Ningún cambio de época está exento de batallas, muertes y traiciones

Quiero compartirles mis impresiones sobre lo que ha pasado en esta nación en los últimos meses y especialmente el 20 de enero pues no soy ajena a que se esperaba un desenlace diferente al que tuvimos.

Me atrevo a asegurar que gran parte de las almas, que seguían las noticias, estaban deseosas de un cambio y esperaban disfrutarlo como un espectáculo de cine. No descarto que lo esperaran al estilo de las producciones de Hollywood, que por tantas décadas han inundado la industria del cine (a pesar de los escándalos de pedofilia y prácticas satánicas que se dicen de ese lugar en la costa Oeste de los Estados Unidos). También estaban los que ansiaban ver con las esposas a los malvados que forman parte de una lista extensa en la que figuran santos obispos, embajadores, ministros y hasta ex presidentes y primeras damas.

Bueno no voy a hablar de los que esperaban ver rindiendo cuentas a los abusadores de niños, y los esclavizadores que prefieren tomarse fluidos vitales de las almas inocentes que a juzgar por los documentos desclasificados usaban con mayor frecuencia la A+ (dicho sea de paso, no sé si es la A  porque es el tipo que más abunda en el mundo o porque resulta ser la preferida de esas bestias).

Pero antes de llegar al día 20 también se hablaba de que iban a venir grandes cambios, de que tendríamos un futuro diferente , de que una nueva época estaba por venir y que para iniciarla era necesario drenar el pantano, el estercolero ancho y profundo.

Siempre tengo presente las alertas de Armando de Armas en su libro Los naipes en el espejo donde habla del espíritu de la época, de los cambios inevitables y de una nueva república desligada de los grandes banqueros que se han encargado por décadas de manejar los destinos del mundo y que han traído al país al punto en que vivimos hoy.

No tengo el poder de hacer predicciones (aunque he creído en algunas), no me arriesgo a pronosticar situaciones, menos en política contemporánea, pero hay algo de lo que estoy segura y es de que ningún cambio de época  está exento de batallas, rivalidades, muertes, traiciones, comedias y tragedias.

Solo que antes las batallas se libraban con lanzas, fusiles, naves, a diferencia de estos tiempos donde las corporaciones tecnológicas entiéndase BigTech y su inseparable BigMedia, que no tiene un cuerpo ni rostro real, se suman a la batalla.

Avanzamos hacia nuevos tiempos, y lo que venga nunca lo vamos a concebir a imagen y semejanza de lo que hemos vivido.

Desde Noviembre del 2020 hasta el 20 de enero se destaparon muchas ollas podridas y nos toca a nosotros determinar si queremos seguir en esa corriente del río que nos arrastró hasta este punto o luchamos por un futuro diferente para nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos.

Cada persona deberá decidir.

En lo que a mí respecta no voy a estar con los que siguen pensando en  si este partido es así y el otro es de aquella manera, ya en ambos lados me dieron una muestra de hasta donde llegaron y a quien o quienes nos entregaron, sin reflexionar que Roma paga pero desprecia a los traidores.  

No sé si será al estilo exacto acto de 1776 pero de lo que estoy segura es que lo voy a hacer inspirada en los que en este último año me han demostrado que hay un camino para el bien y la luz.

Hoy quiero finalizar este post precisamente con un segmento del libro de Armando de Armas que ya le mencioné.

Fragmento escrito en 2007-2008 para mi libro Los naipes en el espejo, publicado en 2011 en su primera edición.

Por desgracia una amarga realidad al día de hoy: “Gramsci vaticinó que el poder político sobre la sociedad había que tomarlo desde los sistemas escolares y académicos, los centros culturales y los medios de prensa. Contrario al marxismo, el gramscismo no tiene nada de obrerismo revolucionario, sino mucho de intelectualismo revolucionario. Justo lo que sucede al presente en el mundo occidental, empezando por EE.UU. Y si EE.UU. había encarnado la libertad durante dos siglos al menos, es probable que ahora, gracias al gramscismo, eso estaría dejando de ser cierto”.

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