sacaron del Escambray hasta el día que ella murió, porque vivir en un lugar tan intrincado como Miraflores con todos los problemas de transporte que hay en Cuba era difícil. A veces nos daban un pase por tres días y  te demorabas tanto en llegar que ya era la fecha del regreso y entonces caías como ausente y te sancionaban. La única vez que vi a mi madre después que me sacaron del Escambray fue en su entierro. Cuando me avisaron de su gravedad partí para allá pero  no alcancé a verla con vida”.

Por eso volver nunca fue fácil pero algo logré

430072_478032562217062_576553469_nEn 1975 la dictadura en Cuba ordenó la división administrativa de tal forma que dejó de existir la Región Escambray y la dictadura anunció que ya se habían eliminado los focos insurgentes que denominaron “bandidos”.

El pretexto por el que supuestamente sacaron de allí a miles de campesinos -decían que para protegerlos de los alzados contra Castro- ya no estaba sin embargo ninguna de esas familias pudieron regresar a las fincas y caseríos donde vivieron.

Jose intentó regresar a su  antiguo terruño pero el lugar más cercano que encontró  fue en el municipio de Manicaragua en una ranchito que le ayudó a levantar un cerca del barrio de La Carranchola. Y allí se asentó en 2001.

En esa casita lo conocí y ya estaba casi ciego. Apenas veía figuras borrosas  frente a él.

“No  puedo ver tu rostro, me dijo, pero te quiero contar lo que enfrenté y por lo que  le cogí todo el odio del mundo al sistema comunista desde los primeros años cuando  fusilaron al esposo de mi hermana que se llamaba José R. Tápanes. “Lo que hicieron con  mi cuñado fue un crimen, yo diría que renombrado. Lo acusaron de algo que él no hizo, mi cuñado lo negaba e insistía en que era inocente, pedía que buscaran pruebas que lo inculparon y no aparecían las pruebas, sin embargo un oficial  al que le decían ‘El Magnífico’ y que recuerdo que el  apellido era Milanés, lo mandó a fusilar. Un mes después se cogió preso al hombre que había cometido el delito del cual acusaban a Tápanes y lo confesó todo, entonces en el juicio dijeron: -Pues liberen a José Tápanes  que es inocente. Alguien dijo: -No, a él lo fusilaron hace un mes. Después supe que la sanción o  castigo que aplicaron al  ‘Magnífico’ fue un ascenso”.

“Hace unos meses fusilaron en la Habana a tres jóvenes porque se llevaban una lancha y querían irse para Estados Unidos, eso fue por gusto. Cuando aquello también fusilaban por gusto. Hay mucha sangre en el ambiente. Cuba es un charco de sangre inocente. A mí a veces me dicen que no hable, que me  mantenga en apariencia tranquilo, yo no puedo, no admito que me manden a callar. Aquí el año pasado cuando la firma esa que inventaron para contrarrestar el Proyecto Varela me hervía la sangre en el cuerpo viendo a esa gente bajo agua ir a firmar y a desfilar. Una mujer vino aquí a preguntar  por qué yo no iba a firmar ese papel y mi hijo le contestó: Mi padre está lúcido y tiene razones para decir y hacer, ve y pregúntale, habla con él. Cuando la muchacha vino le dejé bien claro es que yo no le firmo papeles al comunismo”.

“Mis hijos han sufrido toda mi historia, a uno de ellos que consiguió trabajo en Planificación Física en Manicaragua lo sacaron cuando se enteraron que yo era ‘gusano’ y me habían llevado a los pueblos cautivos. Otro de mis hijos sufrió un trauma muy grande cuando vio que a mí me llevaban preso para Pinar del Río y nunca se repuso de aquello, lo atormentó siempre la visión que tuvo de aquellos carabineros apuntandonos  y amenazandonos y se volvió obsesivo con esa idea, yo sé que su razón se afectó mucho hasta que un día se suicidó, luego murió mi esposa en parte la mató la tristeza y el dolor”. 

El Presidio Político de Isla de Pinos: Un libro imprescindible para entender a los presos plantados de Cuba

La lectura de El Presidio Político de Isla de Pinos de Ramiro Gómez Barrueco (Manino) es imprescindible para entender por qué a pesar de los años de prisión, de torturas y de abusos del castrismo los presos políticos plantados conservan el amor por Cuba y el deseo de ver libre el país donde nacieron.

