Mi respaldo al gobierno que protege a sus ciudadanos

Para los funcionarios que se vieron seriamente afectados mi solidaridad, apoyo y respaldo. Para los que perpetraron el hecho mi denuncia y rechazo total.

Los ataques al personal que trabajaba en la embajada de EEUU en La Habana, las irreversibles condiciones de salud que padecerán para siempre muchos de ellos y la implicación que tiene el incidente en el plano político mundial parece que pasan a segundo plano una vez que el gobierno de Trump anuncia medidas que restringen otorgamiento de visas a los cubanos.

Lo que ha ocurrido es grave, muy grave. Ciudadanos de Estados Unidos  sufrieron ataques del país donde trabajaban y eso es imperdonable.  Sufren daños cerebrales, pérdida de audición y equilibrio, problemas cognitivos y edemas cerebrales, desde el año pasado. Mi camino en este instante está al lado de ellos y de este  gobierno que   protege a sus ciudadanos.

Medios de prensa han precisado que se reportan más de veinte casos confirmados de personas afectadas. y una fuente del Departamento de Estado dijo que los ataques no ocurrieron en la embajada estadounidense. Antes se había reportado que funcionarios del gobierno estadounidense creían que los ataques ocurrieron en las casas de los diplomáticos, todas contratadas al gobierno cubano, y en  el Hotel Capri, en la capital donde también se alojaban.

No es mi tema hablar ahora de cuanto  afecta a los cubanos que trabajan por cuenta propia de que no van a obtener ganancias porque el turista americano no los va a visitar  luego de que el gobierno de Estados Unidos tomara la decisión de proteger a su personal de embajada y a sus ciudadanos.

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Sobre el incidente circulan numerosos reportajes en Internet. En ellos se recogen impresiones de los cubanos y   cuánto les afecta  el anuncio de la suspensión de  emisión de visas  de “forma indefinida”, tras los “ataques” contra sus diplomáticos que obligaron a EEUU ordenar la salida de Cuba del personal de la sede en La Habana.

En un reportaje de la BBC Mundo un ciudadano identificado como el economista cubano Ricardo Torres, investigador del Centro de Estudios de la Economía Cubana dijo que “Si no se emiten visas para los cubanos desde acá, el flujo de cubanos a Estados Unidos visitando familiares o amigos, se puede reducir de forma importante y generalmente esas personas cuando viajan regresan con productos y con dinero que inyectan luego a la economía”.

“Esa alerta de viaje seguramente tendrá algún impacto en algunos estadounidenses que tenían un plan para venir a Cuba. Evidentemente, hay muchos estadounidenses que siguen fielmente las recomendaciones del Departamento de Estado y esto podría tener una afectación que sería difícil de estimar ahora en los viajes a la isla”, dice el economista cubano.

Y no faltan en los medios aseveraciones de analistas y reporteros de que esas medidas constituyen, por su parte, un claro retroceso en las relaciones entre ambos países restablecidas bajo el mandato de Barack Obama.

“Por el momento, aún sin saberse con certeza cuáles son los “asuntos consulares y diplomáticos esenciales” que se atenderán desde la embajada en La Habana, muchos cubanos se encuentran ante la incertidumbre de saber si podrán efectuar su deseado viaje al vecino país del norte”, advierte la  periodista Maylen González.

Aún me queda la esperanza de que en los próximos días los cubanos sean cuestionados sobre las razones que obligaron al gobierno de EEUU a tomar esas decisiones y lo que opinan de ese ataques, sin la palabra “supuestos”.

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Acerca de ayudar sin que la #DictaduraCubana intervenga

A pesar de las escasas posibilidades de conexión a Internet en Cuba la gente que quiere exponer su caso se las arregla para desligarse de las trabas que impone la dictadura y ofrecer las vías para que quienes tienen la intención de colaborarles lo hagan sin la intervención de las autoridades.

No es esta la primera vez que el régimen se ‘traga’ las ayudas que le llegan cuando ocurren desastres naturales como los ciclones. O cuando se presentan acciones de la naturaleza -la sequía- que golpea a los ciudadanos.

Para los cubanos de cualquier generación no es noticia que las ayudas nunca llegan a los más afectados porque el gobierno que tiene el control absoluto las usa para su conveniencia.

Un proyecto de Ayuda Directa a personas necesitadas en la isla está en marcha. Es una campaña para ponerse en contacto directo con familias afectadas por el Huracán Irma en Cuba.

¿Cómo Funciona?

Visite la página Ayuda Directa en la sección de Familias y haga click en la foto de una familia.

Ahí encontrará todos los datos necesarios para ayudar a esas personas. En la sección de Videospuede encontrar mas detalles de la situación particular de las familias que hemos identificado hasta ahora.

