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Como todos los veranos un recuerdo a los cubanos que dieron su vida por un país mejor

Tomado de  Unión de Expresos Políticos Cubanos (UEPC) 

Junio 22 de 1964: Los alzados en la Sierra del Escambray Julio Emilio Carretero, Maro e Irineo Borges, Francisco “Cuco” Cedeño Montpelier, Emerio Palmero, Luis González Candelario, Raúl Morell Viciedo, Macho Jiménez, Tomás García Valle, Blas Ortega, Benito Rodríguez Pedraja, Andrés Oramas, Valentín Hernández y Manuel Mounzo La Guardia (esposo de la Niña del Escambray) son fusilados, 14 en total, en La Cabaña en la Causa 344/1964 LH.

El grupo había sido capturado cuando el agente de la Seguridad del Estado Alberto Delgado “el hombre de Maisinicú” los convenció de irse hacia los EE.UU. en un barco que resultó estar tripulado por fuerzas comunistas. Entre los fusilados; Cuco Cedeño, Benito Rodríguez Pedraja y Valentín Hernández habían sido presos políticos en Isla de Pinos por alzamiento, se fugaron de la cárcel de Remedios y se volvieron a alzar.

Más en  el siguiente enlace: http://www.ueppc.com/?p=7768

 

BLOG DE IDOLIDIA

 

  • Andres Rodolfo Gago Laguna Hermosa historia de la vida en paso a la libertad y lucha contra el comunismo.
    Maidin Carretero Grandes y valientes todos. Cuba necesita de muchos como ellos, para acabar con esa dictadura asesina.
  • Lazaro Castell ¿Algún escritor ha novelado este período de nuestra historia? Me gustaría leer testimonios al respecto, sobre todo desde la ficción. Un amigo del centro del país decía que en los sesenta, mientras los jóvenes de mi pueblo se llevaban los barcos para la Florida, los de su zona se alzaban en armas.
    liminar u ocultar esto.
    Selestino Hernandez Buenos días amiga primer jefe de4
    Hermana guerrilla
    Evelio dugue 1
    Osvaldo Ramírez García 2
    Tomás David sangil 3
    Julio Emilio Carretero 4
    Cheito León 
  • Selestino Hernandez Muchas gracias mí hermana qué pases un día bonito viva Cuba libre amén.
  • Florita Rivero Avelenda Es muy acertado poner esas fotos en FB y que cada persona la pueda compartir para que los que dicen que los cubanos NO LUCHARON comprenda de una vez la HISTORIA CUBANA que nadie les contó. 
  • Remberto Ramos Esos si fueron unos cojonudos

Escambray: capítulos de dolor borrados de la Historia Cubana

En el 2002 hice un trabajo de investigación con personas del Escambray que por órdenes de Castro fueron llevados a Pinar del Río y condenados a vivir en los Pueblos Cautivos. Son episodios muy tristes de los que la población cubana no conoce con profundidad  y que no podemos permitir que sean borrados o tergiversados.

Los protagonistas son campesinos que en 1959 vivían en pequeños caseríos y  en áreas cercanas a las montañas de la entonces llamada “Regional Escambray”.

(Hasta 1975 la isla estuvo dividida en seis provincias y estas a su vez estaban compuestas por regiones, de ahí que en Las Villas  una de las cinco regiones que tenía se llamó Escambray).

Los protagonistas me contaron que en diciembre de 1971 más de dosmil de ellos fueron citados por el G-2 para los municipios  cercanos a sus lugares de residencia en el Escambray. Los subieron en caminones y fuertemente custodiados los trasladaron hasta las afueras de Santa Clara. El día 15 de ese mes los obligaron a subir a un tren,  no sin antes decirles que “los sacaban del Escambray por ayudar a los alzados, y porque eran contrarrevolucionarios”.

Ninguno tuvo idea de lo que pasaría con ellos.  Tampoco pudieron avisar  a las familias de que los obligaron a separarse. Veinticuatro horas después los fueron bajando de los vagones en diferentes caseríos en la occidental provincia de Pinar del Río.

Pasaron a formar parte de una extensa lista de nombres de cubanos que estuvieron viviendo en régimen de cautiverio absoluto en los Pueblos Cautivos que ellos mismos construyeron al lado de los barracones donde dormían por las noches bajo vigilancia.