El Presidio Político de Isla de Pinos sale a la luz meses después de que Barack Obama lanzara en su precario español el jQue bolá! como frase madre de todas las conciliaciones y le pasara por encima al rastro de sangre y dolor que han dejado los hermanos Castro y su séquito de adoradores en la isla, para anunciar lo del restablecimiento de relaciones entre la Dictadura y su gobierno.

No sé si el ex presidente Obama, ni sus asesores en el tema Cuba (insisto en destacar el nombre de Ben Rhodes), ni los que se sumaron en esos años de conversaciones y mediaciones secretas para que se hiciera el “milagro”, conocen bien una parte de la Historia de Cuba que la Dictadura ha intentado sepultar.

Pero si sé con exactitud que mi generación (la que nació a finales de la década de 1950 y la que fue llegando después) no conoce la verdad de lo que hizo el castrocomunismo para llegar a donde está.

Por eso, para ambos grupos, sugiero la lectura del libro de Manino, para que profundicen en el conocimiento de los hombres que enfrentaron al Aparato Represivo y que hicieron la historia del presidio político plantado y para que entiendan del valor e hidalguía que anida en ellos.

Cuba: militares, fiscales y médicos por el crimen, el secuestro y el intento de extorsión

Militares, médicos, fiscales y algún que otro dirigente comunista estuvieron por más de veinte días en Holguín participando en una componenda espantosa contra una hulmilde familia que reclamaba su libertad inmediata apelaron a la intimidación al secuestro, el  crimen y no faltaron intentos de extorsión, chantaje o como prefieran los lectores para doblegarlos .

El valor de esa familia ante el monstruo sacó a la luz pública otra de las tantas páginas de indignidad que firman los que se suman a acciones como esas.

No apruebo las huelga de hambre, lo he dicho, pero no me limitan a  dejar de reportarlas y de denunciar a las bestias que obligan al ser humano a tomar decisiones de ese tipo.

La familia Leyva ha escrito una página de valor admirable. Quiero dejarlo escrito aquí y les propongo a los que suelen componer páginas sobre la historia de la resistencia cubana de los últimos años tenerlo en cuenta.

91433640-F61B-46DD-B123-562BE44FA73A_w650_r1_s

Aqui les dejó lo que escribí ayer cuatro horas antes de que los sicarios de la dictadura le dieran la libertad a tres jóvenes (dos de ellas mujeres nacidas el 3 de octubre de 1989 y uno varón de 33 años de edad).

Nacieron en la etapa de la bobería esa del hombre nuevo y otras idioteces y mamertadas como dice mi amigo Armando de Armas pero no se embelesaron  ni un instante. Ante ellos me inclino.

Madre de jóvenes en huelga de hambre califica de componendas las acciones que la seguridad del estado y la dirección de salud de dos hospitales de Holguín mantienen alrededor del caso de sus tres hijos en grave estado de salud por una huelga de hambre que realizan desde el 7 de marzo para exigir su libertad.

Maidolis Leyva madre de las hermanoas gemelas Anairis y Adairis Miranda y Fidel Batista, dijo que ayer estuvo en los hospitales Lucía Iñiguez y Vladimir Ilich Lenin de Holguín buscando información sobre sus hijas y los médicos se negaron a dársela alegando que “solo el Ministerio de Interior es el que puede hablar con ella”.

La mujer dijo que si algo les sucede a los hijos “además de Raúl Castro y el delegado del MININT en Holguín ella responsabiliza a los que dirigen la Salud Pública”.

Clamó desesperada por su derechos “a saber de ellos, a verlos, a darles un beso y que no los tenga secuestrados”.

En el hospital Lucia Iñiguez fue una doctora la que se negó a entregarle un reporte mientras que en el otro centro hospitalario un médico que no le quiso decir el nombre quien le negó a informarle.

En el caso del otro hijo, Fidel Batista, la madre tampoco ha tenido mucha información. Dijo que el jueves lo pudo ver delejos y“me gritó que seguía su huelga de hambre y que le hiciera llegar unas medias porque tenía llagas en los pies que le hacían las esposas”.

Después de eso lo único queha sabido por una doctora que le “habló en mala forma” es que él estaba casi deshidratado y que en cualquier momento caería en un estado de semi inconciencia”.

A juicio de Leyva  lo que están haciendo con ella es una de las más grandes violaciones de derechos humanos y enfatizó que “encima de no dejarlos ver un teniente coronel, “un esbirro llamado Daniel” le dijo que Anairis está “como un vegetal”.

