Redacción / Florida / USA / Operaciones Pegasus: Revelaciones sobre la inteligencia marroquí. Mehdi Hijaouy y el escándalo Pegasus en España
El medio europeo ABC revela en exclusiva que Mehdi Hijaouy, ex número dos de la inteligencia marroquí, dirigió las operaciones Pegasus contra España y estaría dispuesto a entregar el contenido de los móviles de Pedro Sánchez y de otros cuatro ministros: Robles, Grande-Marlaska, Planas y González Laya.
La periodista Ketty Garat detalla en el vídeo que Hijaouy, fugado de Marruecos en 2024 y actualmente en paradero desconocido en España, posee datos sobre cómo se ejecutan las infecciones y los 2,6 GB extraídos del teléfono de Sánchez en 2021.
La información se produce en medio de tensiones históricas entre España y Marruecos por el Sáhara Occidental, la entrada de inmigrantes en Ceuta y el llamado Marruecosgate, con Hijaouy ofreciendo datos sensibles que podrían confirmar la autoría marroquí.
informacion provista por la red social grok amplía sobre Pegasus.
Pegasus es un spyware comercial de NSO Group diseñado para infectar de forma remota dispositivos iOS y Android, extraer datos (mensajes, archivos, geolocalización, audio y cámara) y permanecer oculto al usuario.
En el caso español, el CCN-CERT (dependiente del CNI) detectó infecciones en los móviles de Pedro Sánchez y varios ministros principalmente en mayo-junio de 2021, con una extracción principal de unos 2,57-2,6 GB del teléfono del presidente el 19 de mayo.
El análisis forense del CCN se basó en indicadores de compromiso y herramientas como MVT (Mobile Verification Toolkit).
Los informes concluyeron que resultaba técnicamente imposible reconstruir la naturaleza exacta del contenido extraído (si eran mensajes, fotos, documentos o audios) una vez producida la exfiltración. Medios posteriores han estimado de forma ilustrativa que 2,6-2,7 GB equivaldrían a millones de mensajes o decenas de horas de audio, pero esa equivalencia no está confirmada por el peritaje oficial.
Pegasus se caracteriza por ataques de tipo zero-click (sin interacción de la víctima) y por dejar pocos rastros visibles.
La atribución técnica apunta a la misma infraestructura utilizada en infecciones contra Francia, lo que refuerza la hipótesis de un operador común (Marruecos, según múltiples investigaciones periodísticas y judiciales). NSO envió un equipo técnico a España horas después de la infección de mayo de 2021. Ningún laboratorio independiente como Citizen Lab examinó los dispositivos del Gobierno, a diferencia del Catalangate.
La exclusiva de ABC indica que Mehdi Hijaouy afirma conservar precisamente ese material extraído.
Marruecosgate implicaciones
Marruecosgate designa la red de influencia y presuntos sobornos de Marruecos en el Parlamento Europeo para favorecer su posición sobre el Sáhara Occidental, a menudo vinculado a Qatargate. Las nuevas revelaciones sobre Mehdi Hijaouy conectan esa operación con el uso de Pegasus contra altos cargos españoles y franceses.
Las implicaciones diplomáticas son inmediatas: la hipótesis de que el giro español de 2022 sobre el Sáhara (apoyo al plan de autonomía marroquí) y la gestión de las crisis migratorias en Ceuta (incluida la de julio de 2026) formaron parte de una estrategia de presión híbrida. Los críticos señalan que España habría aceptado concesiones a cambio de estabilidad fronteriza y cooperación antinmigración, mientras Rabat mantiene la capacidad de abrir o cerrar flujos.
En el plano judicial y de atribución, Hijaouy afirma disponer de pruebas tanto de los sobornos a eurodiputados como del contenido extraído de los móviles (2,6 GB del de Sánchez). Esto podría reactivar la causa de Pegasus en la Audiencia Nacional (archivada por falta de atribución) y presionar las investigaciones belgas sobre corrupción en el PE. Sin embargo, fuentes marroquíes cuestionan la credibilidad de Hijaouy y lo presentan como un desertor con historial de irregularidades.
La dimensión de seguridad nacional radica en el posible compromiso: si el material de Pegasus incluye conversaciones o documentos sensibles, su eventual publicación o uso selectivo podría condicionar decisiones de política exterior, defensa o interior. El CCN ya indicó que no era técnicamente posible reconstruir el contenido exacto extraído, lo que deja un margen de incertidumbre.
Económicamente, la interdependencia es asimétrica: España es un mercado clave para Marruecos, pero las tensiones recientes (energía, aceite, interconexiones eléctricas con Portugal) muestran que Rabat busca reducir esa dependencia mientras incrementa la presión militar y fronteriza. El coste de una ruptura sería alto para ambos, aunque relativamente mayor para Marruecos.