A ninguno de esos hombres les hicieron juicios. No les extendieron sentencia al llevarlos a la zona de Pinar del Río. La única cuestión ‘legal’ que hubo fue la palabrería ofensiva del militar capitán Angel Martín que en Sta. Clara antes de salir les precisó que “nunca más volverían al Escambray”.

Y treinta años después cuando se relajaron las restricciones en los pueblos cautivos y algunos comenzaron a tramitar para irse del país o trasladarse a vivir a otras zonas de la isla no pudieron obtener cartas de libertad porque sus nombres no figuraban en ningún tribunal como procesados judicialmente.

Mis entrevistados insistían en que desde que los llevaron a los pueblos cautivos todos los días los carceleros les recordaban que ellos no estaban presos, que sólo eran reconcentrados.

Las verdaderas historias de esas familias fueron borradas de la Historia Cubana.

Escambray memoria y verdad

Ningún archivo cubano recoge los nombres  2100 hombres y sus familias que un 15 de diciembre de 1971 iniciaron por Decreto Oral la etapa de cautivos, triste y dura, que aparecerá en la historia de Cuba que aún no se ha terminado de escribir.

También hoy me viene al recuerdo cada testimonio de hombres y mujeres de Manicaragua que en conversaciones con voz muy baja me contaron cómo en las montañas del Escambray cualquier lugar podía convertirse en escenario de un fusilamiento de tres o cuatro personas.

“Los llevaban hacia un sitio público, reunían a los campesinos que vivían cerca  y varios miembros del Ejército Rebelde les hacían un juicio en cualquier escampado del terreno”,

“Allí no mediaban actas de sentencia ni abogados. Cualquier analfabeto, miliciano o soldado, que no conocía de “derechos” dictaba oralmente una sentencia de -fusilamiento”.

En minutos esos hombres  también fueron borrados de la historia e incluso en muchos casos ni sus propias familias han podido saben dónde fueron sepultados.

Son fragmentos del archivo cubano que nunca aparecerá escrito ni fotografiado como prueba de todo lo que ha mutilado o falseado Fidel Castro y su Grupito de Comandantes en la isla de Cuba.

La naturaleza represiva del régimen totalitario perpetró hechos de intensa violencia  nunca antes contemplados ni concebidos en la República de Cuba. Actuaron contra todo principio del derecho.

En Cuba el tema de las reconcentraciones  solo se aborda cuando los manuales de historia hacen referencia a un hecho  conocido como “La Reconcentración de Weyler”. O cuando los perioidstas oficialistas recuerdan fechas puntuales.

Esa Reconcentración ocurrió durante la guerra por la independencia (octubre de 1896) y fue una estrategia desarrollada por las autoridades españolas -bajo el mando del General Valeriano Weyler- quien se encargó de orquestar ese hecho tan salvaje como inhumano.

Hicieron prisioneros a la población civil que, radicada en zonas de operaciones o colindantes, podía simpatizar o colaborar con los insurgentes cubanos, y fueron internados en típicos campos de concentración. Las familias fueron mantenidas dentro de las peores condiciones y bajo un fiero y abusivo régimen carcelario.

(La cruzada del terror provocó un estimado de muertos por hambre y epidemias de entre 300 mil y 750 mil en una isla donde la población no pasaba  de un millón 600 mil habitantes).

Nadie pudo concebir que algo tan represivo e injustificable pudiera repetirse en Cuba en el siglo siguiente cuando el Ejército Rebelde hizo todo tipo de maniobras para desviar el curso original de la insurrección democrática y civilista que arribó al poder en 1959, y tropezó con un fuerte movimiento de oposición.

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La reconcentración de Castro

Para rememorar lo ocurrido durante la reconcentración de Castro es imprescindible rememorar algunos episodios que ya han sido recogidos en libros y documentales.

En la lucha contra los campesinos que se opusieron al totalitarismo la cúpula castrista aplicó la misma táctica española de la colonia. Principalmente en zonas rurales de Las Villas y Matanzas -donde se desarrolló un fuerte movimiento guerrillero- miles de familias fueron obligadas a abandonar sus hogares y pertenencias y “reubicadas de manera forzada” en asentamientos de otras regiones del país.

