Idolidia Darias / Florida / USA /
La guerra que no se veía: túneles, armas, centros de mando y rehenes bajo las calles de Gaza

Mientras unos dormían, otros trabajaban bajo tierra. En la superficie, Gaza seguía siendo una franja densamente poblada, con viviendas, hospitales, escuelas, comercios y calles donde transcurría la vida cotidiana. Pero debajo de esa geografía visible se había ido construyendo, durante años, otra ciudad: una infraestructura subterránea destinada a almacenar armas, fabricar explosivos, mover combatientes, establecer centros de mando, proteger a dirigentes y, posteriormente, ocultar y retener rehenes.
La magnitud de esa estructura no se hizo evidente de una sola vez. Fue apareciendo después del 7 de octubre de 2023, cuando Israel comenzó a penetrar en el subsuelo de Gaza y a descubrir corredores, habitaciones, depósitos, talleres y sistemas de comunicación conectados entre sí.
Investigaciones periodísticas y análisis militares posteriores han descrito la red como una infraestructura de guerra de enorme complejidad. The Washington Post, por ejemplo, documentó cómo los túneles servían simultáneamente como rutas de movilidad, depósitos, centros logísticos, instalaciones de producción de armas, refugios y espacios de detención.
Una investigación publicada en 2024 estimó que, antes del ataque del 7 de octubre, la red podía superar los 300 kilómetros de extensión, aunque las estimaciones sobre su tamaño han variado y algunas cifras proceden de fuentes vinculadas a las partes del conflicto. No era simplemente una red de pasadizos. Era una infraestructura militar construida debajo de una población civil.
La ciudad que existía debajo de la ciudad
Uno de los elementos más significativos de esta guerra es precisamente aquello que no podía verse desde la superficie.
El Ejército israelí ha documentado túneles con dormitorios, alimentos, armas, sistemas eléctricos y múltiples accesos. En diciembre de 2023 anunció el descubrimiento de una estructura cercana al paso de Erez que, según sus propias investigaciones, tenía más de cuatro kilómetros de longitud y permitía incluso el tránsito de vehículos. En otros lugares fueron encontrados talleres y espacios destinados a la fabricación y ensamblaje de armamento.
La investigación del Washington Post describió instalaciones subterráneas conectadas entre sí que funcionaban como una suerte de complejo industrial militar clandestino. Allí se fabricaban y ensamblaban armas y explosivos mientras, sobre la superficie, continuaba desarrollándose la vida civil.
La imagen resulta difícil de ignorar: una población viviendo encima de una infraestructura diseñada para la guerra. Y esa superposición sería determinante después del 7 de octubre.
El 7 de octubre: la superficie dejó de contar toda la historia
El ataque de Hamas contra Israel no comenzó ni terminó en la superficie. La ofensiva del 7 de octubre combinó lanzamiento de cohetes, drones, infiltraciones y ataques coordinados contra comunidades y posiciones militares israelíes. El análisis del Ejército estadounidense sobre las operaciones posteriores en Gaza identifica precisamente la dimensión subterránea como uno de los elementos que hicieron particularmente compleja la respuesta israelí.
La red de túneles proporcionaba algo que cualquier fuerza irregular busca en una guerra asimétrica: movilidad y ocultamiento.
Un combatiente podía desaparecer de la superficie y reaparecer cientos de metros más adelante. Un depósito podía encontrarse debajo de una zona residencial. Un centro de mando podía estar protegido bajo tierra. Un grupo podía desplazarse sin ser observado desde el aire.
La guerra tenía, literalmente, dos niveles: uno visible, otro invisible.
Y debajo también estaban los rehenes
La dimensión más perturbadora apareció cuando comenzaron a conocerse los lugares donde habían sido mantenidos algunos de los rehenes secuestrados el 7 de octubre.
