Ayer en La Habana y Camagüey  jóvenes cubanos protagonizaron escenas de resistencia que ahora mismo marcan, un punto de giro en el futuro de la nación.

Henri Constantín  director de la revista La Hora de Cuba y vicepresidente regional de su Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, asistió una oficina del APARATO donde antes lo habían tenido arrestado para impedirle viajar a la capital a la ceremonia del premio Oswaldo Payá: Libertad y Vida.

“Aquí estoy, después de casi una hora de clarísimas amenazas, declarado libre, sin cargos. Libre en Cuba, entre comillas, y entre cubanos que todavía no son libres. Por eso, seguimos. Pero ahora mismo en el corazón no me cabe el agradecimiento para mi superfamilia, mis amigos y colegas de aquí y allá, y tantos que se preocuparon. Un abrazo inmenso, a todos”, escribió  Constantin ayer al salir del escenario de los represores.

Rosa María Payá, en La Habana junto a promotores de Cuba Decide entregaron en el Ministerio de Justicia en La Habana una instancia de revisión del juicio por la muerte de su padre  y del activista Harold Cepero.

Al pie de las instituciones de “justicia” trasmitió un mensaje de compromiso con el futuro de Cuba y de continuidad de las ideas de Oswaldo Payá.

“La revisión presentada a María Esther Reus es una solicitud para que se revise la sentencia contra el ciudadano Angel Carromero, porque se violaron muchísimos requerimientos del debido proceso”, explicó Payá en Facebook luego de hacer entrega del documento.

pjimageLa líder de la campaña Cuba Decide dijo que ha sido perseguida y acosada por los militares cubanos y pidió a la comunidad internacional y a todos que “estén atentos”.

Aseguró que continuarán “muy firmes en el objetivo que es en primer lugar, limitar la impunidad del Gobierno cubano, del régimen cubano, con la que practican la violencia, la represión, con la que intimidan, con la que amenazan, con la que mataron a mi padre hace cuatro años y siete meses”.

Payá reiteró que los promotores de la iniciativa continurán apoyando el derecho a decidir de todos los cubanos sobre el futuro de la nación.

“Esperamos tener el apoyo de toda la nación cubana, dentro y fuera, que quiere ya comenzar un proceso de transición, y cambiar este sistema por uno en el que nunca más los cubanos tengamos que vivir con miedo”, finalizó la activista.