Recomendamos que llame por teléfono a la familia elegida y envíe su donación a través de Western Union y le comunique a la familia a nombre de quién lo envió y el número de transacción para recoger la donación.

Puede enviar un paquete con comida enlatada, velas, jabones, linternas, medicinas o ropa a través de alguna agencia de envío que usted ya haya usado con anterioridad o tenga recomendación cercana de su seriedad.

También puede visitar a las familias si viaja a Cuba y ayudar directamente usted en lo que pueda.

Si conoce una familia necesitada en Cuba, escríbanos a través de nuestro formulario de contacto.

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Antúnez: Un llamado de alerta sobre incremento de represión en Cuba

Sobre incremento de #RepresiónenCuba de #militarescubanos contra sociedad civil.

A través de su perfil de Facebook el opositor cubano Jorge Luis García (Antúnez) dio a conocer que la asociación Yorubas libres de Cuba emplaza a la tiranía castro comunista a que si no libera antes del mediodia del 30 de Septiembre al sacerdote Yoruba Alexei Mora Montalvo tendrán que arrestar a las personas sacerdotes y sacerdotisas a la estación de Policía a entregarse para que los  arresten a todos.

La nota está firmada por el presidente Jonniel Rodríguez Rivetol (Oya ladde) y el Vice presidente Loreto Hernández García (Oggun Toeeye).

Antes de esa publicación Antúnez había hecho un llamado de alerta a sus seguidores sobre incidentes ocurridos esta semana que involucran a los militares cubanos y un sacerdote yoruba residente en Placetas.

“La tiranía castro comunista ha desatado en varios municipios de la región central de Cuba una redada en la que aún se mantienen arrestados al Expreso politico y de conciencia Ciro Aleixis Casanova Perez y al sacerdote yoruba y directivo del frente de la Resistencia Alexei Mora Montalvo a quien además le realizaron un gravoso y aparatoso registro en su vivienda.

Anténez refiere que “según la alta oficialidad de la represiva tanto Casanova Pérez como Mora Montalvo van a ser procesados penalmente por su supuesta responsabilidad en las decenas y decenas de carteles que contra el régimen y a favor de la farsa a electoral que a diario aprecen en céntricos lugares de esta localidad”.

Por otra parte la opositora espirituana Yorsiquelin Sánchez fue arrestada en la localidad de Cabaiguán en la mañana de este viernes y bajada de un camión donde se trasportaba a Placetas.

Hacemos un llamado de alerta sobre el incremento de esta ola de arrestos y exigimos a la tiranía la inmediata libertad de estos dignos patriotas cubanos”, desde  Placetas Jorge Luis García del Frente de la Resistencia.

 

Imágenes que cuentan

Hace más de un año cerraron un proyecto que venía levantando desde Cuba con personas interesadas en captar a través de la lente de su celular o video cámara el entorno donde ellos interactuaban en la isla.

Se llevaba el empeño en dos variantes. Una era que los interesados enviaban esas imágenes vía email y me encargaba de darle divulgación. La otra era que quienes tenían cuenta en las redes sociales las publicaban y luego se republicaban en sitios enfocados en el tema Cuba.

Así de pronto imágenes cotidianas de lugares insospechados de la isla pasaron  a ocupar un espacio en los buscadores de Google Search.

Parajes olvidados por las autoridades locales en varios caseríos de Cuba Adentro, una reyerta en un reparto, una acción represiva a un ciudadano inconforme, un hospital sucio, una escuela a punto de caerse por el abandono estatal, una familia viviendo en una cueva porque el viento de un ciclón le llevó la casa, un paisaje natural cargdao de belleza, entre otros, alcanzaron un espacio en los buscadores.

Los ejemplos abundaron de la misma manera que sobró la intención de muchos cubanos de  seguirlo haciendo porque al fin y al cabo nuestra marca verdadera también tiene derecho a estar a la misma altura en la que la Dictadura ha puesto la parte de Cuba que a ellos les interesa.

El proyecto se cerró en febrero de 2016. Nunca recibí explicación de la persona que me comunicó esa decisión. Pero lo que no se cerró fue mi mirada al interior de Cuba y a los espacios que usan los cubanos para contar su realidad.

LeoCuba: Camajuaní único lugar en el mundo donde hay un coche fúnebre para 60 000 habitantes por LeoCuba. 

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El declive de las organizaciones fraternales, ahora acelerado por el huracán Irma Logia Radium del Valle orden de los Oddfellows Camajuaní por LeoCuba.

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 Yoandris Verane: Así cargamos los teléfonos en en centros que tienen planta eléctrica por Yoandris Verane.

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A pesar de las prohibiciones del régimen, ls cubanos continúan poniéndose ropa con la bandera americana por Yoandris Verane.