Los tres hermanos iniciaron la huelga el 7 de marzo y desde ese momento hasta ahora la madre solo pudo ver a Anairis hace dos semanas cuando un oficial del MININT la invitó a que le exigiera a la hija dejar la huelga y ella le pidió verla para juntas darle respuesta.

En ese momento Anairis reiteró su decisión de no deponerla a menos que le dieran la libertad, que es uno de sus reclamos.

A la gemela Adairis la pudo ver el pasado fin de semana luego de que los oficiales le pidieran a la madre firmar un documento que los autorizara a darle alimentación forzada a los hijos y ella solicitara verla. Se lo permitieron y tras explicarle a la hila lo que querían los militares la joven reiteró su decisión de seguir la huelga.

La madre y sus tres hijos todos activistas del Movimiento Cubano Reflexión y que insisten en su inocencia fueron detenidos en noviembre del pasado año dos dias despues de la muerte de Castro y los acusaron de “difamación de instituciones, organizaciones y los héroes y mártires de la República de Cuba” y “desorden público”.

Mes y medio después los juzgados y condenados a un año de privación de libertad con internamiento los hijos y a uno de reclusión domiciliaria Maidolis Leyva quien quedó a cargo de dos nietos, hijos de Adairis.

Los tres hermanos apelaron la sentencia pero el tribunal provincial de Holguín no les conedió la libertad.

Amnistía Internacional (AI) llamó el viernes a una Acción Urgente por la liberación “inmediata e incondicional” de los tres opositores cubanos en huelga de hambre a los que consideró “presos de conciencia”.

También pidió a las autoridades cubanas a que se abstengan de aplicar medidas para castigar a los huelguistas o de obligarlos a poner fin a una huelga de hambre, lo que constituiría una violación de su derecho a la libertad de expresión y pidió acceso a profesionales de la salud calificados que brinden atención médica en cumplimiento de la ética médica, incluidos los principios de confidencialidad, autonomía y consentimiento informado.

cccccc

Cary Roque: ¡Esta noche de horror no empezó ayer!

Les comparto un post de Cary Roque una colega que estuvo muchos años en cárceles cubanas por oponerse desde el primer momento a la sombra bárbara que se instaló sobre nuestro país.

Esta es una foto, de una de las muchas protestas de madres y mujeres cubanas allá por los años 59-60, cuando los fusilamientos eran el pan nuestro de cada día, los juicios sumarios, las condenas ilegales de 30, 20 años, eran expedidas contra una sociedad que jamás se habia enfrentado a semejante barbarie.
Que esta noche de horror no empezó ayer…..!!!!!
En honor a tantas madres, hermanas, esposas, hijas que sufrieron el dolor, sin solidaridad mundial, sin más compañia que su propio dolor!.17553627_10153836887637609_543989777206962529_na laspuerteas de seis decadas de escenas como esas en cuba

Y  los invito a estar hoy al tanto de la situacion de los tres jóvenes cubanos en huelga de hambre por su Libertad que están en sala de penados de hospitales de Holguín y se niega a recibir alimentación intravenosa.

Viernes 1 de abril tuitazo en solidaridad con Anairis Adairis Miranda y Fidel Batista

ah.PNG

Presentan a opositora un manual de comportamiento ante un acto de repudio

Un representante del régimen comunista en Holguín le comunicó a la opositora Maidolis Leyva el manual de comportamiento que ella deberá asumir el martes 21 de marzo durante un acto de repudio que le van a realizar en las instalaciones de Educación municipal.

Así las cosas en Cuba.

El pasado jueves durante su intervención en el programa Cuba al Día la opositora Maidolis Leyva relató que un juez de ejecución de ese municipio le entregó una citación para que estuviera el martes 21 a las 5 pm en las instalaciones de Educación porque la van a presentar ante un público elegido por ellos “como lo que es, una contrarrevolucionaria”.

Ademas el juez le adelantó que allí estarán funcionarios de distintas organizaciones comunistas del munipio, presidentes de varios CDR ,jefes de sector de la PNR , ex combatientes y dirigentes de las circunscripciones del Popular quienes le expresarán el criterio que tienen de ella y “que no podrá refutar porque la podrían mandar para la prisión a cumplir el año de sanción que le impusieron el pasado mes de febrero.