Y aunque la mayor reconcentración ocurrio en 1971 desde  septiembre de 1960, comenazaron los desplazamientos forzosos en la región central.

El comandante Félix Torres jefe de operaciones de la zona central del país, donde tenía lugar una intensa actividad guerrillera, fue el brazo armado que ejecutó las acciones.

En la finca La Picadura, muy cerca de Santa Clara en un lugar más tarde bautizado con el nombre de Wilfredo Pagés se estableció el primer centro de confinamiento. Las familias fueron obligadas a vivir en barracones de sacos y rústicos almacenes de fertilizantes, en condiciones muy precarias y abusivas.

Ese proceso criminal intensificó la violencia y ya para 1964 eran miles los prisioneros, entre hombres, mujeres y niños. Un grupo de campesinos fue trasladado en esos años para la zona de Sandino en Pinar del Rio y el resto de las familias que incluían mujeres niños y ancianos trasladados a la barriada de Miramar en La Habana.

Por años esas familias divididas estuvieron en las casas de Miramar pero bajo un riguroso régimen carcelario hasta que culminaron las construcciones de casas en la zona de Sandino y les permitieron reunirse.

Atrás habían dejado sus fincas, sus propiedades que el estado confiscó arbitrariamente violando los mas elementales derechos del ser humano.

Siempre la dictadura esgrimió el argumento de que “reconcentró a los campesinos en otra región para protegerlos del conflicto  en el Escambray entre los alzados y la milicia comunista.

Pero  la dictadura siempre mintió y miente.

Las actividades guerrilleras cesaron a finales de 1966, sin embargo los desplazamientos se repitieron hasta 1985 cuando el último tren partió desde Santa Clara hasta el Occidente con los familiares de los hombres que antes recorrieron la misma ruta una fria manana del 15 de diciembre de 1971.

Pueblos Cautivos

Una recopilación de datos realizados por el ICMHCT advierte que según un estudio clandestino realizado en Cuba, existieron (y aún existen)  varios Pueblos Cautivos, en diferentes épocas y lugares.

Pinar del Río: (Sandino 1, Sandino 2, Sandino 3, y los caseríos conocidos por Briones Montoto, Ramón López Peña, y Piti Fajardo.

Camaguey: (los caseríos Pina, Las Clavellinas y  Miraflores.

Si consideramos que en cada uno de ellos fueron confinadas un mínimo de mil personas, podemos hacernos una idea de la magnitud de la tragedia que el totalitarismo ha intentado borrar de la Historia de Cuba.  

w Berlin, WI

Escambray: Acta de sanción a un insurgente

de donde crecen las palmas
Por estos días de abril se suma un año más a la fecha de la muerte en el Escambray de Osvaldo Ramírez, uno de los hombres emblemáticos en la lucha frontal contra la dictadura cubana que ya sobrepasa cinco décadas en el poder

En recordación a la fecha publico esta vez el acta de sanción de varios hombres y mujeres que al igual que Osvaldo Ramírez tomaron el camino de la insurgencia.

Muchos de ellos compartieron las durezas de la vida en el Escambray en la misma guerrilla que comandó Osvaldo Ramírez. Otros desde la clandestinidad apoyaron como colaboradores a los guerrilleros.

Todos pasaron por el rasero horrendo de las órdenes de los Comandantes que se apropiaron de los poderes del Estado en Cuba

Los nombres marcados con este signo * fueron fusilados por los llamados tribunales revolucionarios.

Del resto de juzgados muchos han fallecido de causas naturales pero después que cumplieran sus condenas en las cárceles cubanas. Otros aun viven en el exilio y en marcados casos siguen en la isla. Nunca la policía secreta les ha retirado la vigilancia y el control.

AL TRIBUNAL REVOLUCIONARIO DEL DISTRITO DE LAS VILLAS:-

El FISCAL DICE: que presenta la causa radicada con el Número 829 de 1960, de la radicación de ese tribunal; y estimando completa la investigación sumarial, solicita se abra la causa a juicio oral, a cuyo efecto formula, en concepto de provisionales, las conclusiones siguientes.

