Tiempo de Contar: Alicia del Busto

En #TiempoDeContar Alicia del Busto Trujillo una cubana que a pesar de la cárcel y los sufrimientos no ha perdido la capacidad de amar reír y soñar.   

Una mujer bondadosa, humilde y sincera que siempre quise conocer que en agosto de este año me abrió un espacio en su vida para contarme sobre su decisión de hacer por Cuba todo lo necesario para que sea libre.

Nació en La Habana y vivió en Cuba hasta que fue liberada luego de doce años de cárcel por oponerse con ideas acciones y palabras al régimen tiránico y despótico que se instauró en Cuba a partir de 1959. Era hija del conocido abogado civil Octavio del Busto quien trabajaba en el despacho de su hermano Fernando, también abogado penalista y dueño del bufete, por eso en los fundamentos de su formación  estuvo bien definido el sentido del respeto a la Democracia y la legalidad en la isla

mujeres-cubanas-protestas-1957-580x457Fernando del Busto, su tío y padrino de bautizo formó parte del grupo de abogados que trabajaron en la creación  de la constitución de 1940 razón por la que siempre escuchó en la familia que en el país los cambios que se necesitaban debían estar encaminados en el cumplimiento de la constitución y las leyes. Pero cuando los rebeldes tomaron el poder y ese equilibrio se rompió sus pasos la llevaron a sumarse a las organizaciones clandestinas que comenzaron a gestarse a partir del mismo año 1959.

En su familia nunca se  sumaron a ningún grupo como el Movimiento 26 de Julio y otros que buscaban sacar a Batista del poder. 

Confiaban en que en la isla se llevaría a cabo un proceso de elecciones democráticas para restablecer el orden constitucional. Aspiraban  a la recuperación del orden constitucional con las elecciones de 1958 del Dr Andrés Rivero Agüero quien había salido electo presidente en las elecciones a finales de 1958.

Pero cuando Batista huyó de Cuba hacia República Dominicana, Andrés Rivero Aguero se sumó al grupo que lo acompañaba y más tarde el 4 de mayo de 1060 testificó ante el senado de los EEUU sobre la amenaza comunista a la nación norteamericana a través del Caribe por parte del grupo de rebeldes que se habían instaurado en el poder.

En medio de esa ausencia de la figura elegida para ocupar la presidencia llegaron a la capital los grupos de rebeldes comandados por Fidel Castro. Fueron unos meses muy difíciles en los que muchos cubanos decidieron mostrar su desagrado con la forma en que se iba imponiendo un gobierno no elegido democráticamente.

Comienza la conspiración

En el mismo año  1959 Alicia quien ya tenía una hija muy pequeña se enroló con el Movimiento de  Recuperación Democrática (MRD) junto a Adolfo Rey Fernando López del Toro, Pablo Márquez, entre otros y al mismo tiempo colaboró con Rescate Estudiantil que dirigía Manuel Antonio Varona (Tony Varona).

Su hija quedó al resguardo de sus padres mientras que ella  junto Abel de Varona y Juárez, sobrino de Tony Varona comenzó a colaborar desde la clandestinidad con la preparación de acciones para apoyar a los primeros grupos que planeaban alzarse. También se dedicaron a conseguir alimentos medicinas y armas para los que irían rumbo a la Cordillera de los Órganos en Pinar del Río y en el Escambray en el centro de la isla.

Otras sus acciones estuvieron encaminadas a realizar preparativos para apoyar el desembarco de la Brigada de Asalto 2506. Recuerda de esa etapa las colaboraciones junto a José (Pepe) Hernández, José Ramón Gutiérrez (Pikin) Gabriel Otis y Jorge Víctor Fernández.

De igual manera cumplió otras misiones para desestabilizar el sistema y demostrar que había oposición y lucha. Algunas de esas misiones incluyeron la destrucción de propiedades intervenidas por el gobierno que luego el sistema comunista calificó de “sabotaje y contrarrevolución”.

Colaboró en acciones para concretar planes de la voladura de una refinería y la planta eléctrica de Tallapiedra, razón por la que en  los documentos oficialistas cubanos  la han calificado como una “terrorista”.

Durante esos meses en que Alicia estuvo en el clandestinaje  manejó información confidencial que luego el tribunal consideró como “acciones de espionaje para desestabilizar la revolución”. De igual manera fue acusada de participar en la preparación de planes para atentar contra la vida de Fidel Castro.

