Megyn Kelly conversa con Ryan Grim, copresentador de «Breaking Points», y Curt Mills, director ejecutivo de The American Conservative, sobre lo que realmente significa para Estados Unidos «tomar» Cuba, por qué Estados Unidos puede lograr sus objetivos en Cuba sin una acción militar, las repercusiones para el mundo y mucho más.
Aquí tienes los puntos clave:
El impacto de las sanciones: Los invitados Ryan Grim y Curt Mills explican cómo el endurecimiento de las sanciones (iniciadas por Trump y mantenidas por Biden) ha devastado la infraestructura eléctrica de la isla, impidiendo la compra de combustible y equipo necesario.
La narrativa de la «amenaza»: Los panelistas critican la idea de que Cuba representa una amenaza militar inminente para Estados Unidos, calificándola de absurda dado el estado de precariedad de la isla y el desajuste informativo en los reportes de inteligencia
Durante el intercambo se habló de Intereses ocultos y para esto se discute la tensión entre los objetivos de la administración de Trump (búsqueda de titulares y victorias mediáticas) y las motivaciones de figuras como Marco Rubio y Lindsey Graham, quienes buscan un cambio ideológico o venganza por eventos históricos, sugiriendo que la narrativa de guerra es un «pretexto fabricado».
¿Qué significa «tomar» Cuba?: Los invitados cuestionan la falta de una estrategia clara tras un posible colapso económico de la isla, advirtiendo sobre el riesgo de convertir a Cuba en un «estado fallido» y provocando una crisis migratoria masiva, una preocupación incluso mencionada por Robert Gates.
Apertura del régimen:
Según Grim, el gobierno cubano ha expresado estar abierto a negociaciones, normalización de relaciones e incluso inversiones estadounidenses, lo que sugiere que los objetivos de Washington podrían lograrse mediante «poder blando» sin necesidad de una invasión.
-EL PAPEL DEL LOBBY CUBANO-
Según analistas invitados al programa de la periodista Megyn Kelly, el lobby cubano radicado en Miami ejerce una influencia considerable sobre la política exterior de Estados Unidos hacia Cuba, llegando incluso a condicionar decisiones estratégicas de Washington.
Durante el debate, los panelistas sostuvieron que, mientras sectores del gobierno estadounidense priorizan temas de interés común como la cooperación en la lucha contra el narcotráfico y el manejo de la migración, grupos de presión vinculados al exilio cubano mantienen como principal objetivo una postura de confrontación hacia La Habana, motivada —según señalaron— por el resentimiento derivado de la Revolución cubana y las reclamaciones sobre propiedades expropiadas hace más de seis décadas.
Asimismo, indicaron que el gobierno cubano ha manifestado en diferentes momentos disposición a avanzar hacia una normalización de relaciones con Estados Unidos. Sin embargo, afirmaron que la influencia política de figuras alineadas con el exilio cubano más duro en Washington, entre ellas Marco Rubio y Lindsey Graham, ha dificultado la adopción de una estrategia basada en el poder blando y el diálogo diplomático, favoreciendo en cambio políticas de presión y confrontación.
-Cuba amenaza para EEUU ¿es en serio?
Los panelistas expresaron sus puntos de vista acerca de si en realidad Cuba representa una amenaza militar para Estados Unidos y calificaron eso como un «chiste» o un insulto a la inteligencia, basándose en los siguientes puntos:
–Colapso de la infraestructura: El país sufre constantes apagones debido a que las sanciones impiden la modernización de su red eléctrica y el acceso a combustible, lo que deja a la población en una situación de precariedad extrema.
–Imposibilidad logística: El orador señala que es absurdo imaginar que una nación donde la población sufre para mantener servicios básicos como ventiladores en hospitales pueda organizar una ofensiva contra la superpotencia militar más grande del mundo
–Contexto de los reportes: Se menciona que los artículos que sugieren una amenaza militar a menudo contradicen sus propios hallazgos, ya que los documentos internos de inteligencia suelen señalar únicamente que Cuba se prepararía para «contraatacar» en caso de ser invadida por Estados Unidos, y no que tengan planes de lanzar un ataque preventivo
SIMILITUDES-
Durante el debate se analizaron la similitudes con Viet Nam.
Los panelistas no comparan la posible intervención militar en Cuba con la Guerra de Vietnam en términos de combate. (13:53 – 14:07)
En cambio, utilizan el caso de Vietnam (en relación con el rol de China en su región) para ilustrar cómo Estados Unidos podría lograr sus objetivos mediante el poder blando en lugar de una invasión militar. El video sugiere que China ejerce una influencia dominante o «influencia de Estrella de la Muerte» sobre Vietnam sin necesidad de haber invadido el país desde los años 70, planteando que este modelo de control indirecto es una alternativa viable para manejar la relación con Cuba si los objetivos fueran puramente estratégicos.