PRIMERA: Con conocimiento el gobierno revolucionario que en la Sierra del Escambray y otros lugares de esta provincia se encontraban grupos armados de elementos contrarrevolucionarios en concepto de alzados para combatir y tratar de derrocar por medio de la fuerza al actual gobierno se enviaron tropas del ejército rebelde y de las milicias revolucionarias, quienes después de haber hecho contactos con los referidos elementos entablaron combates y a través de las operaciones militares fueron sofocados estos brotes armados capturándose a los siguientes individuos:
Capitán Jefe de columna *Alejandro Lima Barzaga,c/p Nando. †
Capitán Jefe de columna *Zacarías García López. †
Capitán Jefe de columna *Roberto Montalvo Cabrera.†. .
Capitán Jefe de guerrilla *Ramón Pérez Ramírez c/por Monguito. †

1er Tte jefe de guerrilla *Aldo M Chaviano Rodríguez. †
1erTte jefe *Orlando González López c/por Wititio. †
2do Tte *Macario Quintana Carrero c/por Pata de Plancha. †
2do Tte *Carlos Brunet Alvarez. †
2do Tte *Alejandro Toledo Toledo. †

Capitanes Jefes de guerrilla:
*Carlos Curbelo Pérez, †
*Ruperto Ulacia Montelier. †
*Blas Enrique Rueda Muñoz. †
*Líster Alvarez Lopez. †
*Francisco Martínez Zúñiga/p Gurupela. †
*Zenén Bencurt Rodríguez. †
*Aquilino Serquera Conesa. †
*Ignacio Zúñiga González. †
*Eladio Romayor Díaz. †
*Cristóbal Airado Pérez. †
*Alfredo Fernández García. †
*Blas Marín Navarro. †
*Pablo Beltrán Mendoza. †
*José R Beltrán Hernández. †
*Ramón García Ramos. †