La Comisión Internacional Independiente de Investigación de Naciones Unidas documentó testimonios de rehenes que describieron haber permanecido en túneles, apartamentos y otros edificios. Algunos permanecieron durante largos períodos en espacios subterráneos oscuros, con acceso limitado a agua, alimentos, higiene y medicamentos. La comisión también documentó denuncias de violencia sexual y otros abusos durante el cautiverio.
El túnel dejó entonces de ser solamente una infraestructura militar. Se convirtió también en prisión. Y para algunas víctimas, en lugar de salida, se convirtió en el último lugar donde fueron vistas con vida.

¿Quién construyó todo aquello?
La pregunta fundamental no es solamente cuántos kilómetros de túneles existían. La pregunta es cuánto tiempo, dinero, mano de obra, materiales y planificación fueron necesarios para construirlos.
La infraestructura no apareció la noche del 7 de octubre. Fue el resultado de años de preparación.
El reportaje del Washington Post reconstruyó cómo Hamas desarrolló capacidades propias para producir armas y explosivos y cómo utilizó su red subterránea para proteger esa capacidad industrial de la vigilancia aérea y facilitar su supervivencia durante una guerra prolongada.
La existencia de túneles no es, por sí misma, una novedad del conflicto. Hamas y otros grupos armados palestinos habían utilizado infraestructura subterránea en conflictos anteriores.
Lo que cambió fue la escala. Y, sobre todo, la integración entre túneles, armamento, logística, mando y operaciones de combate.
Hospitales y espacios civiles: una cuestión controvertida
Uno de los aspectos más controvertidos de esta guerra ha sido la utilización de infraestructura civil y las acusaciones israelíes de que Hamas colocó instalaciones militares dentro o debajo de ella.
Israel ha presentado imágenes y material sobre túneles próximos a hospitales y ha afirmado que algunas estructuras estaban conectadas con instalaciones médicas. Por ejemplo, el ejército israelí mostró un túnel situado debajo del complejo de Al-Shifa y otro sistema relacionado con el hospital Rantisi. (IDF)
Pero estas afirmaciones no deben convertirse automáticamente en hechos absolutos sin distinguir entre evidencia comprobada, afirmaciones militares y cuestiones todavía controvertidas.
La Comisión de Investigación de Naciones Unidas, por ejemplo, señaló que las fuerzas israelíes habían acusado a Hamas de utilizar hospitales con fines militares, pero también indicó que Israel no había proporcionado evidencia suficiente para respaldar algunas de sus afirmaciones más amplias.
Precisamente por eso, el análisis de esta guerra exige separar las imágenes, los testimonios y las declaraciones oficiales de aquello que ha podido ser verificado independientemente.
La paradoja del subsuelo
Aquí aparece la paradoja que define buena parte del conflicto. La misma geografía puede contener dos realidades completamente diferentes.
-Arriba: viviendas, familias, escuelas, hospitales y una población civil.
-Abajo: corredores, armas, combatientes, depósitos, centros de mando y, en algunos casos documentados, lugares donde fueron retenidos rehenes.
El problema militar es evidente: destruir una infraestructura subterránea situada debajo de una zona densamente poblada tiene consecuencias que pueden extenderse mucho más allá del objetivo militar.
El Ejército estadounidense, al estudiar las lecciones de Gaza, ha señalado que las operaciones subterráneas representan un desafío particular porque permiten al adversario neutralizar parte de las ventajas tecnológicas de una fuerza militar convencional y obligarla a combatir en un espacio donde la superioridad aérea y la vigilancia desde la superficie pierden eficacia. Por eso, la guerra de Gaza también se convirtió en una guerra contra un enemigo que no siempre podía verse.

El infierno no estaba solamente en el campo de batalla
La expresión «infierno bajo tierra» puede parecer una metáfora. Pero describe, al menos en parte, una realidad física documentada: espacios estrechos, oscuros y sin ventilación adecuada; depósitos de armas; instalaciones de fabricación; rutas de desplazamiento; centros de mando y lugares de cautiverio.
