-La autorización del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, para permitir el atraque en Tenerife del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, ha desatado una fuerte polémica política y social en España.
En medio de la crisis, diversos sectores cuestionaron la decisión del Ejecutivo y criticaron la gestión sanitaria del caso, especialmente por el riesgo de propagación del virus en las Islas Canarias.
Parte de las críticas también apuntaron a los supuestos vínculos y alineamientos del Gobierno de Sánchez con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en un contexto marcado por el debate internacional sobre las políticas sanitarias y la gestión de emergencias epidemiológicas.
—OMS—
Mientras la Organización Mundial de la Salud vuelve a ocupar titulares internacionales, resurgen también las controversias en torno a Tedros Adhanom Ghebreyesus, actual director general del organismo y figura marcada por antiguas disputas políticas en Etiopía debido a su histórica relación con el Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF).
***Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF), por sus siglas en inglés) es un partido político de ideología nacionalista étnica y una organización paramilitar de la región de Tigray, al norte de Etiopía. Fundado en 1975 como un movimiento guerrillero marxista-leninista, ha sido el actor político más influyente de la historia moderna de Etiopía.
Tedros, de origen tigrayano, fue una figura relevante dentro del TPLF y ocupó altos cargos en el gobierno etíope durante los años en que la coalición liderada por ese movimiento dominaba la política nacional. Entre 2005 y 2012 se desempeñó como ministro de Salud y posteriormente, entre 2012 y 2016, como ministro de Relaciones Exteriores.
La controversia se intensificó tras el estallido del conflicto armado en la región de Tigray en 2020. Un año después, el gobierno federal de Etiopía declaró oficialmente al TPLF como organización terrorista, en medio de una guerra que dejó miles de muertos y una grave crisis humanitaria.
Desde entonces, las autoridades etíopes han dirigido fuertes acusaciones contra Tedros. El jefe del Estado Mayor, el general Berhanu Jula, llegó a acusarlo públicamente de buscar apoyo diplomático y armamento para el TPLF, calificándolo de “criminal”. El gobierno etíope también sostuvo que el director de la OMS habría utilizado su posición internacional para favorecer políticamente al grupo rebelde y aumentar la presión externa contra Addis Abeba.
Además, se reportaron intentos de investigar la gestión de Tedros durante su etapa como ministro en Etiopía, bajo alegaciones de presuntas irregularidades y mala praxis administrativa.
Tedros ha rechazado de manera categórica todas las acusaciones. El funcionario sostiene que nunca ha tomado partido en el conflicto y afirma que su única preocupación ha sido la protección de la salud pública y la atención humanitaria. Durante la guerra en Tigray, denunció repetidamente el bloqueo de alimentos, medicinas y ayuda humanitaria en la región, señalando incluso que parte de su propia familia se encontraba afectada por la crisis.
Pese a las críticas provenientes de su país de origen, Tedros Adhanom Ghebreyesus fue reelegido en 2022 como director general de la Organización Mundial de la Salud con amplio respaldo de la comunidad internacional.