Todos los cuales según se ha probado fehacientemente han participado en innumerables crímenes de campesinos, milicianos y del maestro voluntario Conrado Benítez.
Asimismo fueron capturados los siguientes alzados y elementos contrarrevolucionarios que colaboraron con los mismos enviándole armas y pertrechos:
Cmdte (sacerdote): Francisco López Blázquez.
Cptan jefe de columna: Ismael Sierra Rojas c/p Taranta.
Cptan jefe de columna: Juan Cajigas Hernández c/p Edgar.
Cptan jefe de guerrilla: Rafael Aragón Liviano.
1er tte jefe de guerrilla: Israel Hernández medina.
1er tte jefe de guerrilla: Julián Oliva Cuellar c/p Yaguajay.
1er tte jefe de guerrilla: Jesús Israel Yera Ramírez.
2do Tte jefe de guerrilla: Emiliano Cárdenas Tardío.
2do Tte jefe de guerrilla: José R Pérez Valladares c/p Guayacol.
2do Tte jefe de guerrilla: Manuel Alonso Alonso c/p Manolon.
2do Tte jefe de guerrilla: Adalberto Arcia Rdguez.
2do Tte jefe de guerrilla: José R Peña Vásquez c/p Mongue.
2do Tte jefe de guerrilla: Víctor Gámez Fernández c/p Chichí.
2do Tte jefe de guerrilla: Víctor Nazco García.
Jefes de guerrilla Eliécer Ríos Pérez y
Carlos Miguel Vásquez García.
Capt Jefe de Comunicaciones: Gelasio Laborit Medina.
2do Tte de comunicaciones: Claudio Ruiz Velasco.
1er Tte jefe Sum y Ctel Maestre” Rafael Barreto Veliz.
Jefe de grupo : César Páez Sánchez.
Cptan Máximo Lorenzo Riverol.
Cptan Ezequiel Gómez castro c/p Kelo.
Jefe de guerrilla: Raimundo L Guzmán López.
Fulgencio Hernández Rancel.
Magdo Isidro Gómez Alba.
Aurelio Clemente González Bolaños.
Ramón Mira Valdés.
Jefe de grupo Carlos Tardío Sariol.
Inocente Díaz Rodríguez. menor de edad
Arcime Valentín de león.
Héctor González Martínez.
Gabriel Ulpiano Oliva.
Manuel Ibarra Ávila.
Silvio Martínez Huet.
Lino Bernabé Fernández c/p Dr Ojeda.
Cptan Jefe de columna Carlos Duque Miyar.
1er Tte Oliverio Cajigas Hernández.
1er Tte Pablo Enrique Marrero.
2do Tte Silvio Yupol Guzmán.
2do Tte Ricardo Rodríguez Liviano.
2do Tte Fernando Beltrán Mendoza.
2do Tte Roberto Pavón peña.
Guillermo Pérez calzada.
Víctor Marcial Hernández Díaz.
Mariano Valdivia Avila.
Joaquín Castellanos Gómez.
Erick Humberto Avila Rodríguez.
Ruben Juviel Portieles.
Angel Mesa Fumero.
Justo Hernández moya.
Eduardo piedra Suárez.
Arsenio Morales Díaz.
Gilberto García Díaz.
Tomas González lujan.
Aniceto cabezas.
José Caballero Lice.
Orlando Martín Rdguez.
Ismael Vera García
Walter del río barroso.
Miguel a cárdenas pedraja.
José del carmen garcía Fernández.
Dra Hilda Rosa Ríos Machado.
María Ramírez Ramírez.
Hilda Rodríguez Liviano.
Alberto cadalso Ruiz.
Rafael Bastida Ferrer.
Juan Rafael Santos Suárez del villar.
José Rodríguez Morfi.
Francisco castell gelabert.
Roberto Gesne Gesne.
Abel Gonzáles Chávez.
Yuris Gómez Alba.
Norberto Rodríguez gonzalez.
Florencio Beltrán Perdomo.
Wilson Muela Melia.
Roberto perez martinez
Francisco garcia rivero.
Jesus gonzales martinez.
Hernan Hernández Gómez.
Robustiano Barcelo González.
Armando García Monteagudo.
Valentin Denis Rodríguez.
Juan Hernández Denis.
Roberto Álvarez torres.
Alejandro Iglesias Sánchez.
Juan Ppomares Hernández.
Eduardo José delgado Jiménez.
Jose Coronel Hernández.
Luis Felipe Martínez.
Francisco Soler Sanjurjo.
Jesús Ortiz Salabarría
Dr Carlos Manuel Fernández Fernández.
Domingo Sánchez Costa.
Mario Bolaños Muñoz.
Luis Rafael Pichs cadalso.
Juan Campos Pérez..
Justino Barroso Domínguez.
Gabino Rdguez Chávez.
Dr Ignacio Segurota canto.
Justo Pérez Domínguez.
Dr Francisco Delgado Barrenas.
Gilberto Villegas Martínez.
Rafael Carrazana Martínez.
Benedicto Lorente Reina.
Elizardo Hernández Villazon.
Onelio Pérez Valdivia.
Dr Pelayo Torres Vega.
Ismael Paret Rojas.
Santos Chávez Cárdenas.
Aurelio arandia arubin.
Ramón Reyes Pérez.
Felipe Sánchez pascual c/p El Colono.
Gaudencio Aragón Escalante.
Ramón Pérez Leiva.
José Rosquete Viñes.
Rubén Morales Peñalver.
David Munoz Moreno.
Gerardo García González.
Benedicto Lorente Martínez.
Idalberto Rdguez Farrada.
Alberto Viera Hernández.
Hilario Pedraza Murillo.
Francisco Hernández Tardío.
Ismael Breñillas Roque.
Raúl Pérez Hernández.

Que a todos los alzados anteriormente relacionados se les ocupó gran cantidad de armas, parque, medicinas, plantas trasmisoras y demás equipos bélicos así como en el transcurso de las operaciones militares se ocupó gran cantidad de armamentos que fueron lanzados sobre la zona del Escambray por aviones norteamericanos, que eran enviados por el Imperialismo yanqui para abastecer a los contrarrevolucionarios.

SEGUNDO: Estos hechos son constitutivos de un delito contra los poderes del estado previsto y reprimido en los artículos 147 148 158 y 159 del código de defensa social, tal como quedaron modificados por la Ley 725 del 7 de julio de 1959.
TERCERA: Son responsables en concepto de autores inmediatos los procesados mencionados en la primera de estas conclusiones.

QUINTA: La sanción en que han incurrido los procesados (anteriormente marcados * a pena de muerte).

El resto a treinta años de privación de libertad con la exclusión de Inocente Díaz Rodríguez declarado responsable y en atención a su minoría de edad ordenar su reclusión en un centro de orientación infantil para menores varones por el tiempo que determine la ley.