La arrestaron en su casa el 4 de  noviembre de 1960 con sólo 23 años de edad y a pesar de que no encontraron nada que la inculpara se la llevaron para someterla a una de los tantos juicios que celebraron los tribunales castristas sin el debido proceso ni el respeto a la legalidad.

Luego se supo que hubo una delación por Luis Tacornal Saíz quien se infiltró entre ellos y dedicó a pasar información al G-2. El traidor asistió al juicio para incriminar  a la joven. (Ese mismo sujeto fue años después a la cárcel acusado de malversación). 

El  juicio lo celebraron el 16 de diciembre de 1960 en el Club de oficiales de La Cabaña. Comenzó a la 1 p m del 16 y terminó  a 3,45 madrugada del día 17.

Junto a ella enjuiciaron a otras dos mujeres y a 24 hombres.  Los 27 fueron acusados de los mismos supuestos delitos.

De las dos mujeres enjuiciadas junto a ella  recuerda que de Dominga del Carmen García una vez que las sacaron del tribunal  nunca más  supo de su destino.

De otra de las sentenciadas Geraldine Shama empleada de la embajada de EEUU en Cuba que fungía como enlace de la CIA con los grupos  opositores sí estuvo al tanto. La señora Shama cumplió tres años en cárceles de la isla y luego (en 1963) formó parte de un canje de un grupo de prisioneros entre Cuba y los EEUU. 

El canje de presos

Documentos de esa etapa precisan que el canje de presos se hizo en 1963.  Según los informes la CIA había tomado la  iniciativa de proponerle a Castro, como aguinaldo de la Navidad de 1962, liberar a unos veinte ciudadanos americanos presos por diversos delitos “contrarrevolucionarios”. y este accedió a cambiarlos a todos por cuatro cubanos.

De esos cuatro cubanos tres estaban acusados de conspirar para volar edificios públicos e instalaciones militares: Marino Antonio Sueiro y José García Orellana, residentes en Nueva York, y Roberto Santiesteban, attaché de la Misión de Cuba ante Naciones Unidas. 

El otro era Francisco Molina del Río, alias El Gancho, condenado por matar a la niña venezolana Magdalena Urdaneta en un restaurante de Manhattan, el 21 de septiembre de 1960, al calor de una trifulca entre banderías cubanas con motivo de la asistencia de Castro a la XV Asamblea General de la ONU. (Tomado de Café Fuerte)

La espera de la sentencia y la cárcel.

Luego de celebrar el juicio el grupo fue trasladado desde La Cabaña para el Vivac donde debían esperar la sentencia.  La mantuvieron allí hasta el 14 de mayo de 1961 y finalmente la trasladaron para la cárcel de mujeres en Guanajay. 

Al nutrido grupo de mujeres que habían ido juzgando y llevando para el Vivac las dividieron en tres grupos para el traslado. Fue un operativo brutal dirigido por el Comandante Ramiro Valdés.

A uno de esos grupos que protestó les dieron golpes, patadas. Lo más indignante fue que los encargados de maltratar a decenas de mujeres eran hombres, presos comunes de la cárcel en la fortaleza de El Príncipe a los que les dijeron que si controlaban a las prisioneras les darían mejoras carcelarias como la rebaja de condenas.

Para Alicia aquella fue una jornada inolvidable por la crueldad de los represores. Recuerda que ese día para “rematar el traslado de otro de los grupos llevaron a mujeres del Batallón Lidia Doce* (con bayonetas caladas) para que se encargaran del custodio y traslado en guaguas de transporte herméticamente cerradas.

Las cautivas se dieron cuenta que estaban esperando una provocación de ellas para golpearlas y no realizaron ningún acto de protesta. 

* El Batallón Femenino Lidia Doce: Es la primera estructura militar femenina creada después de 1959-, debe su nombre a la mensajera del Che, una de las  combatientes del Ejército Rebelde. El primer grupo fue de 300 milicianas y el 20 de noviembre de 1960 se sumaron 2 000, seleccionadas por sus respectivas milicias.

En Guanajay estuvo hasta el 1967 cuando empezó el cierre de Isla de Pinos y llevaron para ese lugar a grupos de hombres. Fue entonces que a las mujeres las trasladaron para una zona de máxima seguridad conocida como “América Libre”una finca de recreo situada en Callejón del Morado, del municipio Guanajay que la dictadura le había confiscado a Amador Odio y Sara del Toro.