Maidolis dijo que entonces le preguntó al juez de ejecución -“Usted está citándome para darme un acto de repudio? y él le respondió “Tómelo como quiera”.

En noviembre del año pasado durante los días de duelo por la muerte del Dictador, la vivienda donde vive Maidolis Leya y sus tres hijos las gemelas Anairis y Adairis Miranda Leyva y Fidel Batista Leyva y dos nietos menores de edad, fue vandalizada por las turbas y lo permitió y alentó la policía presente en el lugar.

Le tiraron piedras, basura, cubos de salcocho. Le gritaron todo tipo de improperios.

Luego todos fueron golpeados al momento del arresto en el que también se llevaron a los niños presos. Después que los adultos fueron introducidos en el centro de detención y tortura conocido por El Anillo, también les dieron golpes y les exigían que dijeran ‘Viva Fidel’ ‘Viva Raúl’, pero ellos se negaron gritando consignas antigubernamentales.

Más tarde la niña intentó suicidarse porque laobligaron a mostrar devoción al Dictadir recién fallecido y liberaron a Maidolis para que se hiciera cargo de los nietos, no sin antes acusarla al igual que sus tres hijos por el supuesto delito de “difamación a los mártires de la Patria y desorden público” durante los funerales del Dictador.

En enero luego de que los tres hermanos estuvieran todo ese tiempo en los calabozos fueron trasladados al tribunal en el que le celebraron el juicio.

A  los hermanos los sancionaron en ese juicio a un año de cárcel mientras que a la madre leimpusieron el de un año pero en reclusión domiciliaria y deberá encargarse de sus dos nietos.

Los tres hermanos apelaron la sentencia pero en el juicio que le celebraron en febrero les fue ratificada la sancinó. Debían entrar a la cárcel en marzo, sin embargo no lo habían hecho porque realizaron una segunda apelación y estaban esperando que el abogado presentara las alegaciones.

La pasada semana los tres fueron de nuevo arrestados y los trasladaron a la cárcelsin esperar el resultado de la apelación.

La familia ha sostenido todo el tiempo que contra ellos se realizada una vendeta politica porque son opositores.

De más está señalar que son inocentes de todos los cargos que se les imputan y por los que en realidad debieran responder los militares y los juristas que son quienes han violado sus propias leyes.

Si quieres escuchar declaraciones de Maidolis Leyva el programa Cuba al Día haz clic aquí

91433640-F61B-46DD-B123-562BE44FA73A_w650_r1_s

Otra injusticia en Holguín

En la provincia de Holguín reside el doctor Eduardo Cardet quien cumple ahora mismo en la cárcel por delitos que nunca cometió y al que casi una decena de vecinos en el propio tribunal le hicieron algo que no tiene diferencia con un acto de repudio.

Se presentaron al juicio para acusarlo ‘por encargo’ puesto que ni el cometió las acciones por las que lo acusaron y menos estaban allí varios de  los supuestos testigos.

Pero así ha sido siempre en Cuba. La ley y la trampa la hacen los que mandan.

II

Para no perder la memoria 

image

Durante las entrevistas que realicé para mi libro Escambray la historia que el totalitarismo tróto de sepultar recogí testimonios de campesinos quienes me contaron de los horrendos actos de repudio a los que asistía la gente cuando los milicianos citaban a la sin derecho a réplica, y que consistían en presenciar los juicios que le hacían a las personas que se oponían a la instauración del comunismo  en el país.

Recuerdo también el relato de un señor de Jibacoa, en la zona montañosa cercana a Manicaragua, quien me contó de la vez que citaron a todos los que vivían en aquel caserío para que presenciaran el fusilamiento de unos hombres que al parecer se habían alzado contra el régimen. Me dijo al parecer porque en aquellos años no se averiguaban mucho cuanto de verdad había en una delación.

Pero el hecho… (de fusilar de distintas maneras)  … se repite,  como dijera en su carta de despedida a Fidel Castro el asesino del Sur Ernesto Che Guevara, otro de los criminales que llamó desde el  Escambray al festín de muerte y sangre contra los campesinos y lo llevó después a La Cabaña donde los disparos de los fusiles sonaban a  toda hora.

 

 

 

 

 

 

 

 

El Caballo de Mayaguara y sus crímenes en Escambray

Gustavo Castellón el Caballo de Mayaguara fue uno de los bandidos en la región  Escambray encargado de hacer el trabajo sucio que le ordenaron los comunistas desde que se instalaron en el poder en 1959.