Santa Clara 29 de abril de 1961.

Fiscal del Tribunal Revolucionario.

La búsqueda de desaparecidos abre más interrogantes.

Durante el período de insurgencia contra el poder totalitario en Cuba cientos de hombres perdieron la vida en las montañas del Escambray y los restos mortales fueron recogidos por la milicia nacional revolucionaria y sepultados en fosas sin identificar, tanto en los cementerios cercanos a la zona donde ocurrieron los hechos como en fosas comunes en cualquier lugar del terreno en el macizo montañoso.

Los que sobrevivieron aquella etapa de confrontación civil en Cuba consideran que en los parajes montañosos hay fosas que jamás fueron identificadas con la más leve señal de ahí que después de tanto tiempo es prácticamente imposible determinar los lugares y encontrar los restos en caso de que existiera la voluntad de hacer la búsqueda.

Estrella Cuéllar, viuda de Osvaldo Ramírez asegura que a ella nunca le dijeron dónde sepultaron a su esposo que murió en abril de 1963 mientras estaba alzado en el Escambray y el cuerpo fue recogido por los milicianos y no por los integrantes de la guerrilla que estaban en la zona.
Según la viuda pese a innumerables gestiones que hicieron para conocer el destino de los restos mortales del Comandante guerrillero jamás tuvieron información confiable por parte de las autoridades militares y la seguridad del Estado que era quien se encargaba en aquellos años de esas acciones.
Destaca Estrella que cuando se difundió la noticia de la muerte de su esposo ella pidió ver el cadáver y fue citada a Cienfuegos para identificarlo, sin embargo el cuerpo que le mostraron no era el de Osvaldo Ramírez. “A él le faltaba un dedo en una mano por eso yo pude comprobar desde que entré al lugar que aquel no era mi esposo porque al cadáver no le faltaban sus dedos”, aseguró.

Tiempo después Osvaldo Ramírez Cuéllar, hijo, realizó gestiones con las autoridades del MININT en la antigua provincia Las Villas y un militar le dijo que en los archivos del MININT no encontró ninguna información del dónde habían sepultado al Comandante Guerrillero.
La familia de Ramírez que emigró a los Estados Unidos años después nunca cerró ese capítulo de dolor.
También en ese empeño del gobierno cubano de establecer control absoluto sobre los lugares donde fueron sepultados los insurgentes está el caso del Comandante Guerrillero del Escambray José (Cheíto) León que fue sepultado en la zona muy cercano al lugar donde murió en un enfrentamiento con la milicia comunista. Cuando los familiares querían visitar la tumba debían informarlo a la Seguridad del Estado dijo Ricardo Santiago Medina hijo de una hermana de José Cheíto León.

Según Medina las autoridades militares al paso de los años de morir su tío le dijeron a la familia que fue sepultado en un lugar cercano a Sopimpa pero para llegar hasta allá deben pasar por el trámite de informarlo al G-2 y esperar autorización.
Dice que él nunca ha visitado la tumba donde depositaron los restos del guerrillero porque no acepta cumplir esa trámite de pedir permiso.
En circunstancia diferente pero violatoria de los más elementales derechos del ciudadano está la familia de otro alzado del Escambray Pedro González Sánchez que sí conocen donde está sepultado el insurgente, pero tienen que pedir autorización a la Seguridad del Estado para ir al cementerio y esperar que sean los miembros del MININT quienes los llevan a una tumba pero identificada con un seudónimo.

Gabriel Miranda hermano de un desaparecido y que trabajó por un tiempo en el cementerio de Trinidad asegura que el Ministerio del Interior y la Seguridad del Estado deben tener el control de los osarios y las tumbas pero no dan la información porque no hay voluntad para aclarar plenamente todo lo ocurrido en esos años duros que vivió el país.

Hombres desaparecidos y tumbas sin identificar en Cuba

Opositores en Santa Clara luego de muchos años de búsqueda pudieron determinar que en algunos de esos osarios reposan restos de caídos en combate en el Escambray


Hombres desaparecidos, tumbas sin identificar y fosas comunes en cualquier lugar de las montañas de la antigua región Escambray forman parte de las páginas inconclusas de la Historia de Cuba de las últimas cinco décadas.