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Henry Constantín: “Por suerte, estas fotos que La Hora de Cuba tomó de la ciudad de Camagüey, el sábado después de Irma, no tienen el dramatismo de las que están saliendo de todo el norte de Cuba. Y cuando pensaba dejar este post ahí mismo, en las fotos y mis felicitaciones a meteorólogos y algunos funcionarios de la Defensa Civil que sí trabajaron muy bien, leo en un mensaje firmado por el presidente desaparecido en uno de los momentos más graves del país, eso de que “la Revolución no dejará a nadie desamparado”.

Alguien está muerto de la risa en su despacho. Alguien que a mí, que vivo, veo y escucho todas las carencias que en Cuba sufrimos con cada huracán -y que crecen con este último- no puede hacerme cuentos.

“La Revolución no dejará a nadie desamparado”, pero sí con la casa a punto de caerse. De los fallecidos, 7 lo fueron por derrumbes de viviendas. Y no tengo que ir a esas ruinas para imaginarme lo deterioradas que estaban, por la pobreza y los años. Vivimos en ciudades y pueblos de casas listas para el derrumbe. Los ciclones solo vienen a terminar el trabajo que otros empezaron.

“La Revolución no dejará a nadie desamparado”. Pero sí mal alimentado. El día antes de que impactara el ciclón Irma a Camagüey, la gente se aglomeraba y peleaba en dos o tres tiendas para comprar los recursos estatales de reserva: panqué, velas, pan. Y sorbetos. Cuando Irma pasó, el domingo las tiendas en divisa, generosamente, pusieron en venta sus cárnicos con más de 36 horas sin refrigerar, y al mismo precio de siempre.

“La Revolución no dejará a nadie desamparado”. Pero sí incomunicado. La escasísima Internet que teníamos antes del ciclón, desapareció, y como quienes manejan las telecomunicaciones no nos permiten Internet en los móviles, ni wifi en las casas, pues hubo que conformarse con los escasos radios portátiles, que además casi nunca se venden en las tiendas para evitarle a los isleños la pecaminosa tentación de sintonizar Radio Martí e informarse.

“La Revolución no dejará a nadie desamparado”. Pero sí preso. Y mudo. Las seis humillantes horas que sufrieron los periodistas Maykel González Vivero y Carlos Alberto Rodríguez al intentar cubrir los eventos del ciclón en Villa Clara, y la lista de videorreporteros de Palenque Visión arrestados en Guantánamo por parecidas razones, es la mejor manera de ocultar la miseria de millones de cubanos sin recursos para defenderse ante un ciclón y reponerse después. Como es difícil para la policía reprimir las emociones de tanta gente afectada, pues reprimen a los que narran las emociones, los periodistas. Y asunto resuelto.

“La Revolución no dejará a nadie desamparado”. Pero sí en segundo lugar. La televisión oficial mostró a unos altos funcionarios -el secretario del Partido Comunista en Camagüey y el ministro del Turismo- y prensa oficial, escogiendo para hacer su primerísimo aterrizaje… ¿a la gente sin techo de los caseríos de Esmeralda? No. ¿A los campesinos que quedaron sin cosecha en todo el norte de la provincia? No. ¿A la familia del fallecido por derrumbe? No. Fueron a ver los hoteles de los cayos. De regreso, muy en segundo lugar, aterrizaron entre la gente del pueblo.

“La Revolución no dejará a nadie desamparado”. Veremos. Todavía esperan la prometida ayuda estatal muchas víctimas del ciclón Ike en Las Tunas y del Mathew en Baracoa. Porque “la Revolución no dejará a nadie desamparado”, pero sí los mantiene lo suficientemente pobres como para que dependan, toda la vida, de esa ayuda estatal.

Los cubanos nos repondremos, como siempre. Eso sí, con el dolor de los que no sobrevivieron y de las casas y bienes que se perdieron para siempre, con las imágenes duras de nuestros pueblos y campos arrasados. Pero pronto Irma será un mal recuerdo -otro más- y contaremos en detalle cómo vivimos esos días. Al fin y al cabo, ciclón más fuerte, dañino y lento en irse tenemos los cubanos, y no nos ha quitado la voluntad ni la esperanza en el día de mañana.

Pero ahora, estoy aquí, con las víctimas de Irma, a corazón abierto y dispuesto a ayudar.

En Facebook dos de tres lindas cubanas relatan lo que le hicieron los #militarescubanos por ayudar a los necesitado,s esa legión de cubanos de los que la Dictadura nunca se ha ocupado.

Leer Los sicarios y ver Iris María Marino

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Ejemplos hay miles. Reflejarlos todos lleva tiempo. Aunque he dedicado algunos espacios en este blog no es sificiente porque crece el deseo de los cubanos de poner su realidad al alcance de todos.

Cierro este post con una imagen de un joven de Pinar del Río.

