(2) Laboratorio Cubano: El «reordenamiento» de GAESA

Redacción / Florida / USA –Reordenan empresas vinculadas a GAESA en medio de la presión de las sanciones estadounidenses

El conglomerado militar GAESA, considerado el principal grupo empresarial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y uno de los actores económicos más influyentes de Cuba, estaría llevando a cabo una reorganización de parte de sus activos y empresas hacia entidades estatales que no aparecen formalmente bajo su estructura, en un contexto marcado por el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos.

De acuerdo con reportes difundidos por diversos medios especializados, Terminal de Contenedores Mariel S.A., empresa vinculada al brazo logístico de GAESA y operadora del principal puerto comercial del país, habría transferido activos a Coral Marítima S.A., una compañía administrada por el Ministerio de Transporte.

La operación se produce después de que varias navieras internacionales suspendieran o revisaran sus operaciones hacia Cuba ante el riesgo de exponerse a sanciones estadounidenses derivadas de sus relaciones comerciales con empresas controladas por GAESA.

Los informes también indican que el conglomerado militar habría salido de su participación en la empresa mixta encargada de administrar el Centro de Negocios Miramar, en La Habana, complejo donde operan numerosas compañías extranjeras con presencia en la isla.

Durante los últimos años, Washington ha incrementado la presión sobre el entramado empresarial de GAESA. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha definido al conglomerado como un «Estado dentro del Estado», mientras que estimaciones del Departamento de Estado sostienen que el grupo controla entre el 40 % y el 70 % de la actividad económica cubana, directa o indirectamente.

En ese contexto, analistas consultados por distintos medios consideran que la transferencia de empresas y activos podría responder a un intento de reducir la exposición de determinadas operaciones al régimen de sanciones, preservar relaciones comerciales con inversionistas extranjeros y garantizar la continuidad de negocios estratégicos.

No obstante, permanece abierto el debate sobre el alcance real de estos cambios. Mientras algunos especialistas interpretan las operaciones como un repliegue del conglomerado militar ante la presión internacional, otros sostienen que podría tratarse únicamente de una reestructuración administrativa destinada a modificar la titularidad formal de determinadas empresas sin alterar el control efectivo sobre ellas.

La evolución de estas transferencias y la respuesta de Washington podrían determinar si se trata de un cambio estructural en el modelo empresarial del Estado cubano o, por el contrario, de una estrategia para mantener intacto el control económico bajo nuevas denominaciones jurídicas.

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