Un individuo que  cometió todo tipo de abusos y crímenes en la región Escambray en la década del sesenta.

Un ser despiadado al que le asignaron la misión de dar caza a los insurgentes que se alzaron en armas en el Escambray y que el alto mando del país denominó BANDIDOS para descalificarlos.

Una bestia que desde el momento en que decidió ponerse al servicio de Fidel Castro y la hornada de seguidores que formaron el ejército rebelde, enriqueció su historial con asesinatos y violaciones de todo tipo.

Uno de los tantos que la dictadura convirtió en héroes a través del brazo armado tipico de los sistemas totalitairos: entiéndase la televisión, el cine y la asignatura de Historia que se imparte en las aulas cubanas.

El-Caballo-de-MayaguaraNo les cuento más del Bandido en el Escambray. Son sus propios testimonios los que me llevaron a hacer lo comentarios anteriores.

Su verdadera esencia fue revelada por él mismo en los testimonios que dieron vida al libro escrito por Osvaldo Navarro titulado El Caballo de Mayaguara.

Allí -El Caballo- relata sus andanzas en el Escambray en la época en que decidió “cazar y matar” hombres alzados en armas para evitar que avanzaran en la ofensiva  contra los que estaban en el poder.

Les comparto algunas de las anécdotas que le contó a Osvaldo Navarro.

el-caballo-de-mayaguara-cuba-osvaldo-navarro-D_NQ_NP_367-MPE13351187_3104-O
Edición consultada para este artículo

(Aunque hay frases que pueden ser consideradas obscenas y de mal gusto  no se hizo ningún cambio pues la verdadera esencia de muchos de los hombres-milicianos y oficiales que participaron en esa lucha hablan por la propia boca de ellos).

…Pero un día me enredo en combate con el gallo aquel y cuando lo veo delante de mí, le digo: ‘Te cogimos en un cerco arriba de un palo, el gobierno revolucionario tuvo una consideración contigo, y te volviste a alzar. A título de lo que habías hecho antes y lo que has hecho ahora te ganaste los grados de capitán. Tú eres el asesino de Valentín Alonso, y de su hijo, y de Ricardo Díaz. Pues te cagaste en tu madre cabrón’. ‘Cogí el FAL, hice así: raaaaaas, un rafagazo, y voló en el aire. El peo tiene que haberse oído en Santa Clara’.‘Y díceme después el comandante Tomassevich: “Caballo la orden es de cogerlos vivos”. Y dígole ‘Yo lo sé, comandante, pero con este no me pude contener’.

…Pero no era ese mi estilo, porque cogí a muchos de ellos heridos, que me decían: ‘Acábame de matar, Viejo e mierda, comunista e mierda’. Y yo les decía: ‘No, que te maten los tribunales. Si eres un asesino no te salvas, pero si no, seguro que te condenan, pero yo no tengo que matarte’.

…y el mondongo se le cayó para el suelo y le daba brinquitos. Y cuando llegó a donde estaba, me decía: ‘comunista, el coño de tu madre, hijo de puta, acábame de matar’. Y como ya venía   medio ciego por lo del asesinato del miliciano, le dije:’Y te la arranco cabrón’. Había una clase de frío en aquellas lomas. Hice así: Brrrrrruuu, con la  FAL, y le salió humo del pelo, de la neblina que había.

…me dan la orden de agarrar a un individuo que venía de   Fomento y entraba hasta La Redonda. El hombre no pedía dinero. Lo suyo era llevarse maíz, yuca, boniato, plátanos y cosas así, pero estaba afectando la zona. Me dijeron: ‘Caballo tú que andas por ahí, mira a ver si te empatas con ese ratero…y si tienes que ahorcarlo, lo ahorcas…’

…Cogí al tipo y me lo llevé para abajo de unas  matas que había. Le puse una soga en el cuello y la tiré por encima de un gajo con la idea de ahorcarlo. Recuerdo que me eché para atrás  sobre el caballo en que andaba con la idea de cumplir la orden que me habían dado. Pero el hombre traía un niño, un niño como de diez años. Y cuando le puse lo soga al cuello, que lo iba a levantar, el niño se abrazó llorando y le dijo: Ay papito o algo así. Aquello, como padre al fin y como hombre de buen corazón, me llegó al alma.