 Yoandy Izquierdo: “Las palmas son novias que esperan. Y hemos de poner la justicia tan alta como las palmas”.

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Cuba: 50 años atrás sin internet ni teléfonos celulares

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Una gran parte de los cubanos que enfrentaron la Dictadura en la década del sesenta eran menores de 33 años (la edad de Cristo Rey) y también una notable cantidad de ellos eran mujeres, incluyo las que conspiraron y ejecutaron acciones contra el régimen y las madres hermanas y esposas de los opositores, que no fueron al monte, ni realizaron acciones públicas pero se dedicaron a apoyar y colaborar con los hombres de la familia a riesgo de las detenciones y del acoso a los hijos menores.

Por aquellos años en ningún lugar del mundo el oprimido tenía las vías para dar a conocer su realidad con solo accionar un dispositivo electrónico, pero eso no quiere decir que las personas no se hayan opuesto, ni hayan enfrentado los sistemas opresores (insisto en no torcer camino ni a la izquierda ni a la derecha).

Pero hoy los tiempos son otros, como otros son los recursos que tienen los seres humanos para contar su realidad y abogar porque se haga justicia y se imponga la verdad.

Ahora que en todos los sitios digitales y en todos los teléfonos celulares  y leo o escucho sobre Venezuela donde la cifra de personas muertas en las protestas sigue subiendo no puedo dejar de apelar a la MEMORIA CUBANA. 18447266_415783778820477_455487243597654046_n

Y es que quiero dejar constancia de lo que me contaron mis cubanos sobre la época en que en laisla no había Internet, ni teléfonos celulares, ni videocámaras al alcance del más común de los humanos para graficar los hechos.

Recuerdo las palabras de Estrella Cuéllar cuando me contó cómo las huestes militares en la isla confinaron y allanaron su casa en varias ocasiones a pesar de que su esposo Osvaldo Ramírez llevaba meses  alzado en el Escambray contra los bandidos que  tomaron el poder. Cuenta que los milicianos solían llegar  a su casa en Sancti Spiritus a cualquier hora y sin decir qué buscaban o por qué del allanamiento  rompían almohadas, colchones, revolvían vitrinas, calderos, escaparates y se iban dejándolo todo así. Los4  hijos de Osvaldo y Estrella, menores de edad todos, fueron asediados en varias ocasiones por esos militares cuando salían para la escuela. . Les quitaban las maletas con sus libros para revisarlos hoja por hoja. Vigilaban la casa todo el tiempo. Los seguían a donde quiera que fueran. En todas partes los señalaban como los hijos del “bandido”.

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Mujeres del presidio histórico cubano

En la década del 60 siglo pasado no había forma de graficar esas acciones por eso nadie se enteraba. Los pocos vecinos que alcanzaban a ver aquello no abrían la boca para defender puesto que eso los señalaba  como cómplice de la familia blanco del terror policial.

Durante los años que Osvaldo Ramírez estuvo alzado ella lo pudo ver una sola vez porque burló la vigilancia permanente pero sus hijos nunca más lo vieron. Cuando fue abatido por los milicianos tampoco le permitieron hacer un funeral  y a la familia nunca le dijeron dónde fue sepultado.

Amparo la esposa de Plinio Prieto andaba huyendo por otra provincia con dos hijos menores de edad  para evitar represalias contra ellos porque su esposo se habían alzado en el Escambray  contra los bandoleros vestidos de verde olivo.

Desde que el se fue al monte no lo pudo ver  más. Supo que le hicieron un juicio sumario en Santa Clara el 12 de octubre de 1960  y lo fusilaron esa misma noche en el paredón de La Campana, Manicaragua, junto a otros 4 hombres que también habían decidido  luchar contra el régimen comunista que anunció Fidel Castro nada más llegó al poder .

Porfirio Ramírez fusilado junto a Plinio Prieto en La Campana apenas cumplia 23 años cuando lo llevaron al paredón. Su esposa Clarita y su hijito recién nacido no pudieron  despedirse de él.

Olguita la viuda de William Morgan (fusilado en Cuba) sufrió humillaciones cárcel y torturas por  conspirar contra la Dictadura y apoyar a su esposo.

La lista de fusilados en la isla es inmensa. A ninguno le dieron derecho a un abogado, ni a un juicio justo. Los sobrevivientes de aquella jornada negra recuerdan que las noticias de los que la Dictadura hacía con ellos le llegaba a la familia meses después.

No había teléfonos, nadie podía sacar fotos, ni tomar videos. La televisión y la prensa del régimen solo publicaba lo que creía conveniente y como no había redes sociales ni cámara fotográficas era difícil publicar y que en dos minutos los informes volaran por el mundo entero.

