El despotismo insular conduce a Cuba a lo peor

Las imágenes que por estos días muestran la destrucción en el oriente cubano tras el paso del huracán Matthew son una evidencia más del despotismo insular que terminará por conducir a Cuba a lo peor.

Para argumentar el témino de despotismo (que lo uso aquí en todas sus acepciones) les pido que sin sentirse molestos porque no mencione a todas las localidades del Oriente cubano sacudidas por Matthew, me permitan tomar solo una como ejemplo: Baracoa, la ciudad primada de Cuba que aún conserva las edificaciones de antaño a pesar de que por ahí deben haber pasado desde el 15 de agosto de 1515 hasta la fecha decenas de ciclones que no quedaron registrados en los archivos y de los que la lógica nos impide tomar como referencia.

A pesar de no recibir las reparaciones que requieren las edificaciones de siglos anteriores aún se mantienen en pie muchas de ellas como muestra de que lo que bien se crea prevalece. También las pocas  casas particulares  y edificios del gobierno que se crearon con materiales resistentes al paso del tiempo lograron sobrevivir a Matthew.

Viajemos a la primera mitad del siglo XX cuando un gobierno que dijo haber llegado al poder para darle bienestar al país  “no se dio cuenta” de que la región del Caribe es vulnerable a huracanes,  movimientos sísmicos, y  penetraciones del mar y que eso obliga a buscar  para sus ciudadanos patrones de construcción duraderas y resistentes a esos  impredecibles rugidos de la naturaleza .

“Más de medio siglo  arando con los mismos bueyes”, me dijo esta semana un campesino del oriente de Cuba por estos días en que ni la hierba quedó en pie y a la pérdida de casas, muebles y utensilios de primera necesidad se le suma el hambre y las enfermedades oportunas derivadas de la insalubridad del área.

Los diarios oficialistas fueron los que con más rapidez pudieron mostrar las imágenes de la desolación porque a los reporteros y camarógrafos la fuerza aérea les facilitó helicópteros para recorrer la región y  publicar los informes de “daños”.

En Guantánamo el diario Venceremos destacó “del total de inmuebles dañados, más de medio centenar fue destruido totalmente y 1391 de manera parcial, mientras que los techos con fisura o desprendidos superan los 7 mil, de ellos 4 371 son irrecuperables”.

También el 8 de octubre el periódico comunista Granma replicó un anuncio del gobienro: “se financiará el 50 por ciento de los materiales de construcción que necesiten las personas cuyas viviendas fueron destruidas de manera parcial o total en las provincias de Holguín y Guantánamo. El otro 50 por ciento lo debe pagar la persona afectada.

y-granmaLos bancos en Cuba que dan préstamos personales para la compra de materiales de construcción tienen establecido sus políticas al respecto. El Banco Metropolitano ofrece un 9 % para esos fines, por 120 meses, aunque hay excepciones que van hasta los 180 meses. Para el Banco Popular de Ahorro (BPA), que tienes 4 sucursales en Guantánamo y 24 en Holguín, los préstamos son a un 8 % de interés, pero solamente por 60 meses.

Todos sabemos que eso que dice el Granma es mentira, que lo poco que van a vender es para los que sirven a la Dictadura y que la gente compondrá como pueda una casucha para guarecerse hasta que llegue el otro ciclón.

“A los demás que se los lleve el Diablo”, me dijo una amigo que está de visita en Miami y que no ha hecho más que repetirme como aun sus familiares en Santiago de Cuba siguen viviendo en albergues desde que Sandy destruyó la casita de techo de zinc que con tanto sacrificio lograron componer.

No hay previsión, no hay futuro, no hay vergüenza porque a los mandantes del país no les importa el pueblo. Son una manada de déspotas que le están traspasando a los herederos la misma forma de gobernar.

Para variar, el mismo tema: Haití siglos de despotismo

Un reportaje de la agencia  AFP sobre Haití,y  el despotismo ancestral en una de los  vecinos más cercanoa a Cuba.

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Autor: Idolidia Darias

Periodista cubana radicada en Miami desde 2004. Estudió Lengua y Literatura en el Instituto Superior Pedagógico Félix Varela en Santa Clara, Villa Clara, Cuba. Autora del libro “Escambray, la historia que el totalitarismo trató de sepultar” y coautora de “Cuba: desplazados y pueblos cautivos”. Es autora del blog

1 comentario en “El despotismo insular conduce a Cuba a lo peor”

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