Por Idolidia Darias: Los cubanos que ya conocen cuanto el gobierno de Cuba oculta o adultera cifras según convenga no tienen dudas de que las autoridades están cometiendo una vez más fraude.

Ahora se trata de de los casos de personas contagiada con COVID-19 y detalles de los enfermos en la isla.

La pasada semana dolientes de fallecidos que padecían coronavirus fustigaban a los médicos por poner en los certificados de defunción que murieron de influenza o neumonía y en los centros de salud miembros del personal sanitario reconoce que en el país existen dos listas: una interna y otra pública.

La mayoría considera inverosímil la cuenta de fallecidos y de contagiados que llevan las autoridades desde el inicio de la pandemia, según medios enfocados en el tema cubano.

Ha sido siempre una práctica del gobierno esconder cifras, falsear datos y omitir información y desgraciadamente no lo hace solo en asuntos de salud.

He escrito en este blog en numerosas ocasiones sobre el tema, e incluso en mis libros de una manera u otra los lectores se pueden percatar de que siempre que tengo que hacer alusión a cifras recuerdo que no son exactas.

Para los investigadores se convierte en una odisea poder acceder a fuentes confiables. Todo está bajo el control totalitario y para acceder a bases de datos hay que pasar por varios filtros, además tienes que explicar y justificar hasta el cansancio las razones por las que necesitas esa información.

Y aún cuando puede acceder te queda la duda de si esas cifras son reales pues desde niños nos acostumbramos a ver como los “de arriba” no aceptaban reporte de datos que denotaran tu bajo rendimiento o mal trabajo. La cadena de mentiras era extensa puesto que en cada instancia del gobierno se arreglaban los datos según conveniencia del jefe.

Esa forma de proceder es propia de los sistemas comunistas, no importa si son de aquel continente o de este. Es el propio régimen el que lo engendra.

La pandemia mundial ha servido para que la gente se de cuenta de cuanto pueden hacer los corruptos, por eso constantemente trato los temas relacionados con las pruebas PCR que no son efectivas y por eso las cifras de enfermos no son creíbles.

Igual con lo reportes de fallecidos y la curiosa coincidencia de que casi nadie en estos últimos años se haya muerto de otras enfermedades y sí de Covid, en fin, algun día no muy lejano si no nos aplasta el comunismo las verdades saldrán a la luz y los culpables deberán a rendir cuentas.