Los jóvenes y su tiempo

Cientos de cubanos que se enfrentaron al totalitarismo eran muy jóvenes, entre ellos hubo menores de edad y se desconoce la cifra exacta de los que la Dictadura Cubana ordenó fusilar o ir a la celdas tapiadas con apenas 18 años.

19030552_428917680840420_5198935724397123729_nLas historias de ellos se fueron conociendo mucho tiempo después y aún queda la asignatura pendiente de hacer que la conozcan con detalles todos los cubanos, no importan donde estén.

Para mí es importante recordar siempre que en Cuba sí hubo rebeldía y corrió mucha sangre. Lo escribo en mi blog. Lo publico en mis redes sociales. Le cuento a todo el mundo cada historia que ellos me cuentan  a mí y las llevo a la web para ponerlas a la misma altura de las que se publican en tiempo real ahora. 

Ese es el tributo mayor que puedo ofrecer a los que me contaron las  historias que ocurrieron cuando era una niña y a mi padre que siempre estuvo claro de lo que significó el comunismo y la llegada de los militares al poder en Cuba.

A veces escucho a la gente hacer comparaciones de la forma en que actúan los pueblos en este siglo y lo que ocurrió en Cuba y se habla de que este o aquel pueblo “no está hecho de la misma pasata”. y aunque no busco polemizar no me queda de otra que recordar las palabras de las víctimas y escribirlas para no perder la memoria, la memoria cubana.

(Fotos tomadas de la página de Facebook de Luis Infante, preso político cubano al que agradezco infinitamente su ayuda cada vez que acudo a él para luchar contra el olvido).  

Al menos 582 ejecutados en pelotones de fusilamientos en primeros años de gobierno de Fidel Castro

Prohibido olvidar: “Los desaparecidos del castrismo”

Damas de Cuba contra la Dictadura: “En la batalla moral y humana siempre fuimos superiores”

Agosto en la memoria histórica

Turistas: los senderos en el Escambray están marcados por la sangre de los inocentes

Escambray: Cheíto León, Reinaldo Miravalles y el hombre de Maisinicú

Hombres del Escambray: Ciro Vera “para nosotros no hubo Derechos”

Escambray: Acta de sanción a un insurgente

El último comandante de los alzados en el Escambray

Las motivaciones de Zúñiga para alzarse en armas en el Escambray

Osvaldo Ramírez guerrero del Escambray

Cuba y las Desapariciones Forzadas

Ahora que Cuba está de moda hablemos de profanación de tumbas y personas desaparecidas

 

 

La Hora de Cuba y el miedo de la Dictadura a las palabras

Una vez más la Dictadura muestra el miedo a las palabras en un territorio donde un grupo de cubanos sigue empeñado en decir la verdad en medio de ambiente hostil en el que publicar en un blog, o enviar un formato PDF a los amigos, se vuelve difícil pero como dice Henry Constantín “no imposible”.

La Hora de Cuba molesta al régimen porque el aparato represivo le teme a las palabras de los hombres libres.

Las acciones represivas e intimidatorias contra los que hacen La Hora de Cuba cobraron mayor fuerza en los días cercanos a la presentación del séptimo número. Los comisarios de Camaguey descargaron toda la maquinaria con más fuerza contra tres integrantes del equipo.

Les mostraron los instrumentos inquisidores a los colaboradores e incluso hasta contra los que apoyaron a las víctimas como es el caso de José Cecilio Hernández quien acompañó a Sol García y a Henry Henry Constantin a la Policía donde los “agentes” formularon todo tipo de amenazas.

Por esos días a Inalkis Rodríguez se le acercaba la fecha de parto de su primer bebé y las amenazas policiales se las enviaron con el esposo Henry Constantín.

Según me contó Constantín a los agentes no les bastó con amenzarlos a él y Sol García y le incluyeron en el “paquete represivo” los recados a la esposa embarazada que desde luego esperaba afuera de la estación policial para saber hasta donde llegarían los represores sin poder evitar que sobresaltos y angustias.

Ya hoy el matrimonio tiene en sus brazos a la bebita. Para ellos felicidades y este post donde les comparto uno de los artículos publicados en La Hora de Cuba escrito por Inalkis Rodríguez Lora activista ambiental y una de las fundadores del medio que también   ha sufrido acoso, amenazas y hostigamiento.

 

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Entre los reportes publicados por Rodríguez figuran los relacionados con el daño ambiental que sufre la isla y en especial el del territorio camagüeyano. La tala indiscriminada de árboles en la Sierra de Cubitas, el mal trato de animales y la falta de protección a las especies protegidas, la indolencia de guardabosques y de funcionarios del gobierno ante el saqueo del patrimonio forestal entre otros figuran en sus  reportes periodísticos.

Esas acciones contra La Hora de Cuba no son la únicas y mirando como andan las cosas en Cuba no creo que sean las últimas. Estaremos atentos.