Sara del Toro, era dueña de esa finca y estaba presa en ese grupo. Tanto ella como el esposo también conspiraron contra la dictadura y a   Amador Odio lo llevaron para Isla de Pinos. 

En 1968 Sergio del Valle recién estrenado como Ministro del Interior del régimen tomó algunas medidas para aparentar que suavizaba la mano de hierro con los encarcelados y comenzó a liberar presos  siguiendo criterios de edad y estado de salud.

En el caso de Alicia no fue favorecida y la mantuvieron en la cárcel hasta  1972 en que finalmente pudo regresar a casa con su mamá y con la tristeza de que su padre murió estando en prisión y no le permitieron asistir a sus funerales.

Su hija a la que  no había podido ver por mucho tiempo la esperaba en los EEUU.  \Los padres de Alicia habían quedado cuidando a la niña de ocho años  pero como no correrían tiempos de tranquilidad para la menor tomaron la decisión de que el padre de la niña ex esposo de Alicia se la llevara con él a los Estados Unidos. 

Fue el 20 de junio 1979 en que por reclamación familiar viajó a Miami y se volvió a encontrar con la hija. 

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El exilio, el amor y la idea de seguir denunciando al régimen

Doce años de cárcel y luego ocho viviendo en una isla donde ya se había consolidado el sistema comunista y el dominio absoluto del régimen contra cada ciudadano era insoportable pero eso lejos de quebrarla la fortaleció en todos los sentidos.

Cuando llegó a Miami enfrentó los retos del emigrante que quiere recomponer la vida en libertad. De inmediato busco trabajo y empezó a labrar su camino. Conoció a Ramón Conde que cayó preso en Cuba durante la invasión por Bahía de Cochinos y también  cumplió prisión en Isla de Pinos y otras cárceles por 25 años de sentencia.

Se casaron para siempre y los dos se sumaron a todas las actividades del presidio político plantado contra el régimen apoyando los grupos de resistencia y sus acciones públicas y no publicas.

En marzo del 2004 fue durante el juicio a los anticastristas Posada Carriles, Guillermo Novo, Pedro Remond y Gaspar Jiménez en Panamá. Los cuatro estaban siendo juzgado y corrían peligro de la deportación a Cuba. Alicia fue a esa ciudad junto con otros luchadores anticastristas para  apoyarlos.

De nuevo el régimen cubano la emprendió contra los ex presos políticos que habían ido a Panamá y los medios oficialistas en los titulares de la prensa cubana los denigró de todas las formas posibles.

A Del Busto y los que la acompañaban los catalogaron de ‘terroristas’ en los medios de prensa de la época.  

Durante el gobierno de Bill Clinton se habían de puesto de moda los intercambio culturales y académicos y  Alicia con 66 años de edad decidió sumarse a decenas de exiliados que denunciaron la presencia en EEUU de criminales comunistas cubanos invitados por instituciones culturales. 

De esa etapa destaca su participación en las acciones de rechazo público a Víctor Dreke (conocido por Charco de Sangre)  un militar cubanos déspota y sanguinario que vino a Miami invitado por instituciones culturales procastristas.

El  bandido cubano  alcanzó gran fama entre los militares por su participación en las montañas del Escambray contra los campesinos e insurgentes que se levantaron en armas contra Fidel Castro por esa razón la visita produjo gran indignación entre decenas de exiliados. Y es que en el prontuario de Dreke además de sus acciones criminales en el Escambray se le sumó  haber participado junto a Che Guevara en la guerra en el Congo.  

En Miami donde vive y comparte sus días con Ramón Conte  aún suena con Cuba, libre y Democrática donde la verdad se imponga sobre los sesenta años de dictadura y de memoria castrada por la tiranía.

Tanto ella como el esposo contribuyen a desvelar la verdadera historia con la palabra y sus  testimonios porque quiere que todos conozcan lo que vivió su generación y el precio que miles de cubanos pagaron por negarse a aceptar la imposición de un sistema comunista. 

El Instituto de la Memoria Histórica Cubana Contra el Totalitarismo destaco el papel de la mujer cubana en la lucha contra la dignidad, la libertad y la democracia.

El   20 de enero de 2019 se le hizo un reconocimiento a las ex presas políticas cubanas, a las que se le otorgó un Certificado que las acredita como “Heroínas del pueblo cubano” conjuntamente con una medalla del Presidio Político Cubano.

 

 

 

 

2 comentarios en “Tiempo de Contar: Alicia del Busto

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