Luego de que el Senado confirmara a Rachel Levine como subsecretaria de salud en el Departamento de Salud y Servicios Humanos, los titulares de medios que he visto se están enfocando en que sea “la-lo-le” primera persona abiertamente transgénero aprobada por la cámara alta.

Qué pena que lo que prevaleza sea eso y no las capacidades para ser líder en tan importante puesto en este país.

Pero bueno ya sabemos que los comunistas operan de ese manera. No importa quien dirige algo, lo importante es que sea fiel al manual de los oscuros y es secreto a voces que por ahora dominan en “las alambradas”.