Pero la tarea de compilar las verdades para componer sin omisiones la Historia es difícil por una razón central: la falta de voluntad de los fundamentalistas cubanos para decirle a los familiares de los que murieron en combates en el Escambray o que fueron fusilados en esa región, dónde están los restos de los fallecidos.

Mario Miranda alzado contra el régimen de Fidel Castro murió en un enfrentamiento con la “Milicia Revolucionaria” en un punto conocido por El Dátil en Guanayara zona montañosa de la Región Escambray el día 4 de enero de 1961. Aún su familia no sabe dónde está sepultado. Han realizado todo tipo de preguntas y nunca han encontrado respuestas de las autoridades cubanas.

Gabriel Miranda hermano de Mario residente en Trinidad, declaró que su familia denuncia al gobierno cubano por no haberle dado nunca confirmación de la muerte del insurgente, ni el lugar donde está sepultado.

“Queremos que la opinión pública conozca de esta etapa de dolor que hemos vivido desde 1960 hasta la actualidad”, dijo el expreso político que también se alzó en armas en la zona de Trinidad en 1960 y cumplió prisión en cárceles cubanas.

Según recuerda Gabriel Miranda el día del enfrentamiento en El Dátil donde estaba su hermano, murieron todos los “alzados” y la milicia lo informó así. Luego dejaron los cadáveres en el cementerio de Trinidad para que los sepultaran y aunque la familia buscó entre los muertos y realizó todo tipo de indagaciones nunca encontró respuestas de las autoridades locales.

Explica Gabriel que ante el silencio oficial decidieron hacer pesquisas por cuenta propia en el cementerio de Trinidad y lo único que pudieron conocer es que en ese lugar sí hay muchas tumbas pero no están identificadas y que en ese cementerio no existen controles que indiquen a quienes pertenecen las fosas sin identificar.

Gabriel con más de setenta años trabajó en el cementerio de Trinidad por un tiempo y dice que aprovechó la oportunidad para revisar el lugar. Tenía la esperanza de encontrar algún indicio de su hermano pero lo que ha podido confirmar es que no son la única familia que no ha cerrado ese capítulo de dolor que se escribió en Cuba en los primeros años de la llegada al poder de Fidel Castro.

“Ya sólo nos queda contar la historia de nuestra familia para que el mundo entero conozca esto que ha ocurrido dijo el expreso político cubano, alzado en el Escambray en los primeros meses de la llegada al poder de la dictadura más larga de América Latina.

Cinco décadas de silencio y dolor.

Las historias de familias cubanas que nunca han podido saber dónde fueron sepultados los restos mortales de los que fallecieron en combates o fueron fusilados en los primeros años de la llegada al poder del Ejército Rebelde comandado por Fidel Castro, es extensa.

Los nombres de aquellos que aún pueden considerarse desaparecidos porque no ha habido confirmación de la muerte también conforma una extensa lista pero durante cinco décadas el gobierno cubano ha echado paletadas de silencio sobre el tema y cientos de familias cansadas de indagar y buscar el lugar donde reposan los seres queridos han decidido dejar la página inconclusa, algunos porque se han sentido impotentes ante el silencio oficial o la evasiva de las autoridades del MININT, otros por miedo a represalias y el resto porque en han fallecido.

Cinco décadas de silencio es tiempo suficiente para que capítulos de historias no contadas, ni publicadas, corran el riesgo de pasar inadvertidas.

En los primeros años de la llegada al poder de Fidel Castro se fusiló en Cuba en cualquier lugar y después los restos mortales de los aniquilados fueron enterrados en los cementerios más cercanos a los lugares del fusilamiento. De igual manera se procedió con los caídos en combates o enfrentamientos guerrilleros en el Escambray y en otras regiones del país.

Lo más común era que las autoridades no informaban dónde habían sepultado al fusilado o muerto en combate y eso llevó a los familiares a vagar por los distintos cementerios para averiguar si sus seres queridos estaban allí. Muy pocos pudieron obtener información o localizar las tumbas de los sepultados, en ese momento.

Algunos entrevistados dijeron que al cabo de muchos años fue que recibieron información oficial de dónde estaban los restos mortales de los seres queridos y otra parte ha denunciado que nunca fue informada.