  (Otro de los testimonios de Gustavo Castellón en el libro «El caballo de Mayaguara»  del escritor Osvaldo Navarro editado en Cuba por la Editorial Letras Cubanas en l984.)

.Porque mucha gente no sabe que en aquellos tiempos había una confusión muy grande. Y eso no lo he visto en la mayoría de lo que se ha escrito y en las películas que se han hecho  en el Escambray. Hay algunos que pintan la cosa muy sencilla y ven nada más que la parte linda. Bien se ve que no estaban  aquí. No creo que sea yo el más  apropiado para estar analizando lo que pasó. Yo hablo a grandes rasgos. Pág.93.

.Al principio, aquí no se sabía quién era quien .Lo mismo se te alzaba un campesino, que un terrateniente, que un oficial del Ejército Rebelde. Y había que estar muy claro para saber dónde estaba el hijo de puta. Se cometían muchos errores, porque casi nadie sabía como había que hacer las cosas, y porque hubo quienes se equivocaron medio a medio respecto a lo que era la Revolución y se la quisieron coger para ellos. Y aquí en el Escambray se hicieron atrocidades. Hay que decirlo: se hicieron atrocidades. Pág.94

.Yo recuerdo siempre el caso  que se dio en una familia que tenía cuatro hijos, uno de ellos había pertenecido  al Ejército Rebelde y fue licenciado sin ningún motivo, recibió muchas humillaciones. Pues el muchacho se alzó contra la revolución. Entonces los otros tres hermanos eran revolucionarios y participaron en la limpia, con un valor tremendo. Y me parece que fueron ellos mismos los que cogieron a su  hermano ¡Que tragedia! Yo digo que eso se pone en una película y hace llorar. La lucha entre aquellos hermanos y los padres sufriendo…Pág.94

.Aquí hubo momentos en que había más de cincuenta mil hombres sobre las armas, porque Fidel dijo que si una aguja se perdía en el Escambray, había que encontrarla. Pag.97

El ‘Caballo de Mayaguara’ narra cómo fue el combate donde el y sus hombres masacraron a    11 hombres alzados en Sabanas del Moro cerca de Manicaragua. Para  capturarlos el caballo contó con miles de milicianos.

Pues bien, veo a Porfirio Guillén que estaba allí disparando, le apunté y le tiré como de costumbre, parado en firme, y le di como tres tiros. El tipo se caía y se paraba, se caía y se paraba otra vez. Botó el M-3 y se repuso. Dígole a Luis Barrizonte ¿Qué tiene ese hombre que no se cae? Y fue dando tumbos hasta la punta de caña donde Evaristo Cabrera lo remató. Pág.-105.

Los reportes oficialistas dicen que: Gustavo Castellón murió el 22 de abril de 1991 con grados de Mayor de las FAR.  Un forista me escribe y dice que la fecha de muerte fue en 1981. 

“Los vecinos dicen que el Caballo se suicidó allí en su casa de Cumanayagua y que murió en la miseria y el olvido”.

II

Otros testimonios del bandido que aparecen también en el libro de Navarro fueron republicadas en el periódico Escambray  de la provincia de Sancti Spiritus.

Aquí les comparto  el enlace   Escambray  y  un segmento.

517228044973707ccccccccccccccccccccccc…Por eso, cada vez que me enredaba en combate con ellos, le decía a mi tropa: “Muchachos, no dejen ni las raíces de los criminales estos”. Pero también, porque cada vez que decía esto, ya tenía uno de aquellos muchachitos míos agonizando o muerto. Y cuando nosotros tirábamos cuatro relinchos en las lomas esas, la gente comentaba: “Por ahí va la gente del caballo”. Je, je. Y eso era cagarse.

(…)
Todo eso tuvo que hacerlo el Caballo de Mayaguara, porque eran tiempos muy difíciles aquellos y la lucha era a muerte. Nosotros luchábamos contra salvajes, porque aquellos no eran hombres. Allí no había el más mínimo sentimiento humano. Que nadie sabe lo que hubiera pasado en este país si ellos hubieran logrado un triunfo, aunque fuera por poco tiempo. No me imagino cuántos cubanos hubieran muerto en sus manos. Eso deberían saberlo los muchachos nuevos y los que vengan después que quieran saber lo que pasó en el Escambray.

Ayer leí en la prensa oficial que la Televisión Cubana va a presentar por estos días la serie televisiva La otra guerra inspirada en ese caballo.