 

 

 

 

Damas de Cuba contra la Dictadura: “En la batalla moral y humana siempre fuimos superiores”

A las Damas de Cuba, madres, esposas, hijas, novias, hermanas de insurgentes que nunca aparecieron en titulares de diarios ni sus fotos cubrieron las redes sociales porque en la década del sesenta los medios de prensa funcionaban de otra manera, mis respetos y veneración.   

De mi libro Escambray: La historia que el totalitarismo trató de sepultar.

Moraima Caballero. El comunismo quiso destruir a los hombres y mujeres del Escambray en todos los sentidos pero no pudo porque ni perdimos la fe en Dios, ni  destruyó el amor y la unión de mi familia. En esa batalla moral y humana siempre fuimos superiores. 

Natural del poblado de Sancti Spíritus. Muy joven se casó y se fue a vivir a una finca en el campo en la zona  cercana a  la carretera que une a Sancti Spíritus  con Trinidad.  Era una finca próspera, propiedad de la familia del esposo. En 1960 su esposo, su suegro y cuñados que vivían en la finca de la familia  comenzaron a ayudar  a los hombres que estaban alzados en las montañas contra el régimen tiránico recién instaurado.

Les enviaban comida y otros avituallamientos fundamentalmente a Osvaldo Ramírez y los hombres de su grupo que aunque no  venían hasta la misma casa sí las recogían en puntos determinados que señalaban, así evitaban ser vistos o caer en alguna emboscada de la milicia.

Las mujeres de la familia no estaban enteradas de los detalles porque nunca los hombres les daban información para evitar futuras represalias del régimen pero  sí ayudaban con la preparación de las comidas y los envíos que se hacían desde la finca a los alzados

  De esa etapa Moraima cuenta:

Un  13 de octubre de 1963 llegaron y citaron  a los hombres de mi familia para que se presentaran en  Sancti  Spíritus,  según los que citaron  ‘era para tomarles  una declaración’.  Las mujeres nos quedamos en la casa que además rodearon  los  milicianos  para mantenerla en constante cerco y vigilancia. Yo estaba embarazada de  cinco meses de mi hija Magali  y además tenía otra  niña de tres años que se llama Gladis.

Como pasó el tiempo y no regresaban ni teníamos noticias de ellos, ni sabíamos  qué podría estar pasando yo decidí ir a  Sancti Spíritus  a indagar por mi esposo y por los demás. Fui a ensillar un caballo para llegar  hasta el pueblo e inmediatamente un guardia de aquellos se ofreció para ir conmigo, ensilló otro caballo para acompañarme  y yo me negué, le dije que iba sola y regresaba sola, así lo hice, pero de todas formas él fue tras de mi,  vigilándome.

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Trinidad

Me enteré que los habían llevado para la cárcel del  Condado cerquita de Trinidad y entonces preparé y les  llevé una jaba con lo indispensable para aseo y ropas para cambiarse.

En aquel lugar me atendieron,   recogieron la jaba  y todo pero nunca se la entregaron. Tampoco me dieron explicaciones.

A ellos en Condado los torturaron sicológicamente. A mi  suegro lo desnudaban y le daban un muñeca para que la cargara y se paseara con ella delante de todos, a mi suegro un hombre mayor de mucha vergüenza verse obligado por los guardias a hacer tal acto lo afectó muchísimo, eso fue horrible, humillante, vergonzoso. Me enteré de todo esto que te cuento mucho tiempo después cuando pudimos reunirnos mi esposo, mis hijas y yo.

Pasaron  días y días, nosotras seguíamos en aquel estado de control y vigilancia, los milicianos ni se movían de los alrededores  y el día  11 ó 12 de noviembre, no recuerdo exactamente, vino hasta la casa un carro de milicianos y el que parecía el jefe les habló a  los demás que estaban allí  y aunque no pude escucharlo todo sí oí cuando dijo: ‘estas mujeres tienen que ir a coger la guagua que viene a buscarlas, a las buenas o a las malas’.

Dejé mi casa con todo, juegos de muebles, ropas,  utensilios de cocina, animales, vacas, cerdos, gallinas, una casa de ordeño en la que además hacíamos quesos, un pilón de maíz repleto debido a las abundantes cosechas que se recogían   en la finca, una arboleda frondosa llena de todo tipo de frutas, en fin, una finca envidiable No supe qué fue de aquellos.  Nunca más me permitieron volver  a aquel lugar.

Todo quedó en manos del gobierno. Estaba en marcha el famoso Plan Escambray que consistió en eso, en robarles  descaradamente a los hombres y mujeres de bien hasta la sonrisa, convertirlos en  cautivos y reducirlos a un estado de pobreza absoluta.

