diario de navegante

Filtración expone sistema chino de vigilancia predictiva impulsado por inteligencia artificial

Beijing está utilizando oficialmente la inteligencia artificial como arma para castigar a los ciudadanos por pensamientos que ni siquiera han expresado aún.

— Un informe publicado por The New York Times ha puesto al descubierto una nueva etapa en el desarrollo de los sistemas de control digital en China: el paso de la vigilancia y censura de la disidencia hacia la predicción anticipada de posibles conductas consideradas políticamente riesgosas.

La información surge a partir del análisis realizado por investigadores de la Universidad de Vanderbilt sobre una extensa filtración de documentos pertenecientes a Geedge Networks, una empresa tecnológica con sede en Beijing vinculada a Fang Binxing, reconocido como uno de los arquitectos del denominado “Gran Cortafuegos” chino.

Según los documentos filtrados, la compañía estaría desarrollando herramientas de vigilancia predictiva basadas en inteligencia artificial y grandes modelos de lenguaje (LLM), capaces de procesar enormes volúmenes de información para elaborar perfiles detallados de los ciudadanos.

El sistema integraría historiales de navegación en internet, datos de ubicación obtenidos a través de registros de telefonía móvil y mapas de relaciones en redes sociales. A partir de esa información, la inteligencia artificial generaría evaluaciones de riesgo político destinadas a identificar a personas que podrían convertirse en críticas del gobierno, incluso antes de que realicen alguna acción concreta.

Los documentos sugieren que esta tecnología permitiría a las autoridades intervenir sobre la base de intenciones inferidas por algoritmos, marcando un avance respecto a los mecanismos tradicionales de censura y monitoreo.

La filtración también indica que estas herramientas no se limitarían al territorio chino. Geedge Networks estaría comercializando sus sistemas de vigilancia a gobiernos alineados con la Iniciativa de la Franja y la Ruta promovida por Beijing.

Entre los casos señalados figura Myanmar, donde el producto principal de la empresa habría sido utilizado por la junta militar para localizar activistas prodemocracia, restringir el acceso a redes sociales y ejecutar apagones selectivos de internet que derivaron en detenciones específicas.

Sistemas con capacidades similares de vigilancia masiva, inspección profunda de paquetes de datos y monitoreo de reputación ciudadana también habrían sido detectados en Pakistán y Kazajistán.

No obstante, los documentos filtrados revelan igualmente obstáculos para la expansión de estas tecnologías. De acuerdo con el análisis, las restricciones impuestas por Estados Unidos a la exportación de semiconductores avanzados habrían limitado el acceso de Geedge Networks a la capacidad de procesamiento necesaria para ampliar sus modelos de inteligencia artificial.

La escasez de chips de alto rendimiento habría obligado a la empresa a recurrir a soluciones tecnológicas menos eficientes, ralentizando el desarrollo de sus plataformas de vigilancia predictiva.

Los hallazgos han reavivado el debate sobre el impacto global de la inteligencia artificial en materia de derechos civiles, privacidad y control político, así como sobre el papel que desempeñan las restricciones tecnológicas en la contención de sistemas de vigilancia cada vez más sofisticados.

A PARTIR DE UN POST PUBLICADO EN XEl post detalla un informe del New York Times sobre Geedge Networks, empresa china ligada al creador del Gran Firewall, que desarrolla IA para asignar puntuaciones de riesgo político predictivo usando datos de navegación, movimientos y conexiones sociales.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.