El problema es que ese infierno fue construido debajo de una sociedad. Y cuando comenzó la guerra, las fronteras entre la infraestructura militar subterránea y el entorno civil de la superficie se volvieron extremadamente difíciles de separar.
Ese es uno de los elementos que hace que Gaza no pueda entenderse únicamente mirando imágenes de edificios destruidos desde el aire. Hay que mirar también hacia abajo.
Porque mientras una parte del mundo veía una ciudad, debajo de esa ciudad se estaba construyendo otra: una ciudad sin ventanas, sin calles, sin luz natural.
Una ciudad diseñada para que sus ocupantes pudieran desaparecer. Y cuando llegó el 7 de octubre, aquella ciudad invisible dejó de ser solamente una obra clandestina. Se convirtió en uno de los escenarios centrales de la guerra.
(The Washington Post),(Ejército de los Estados Unidos),(Naciones Unidas), (IDF)

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Asi fue en Oriente Medio
Fuentes: Sistema de Túneles de Hezbolá / Sistema de túneles construido por Hezbolá en el sur del Líbano. Un articulo publicado por Baidu wiki-https://baike.baidu.com/es/item/Sistema%20de%20T%C3%BAneles%20de%20Hezbol%C3%A1/2469515
-El artículo de Baidu Baike titulado «Sistema de Túneles de Hezbolá» (fue publicado originalmente en octubre de 2024, coincidiendo con la intensificación del conflicto y las incursiones terrestres israelíes en el sur del Líbano donde se descubrieron dichas infraestructuras. No obstante, como es habitual en la plataforma de Baidu Baike, el artículo es un documento colaborativo que se actualiza continuamente. Su última edición importante se realizó en septiembre de 2026, tras la campaña militar en la que se destruyeron complejos subterráneos clave en la cresta de Ali Taher.
OTRAS FUENTES CONSULTADAS PARA EL TEMA
IDF https://www.idf.il/en/mini-sites/wars-and-operations/operation-northern-shield-1/
elperiodico/com-https://www.elperiodico.com/es/internacional/20151014/la-television-irani-muestra-una-base-de-misiles-subterranea-4587718
timesofisrael –https://www.timesofisrael.com/liveblog_entry/idf-over-1100-tons-of-explosives-used-to-blow-up-tunnel-system-in-south-lebanon/
Mas referencias en Infobae-https://www.infobae.com/america/mundo/2026/04/28/israel-destruyo-un-complejo-de-tuneles-de-hezbollah-construido-con-apoyo-del-regimen-irani-en-el-sur-del-libano/
Las montañas del Líbano ocultan los secretos de Hezbolá.
Un artículo que no debemos ingnorar y fue publicado en octubre 2024 por este medio chino donde se recogen opiniones de expertos e investigadores chinos
https://baijiahao.baidu.com/s?id=1812894943431894218&wfr=spider&for=pc
Publicado en octubre 14 de 2024) «Hace varios años, Israel inició labores de reconocimiento e investigación sobre los túneles de Hezbolá. Los investigadores analizaron una gran cantidad de datos y crearon un mapa que marca 36 áreas, abarcando casi por completo la distribución de los túneles en el sur del Líbano. El Centro de Investigación Emma en Israel cree que los círculos en el mapa representan los centros de concentración de Hezbolá, que conforman una red defensiva contra una posible invasión israelí del Líbano. Estos centros de concentración están conectados por túneles. Los investigadores estiman que la red de túneles de Hezbolá en el sur del Líbano se extiende a lo largo de cientos de kilómetros.Los resultados de estudios anteriores se han confirmado tras la invasión israelí del sur del Líbano».
Publicado en octubre 14 de 2024)-tras años de análisis y excavaciones, los servicios de inteligencia israelíes han cartografiado el túnel de Hezbolá más largo descubierto hasta la fecha, que se extiende a lo largo de 45 kilómetros. Este túnel discurre bajo las escarpadas montañas del sur del Líbano y cuenta con aproximadamente 12 ramales.