Nosotras no entendíamos qué era lo que nos iba a pasar, yo,  embarazada y con la niña chiquita apenas atiné a coger unas ropitas para ella por si no nos regresaban en el día. En medio de aquel desconcierto tampoco sabíamos qué nos esperaba en el futuro.

Nos montaron en la guagua y cada rato hacían una parada y montaban gente, yo veía que aquello no terminaba, por fin llegamos a Sancti Spíritus pero parece que mi madre ya estaba enterada de lo que iba a suceder o alguien le había avisado y estaba allí esperándome, llorando  la pobre, pidiéndole a los guardias que me dejaran a mí pues estaba embarazada y con la niña,  pero nada, siguieron con nosotros para la Habana para un reparto llamado Miramar, un lugar que había sido de residencias de personas que tenían un buen nivel de vida en Cuba y abandonaron el país cuando llegó el comunismo.

Eran casas de lujos y estaban en un barrio que había sido ‘selecto’ pero desde luego nosotras no éramos turistas, todo cercado, custodiado y con régimen penitenciario de permisos pedidos y pases para salir o para recibir vistas.

Desde que entramos allí pasamos a un régimen de  prisión. No estoy segura pero creo que éramos como  trece o catorce familias en total. A mi suegra, mi cuñada, la niña y yo nos reunieron en la misma casa con otras personas más que incluso yo no conocía,  aunque la casa por fuera era de lujo, adentro el sistema era de albergues, la comida la cocinaban en otro lugar y nos la llevaban a repartir allí.

Como ya te conté yo sólo llevé lo indispensable de ropa para la niña pero el resto de las mujeres no llevaban nada más. Mi hija Gladis  no comía casi y yo como tenía en mi casa condiciones la alimentaba  muy bien buscando siempre cocinarle lo que a ella le gustara pero en aquel lugar la comida era la misma para todos y desde luego pésima. Yo veía lo delgadita que se ponía, por mi parte, embarazada, sin una ropita para cuando tuviera el bebé, ni un paño para arroparlo, en fin, nada.

Mientras, desde Sancti Spíritus mi mamá comenzó a hacer todo tipo de gestiones para sacarme de allí y llevarme para la casa de ella, pero  no lo permitieron. Por esa fecha  no teníamos idea de dónde estaba mi esposo, ni mi suegro,  y mucho menos él sabía cual había sido mi destino.

En enero  de 1964 yo le dije a Omara la responsable de nosotras  en la prisión de Miramar  ‘creo que estoy de parto, apúrate y búscame un carro’. Me fui para la enfermería porque  de allí no podíamos salir si no era con un permiso, empezaron las demoras con el carro de ambulancia  y por fin llegó pero di a luz en la ambulancia, después   me llevaron al hospital,  me tiraron en una cama, sin un pañal, sin una ropita, solita allí.

Las demás mujeres del albergue empezaron a presionar a la jefa para que buscara  algo con qué vestir a la recién nacida y  entre todas buscaron  y me mandaron lo que pudieron porque ellas tampoco podían salir de allí. Mi otra niña se quedó sola en el albergue de Miramar, gritando  sin mí,  entonces al día siguiente le pedí al doctor que me diera el alta porque me  preocupaba mi otra hijita. Como la recién nacida estaba saludable y sin problemas convencí al doctor. Tuve que salir del materno con la misma ropa que fui a parir, sin dinero, sin nada más. Busqué un taxi que me llevó al albergue donde pedí dinero para pagar el viaje. Después mi mamá me mandó ropitas y lo que  pudo conseguirme y más o menos fui remediándome.

Ya por esa fecha supe que a mi esposo y a todos   los hombres que habían caído presos  los tenían en una prisión en Sandino  provincia de Pinar del Río. Supe que desde Condado los trasladaron para allá, sin ropas, sin nada más, sin el conocimiento de sus familias, sin una explicación. Tanto ellos como nosotros nos convertimos en una propiedad privada del comunismo. Fuimos los humanos que el famoso  Plan Escambray convirtió en esclavos modernos.

La recién nacida era muy sana pero a los tres meses empezó con fiebres. Llamé a una amistad que vivía en la Habana y le pregunté que si tenía alguien médico de confianza que pudiera ir allí donde estábamos para que sin que nadie notara que era médico me la observara. Así hicimos, él se puso ropa civil y metió los equipos de médico en una jaba cualquiera y fue  como un visitante más. Me atendió la niña y vio que tenía un poco de bronquitis,  la niña hizo  alergia a la penicilina y no le pudo poner una, no teníamos más  medicamentos, esa noche no dormí velándola y al día siguiente le dije a Omara la jefa de nosotras  ‘veo la niña muy mal’.