En indagaciones con familiares de fusilados y muertos en combate, han relatado que recuerdan muy pocos casos en que entregaron los restos del fusilado para que le dieran sepultura.

Con los fusilados y los que caían en los combates en el Escambray se procedía de una manera similar: los cadáveres de los insurgentes o fusilados eran recogidos en las zonas donde caían y los llevaban al cementerio, siempre en horario nocturno y allí los sepultaban. Como los sepultureros desconocían datos del muerto procedían sin identificar las tumbas lo que hace suponer que cuando eran varios los cadáveres se dificultaba mucho más determinar exactamente a quién podría pertenecer.

También existieron decenas de familia que no recibieron información del Cementerio donde sepultaron a los insurgentes hasta pasados varios años y otras fueron informadas de que en la tumba les habían incluido un seudónimo de ahí que la familia del alzado Pedro González cuando iba al cementerio rendía tributo ante una lápida que tenía otro nombre porque sencillamente la seguridad del estado les impuso esa condición: decir donde estaba pero usando un seudónimo.

Ese es uno de los capítulos de dolor que las familias implicadas en Cuba no han podido cerrar.

Y es una historia de sufrimiento que apenas conocen las actuales generaciones por el marcado interés del gobierno extremista de imponer Otra historia para justificar los crímenes, los asesinatos, y las extensas páginas de nombres de desaparecidos por haberse enfrentado al poder totalitario.

Sobre este tema y las declaraciones de Gabriel Miranda que fueron publicadas en Marti Noticias:

Muchas familias de la zona del Escambray no han encontrado aún los restos de sus familiares muertos en combate o fusilados durante la confrontación civil que tuvo lugar en la década del 60 en esta región central de Cuba.

La tarea de compilar las verdades para componer sin omisiones la historia, es difícil por una razón central: las autoridades cubanas jamás han explicado a estas familias donde están los restos mortales de quienes murieron en lo que el régimen bautizó como “lucha contra bandidos” y que en realidad fue un alzamiento popular contra Fidel Castro y su propuesta comunista.
Mario Miranda, alzado contra el régimen de Fidel Castro, murió en un enfrentamiento con la “milicia revolucionaria“ en un punto conocido por El Dátil, en Guanayara, zona montañosa de la región del Escambray el día 4 de enero de 1961. Su familia aún no sabe dónde está sepultado. Han realizado todo tipo de preguntas y nunca han encontrado respuestas de las autoridades cubanas.

Gabriel Miranda, hermano de Mario, residente en Trinidad, declaró que su familia denuncia al gobierno cubano por no haberle dado nunca confirmación de la muerte del insurgente, ni el lugar donde está sepultado.

“Queremos que la opinión pública conozca de esta etapa de dolor que hemos vivido desde 1960 hasta la actualidad”, dijo el expreso político que también se alzó en armas en la zona de Trinidad en 1960 y cumplió prisión en cárceles cubanas.

Según recuerda Gabriel Miranda, el día del enfrentamiento en El Dátil, donde estaba su hermano, murieron todos los alzados y la milicia lo informó así. Luego dejaron los cadáveres en el cementerio de Trinidad para que los sepultaran y aunque la familia buscó entre los muertos y realizó todo tipo de indagaciones, nunca encontró respuestas de las autoridades locales.

Explica Gabriel que ante el silencio oficial decidieron hacer pesquisas por cuenta propia en el cementerio de Trinidad y lo único que pudieron conocer es que en ese lugar sí hay muchas tumbas pero no están identificadas y que en ese cementerio no existen controles que indiquen a quiénes pertenecen las fosas sin identificar.

Gabriel, con más de setenta años, trabajó en el cementerio de Trinidad por un tiempo y dice que aprovechó la oportunidad para revisar el lugar. Tenía la esperanza de encontrar algún indicio de su hermano pero lo único que ha podido confirmar es que no son la única familia que no ha cerrado ese capítulo de dolor que se escribió en Cuba en los primeros años de la llegada al poder de Fidel Castro.

“Ya sólo nos queda contar la historia de nuestra familia para que el mundo entero conozca esto que ha ocurrido, dijo el expreso político cubano, alzado en el Escambray en los primeros meses de la llegada al poder de la dictadura más larga de América Latina.