La llevaron al médico y me dijeron ‘hay que ingresarla y desde luego yo no podía estar en el hospital porque en esa época eso era prohibido, tuve que dejarla allí y regresar al albergue pero cuando fui por la mañana del día siguiente no aparecía mi niña, nadie sabía donde estaba ni me podían explicar donde la tenían,  luego de muchas averiguaciones supe que la pasaron para otro hospital y el doctor que me vio no me dio esperanzas de vida para la niña, me la trajeron en un estado que daba lástima, me dejaron con ella allí y así poco a poco con cuidados esmerados la fui salvando y como a los 15 días le dieron el alta

Después supe que a mi esposo,  suegros y cuñado cuando  los sacaron del Condado  los llevaron hasta Sandino y los tuvieron vestidos de presos y en  albergues de presos  todo  el tiempo que estuvieron en Sandino

Como  yo sabía ya donde estaba mi esposo  me escapé de Miramar  con las dos niñas y se las llevé al padre para que las vieran, claro, cuando yo llegué al campamento en Sandino ya la policía sabía que yo iba para allá y me estaban esperando, ellos  llamaron a la Habana y dijeron que yo estaba allí, me reuní dos horas con él  y luego regresé para la Habana, donde recibí el correspondiente regaño.

39645-fotografia-mEn agosto del 64 nos dijeron que en Sandino estaban haciendo 300 casitas para que en el futuro nos fuéramos para allá, que íbamos a tener oportunidades mediante una selección. Aquel  pueblecito quedaba  pegado a la costa, distante de donde yo vivía en Sancti Spíritus. Desde luego en la primera selección ni a mi suegra ni a mi cuñada le dieron casas.

La casa que me dieron era en un edificio y los muebles eran rústicos, de mala calidad,  una litera en un cuarto y una cama en el otro, una mesa y cuatro sillas, dos o tres  platos un fogoncito y unos calderos.

A todos los hombres de esa recogida  no le hicieron juicios,  ni los acusaron de nada,  directo como te dije a Sandino. La finca de nosotros tenía mucho café, mucho arroz,  todas las cosechas, la tierra, la casa con todo lo de adentro  pasó a ser propiedad del gobierno por obra y gracia del Plan Escambray. Mis tres hermanos que eran del mismo pueblo de Sancti Spíritus también cayeron presos,  se llaman Ovidio Caballero (le echaron 10 años),   a Orlando (12 años)  y a Orestes  (9 años). También te puedo decir que los detalles los supe después, en la época que mis hermanos cayeron presos ya yo estaba cautiva en Miramar y mi esposo cautivo en Sandino.

Mis hermanos tuvieron relaciones de ayuda y colaboración con Tomas San Gil, Julio Emilio Carretero y  Osvaldo Ramírez. Realmente no sabía  mucho porque los hombres no nos daban detalles para protegernos, ellos decían ‘mejor no estés al tanto para evitar que tomen represalias’. Yo me enteré de eso muchos años después, pero  para los detalles tendrías que hablar con ellos. Los hombre nos protegieron sin embargo el final fue que nos hicieron cautivos a todos, mujeres y hombres,  nos reconcentraron y un poco más, un poco menos fuimos torturados y vejados igual.    Cuando decidimos irnos del país no teníamos ni carta de libertad, ni sanción, ni sentencia, ni nada que nos permitiera demostrar que éramos presos políticos. Tuvimos que demostrar que  éramos cautivos pero para eso primero la embajada americana inició una investigación y ya cuando estuvo todo listo  nos procesaron y pudimos venir como refugiados políticos a este país.

Hay algo que quiero que sepas, en esos  pueblos cautivos que obligó construir  la llamada revolución mediante trabajos forzados de los propios campesinos que arrancaron del Escambray  ni se les permitió construir una iglesia. Nos  impusieron una actitud atea, sin embargo mi hija y yo pusimos nuestras casas al servicio de él que  iba hasta allí para hacer los grupos de oración así como celebrar las misas y las jornadas religiosas que comprende la iglesia católica. Empezamos como diez personas, después éramos  veinte, se llenaba la casa, hasta los médicos de los  consultorios iban. En el 2001 cuando yo me fui de Cuba  ya las misas se hacían en otra casa al aire libre,  se llenaba el patio, los alrededores, eran  muchísimas persona. Nunca les permitieron a las autoridades religiosas  fabricar un templo ni nada.

Yo nunca perdí la fe. Mi  hija Gladis fue bautizada en Sancti Spíritus pero como Magali nació estando yo presa en cuanto me dieron un permiso o pase temporal para viajar a Sancti Spíritus  la llevé a la Iglesia de allí y también la bauticé.

El comunismo quiso destruir a los hombres y mujeres del Escambray en todos los sentidos pero no pudo porque ni perdimos la fe en Dios, ni  destruyó el amor y la unión de mi familia. En esa batalla moral y humana siempre fuimos superiores.