Cuba: Educación gratis y garantizada para todos

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Al tiempo que el gobierno cubano destaca que colabora con el plan de alfabetización ‘Yo sí puedo’ en varios países latinoamericanos, decenas de padres en Cuba se preguntan qué pasará con sus hijos que a dos meses de cerrar el año escolar no tienen maestros para impartirles clases y tampoco dónde conseguir libretas y lápices para que sus hijos puedan recibir las lecciones.

En Cuba el gobierno es quien se encarga de la enseñanza. No permite la educación privada y por esa razón es el Estado quien garantiza los maestros, la calidad de la enseñanza y el material docente con que deben estudiar los alumnos. Pero lo que dicen las leyes cubanas está a gran distancia de la realidad que viven as familias que tienen hijos en escuelas.

Cientos de familias viven una pesadilla porque los hijos no tienen libretas y lápices con que tomar las lecciones y en otros casos decenas de aulas en todo en el país no cuentan con maestros para el cierre escolar .

Owel, padre de dos niños que estudian en una escuela primaria rural en el Plan Yabú de Santa Clara dice que se ha visto obligado a comprar las libretas para sus hijos “por la izquierda” a un precio elevado para que tengan donde recoger las anotaciones más importantes que le sirvan para estudiar y recapitular con vistas a los exámenes de fin de curso el próximo mes de junio.

La carencia de materiales escolares no es solo en esa región del país.

Una madre de dos menores residentes en Jatibonico dice que tiene que ir a la shopping y comprar a 0.60 centavos CUC unos cuadernos importados desde Panamá para que sus hijos tengan donde tomar las anotaciones. Lamenta que no siempre tiene el dinero porque son una familia numerosa y lo que gana es muy poco.

La joven madre admite que a veces se privan de cosas necesarias para que los niños no se retrasen. “Tenemos que hacer ahorros de todo tipo dice atribulada, mientras que su esposo Osmany destaca que es una gran ironía que a pocos kilómetros de su casa en Jatibonico esté instalada la mayor planta papelera de Cuba que hacce años que no produce papel, señaló.

Pedro, residente en Santa Clara diceseñala que la carencia de materiales escolares es total: libretas, lápices, gomas de borrar y para colmo en algunas escuelas han llegado a pedirles a los padres que le den hojas de papel en blanco a los hijos para hacer los exámenes, dice.

El gobierno cubano esgrime en todos los foros y eventos que la educación es gratis pero para Isleydis es todo lo contrario. “Al comienzo del curso escolar le dan a los estudiantes cierta cantidad de libretas que ellos mismos deben administrar cogiendo una para dos asignaturas. “Después que se acaban esas lo que viene es “inventar”, señaló.

La joven madre asegura que desde que su hija comenzó en la escuela hasta la actualidad que cursa el cuarto grado, nunca le han alcanzado los materiales escolares.

Tampoco dan en las escuelas gomas de borrar, lápices de colores y otros materiales de trabajo escolar como temperas y pegamento. “Esos dice, dice Isleydis, no podemos comprarlos en el mercado negro por una sola razón ‘el gobierno no tiene en sus almacenes y la gente no puede robar para revenderlos en las calles’, asegura.

Los lápices que se consiguen ‘por la izquierda’ y que todo el mundo sabe que salen de los almacenes estatales, cuestan entre 3 y 5 pesos cubanos y las libretas a 10 pesos cubanos cada una.

En las tiendas por divisas hay de todo y se cotizan a 0.25 centavos (divisas ) los lápices, las gomas a 0.60 centavos las libretas, dice Isleydis.

En ese entorno de escasez y privaciones otro problema de envergadura se suma a los padres de una escuela primaria de Guanabacoa. Según reporta Yainé Pintado Aldaya de la red de comunicadores cubana, en la escuela primaria Luis Augusto Turcios Lima, en San Juan Bosco entre Barreto y Delicias, Municipio de Guanabacoa, La Habana, la sub directora, nombrada Marjela, convocó a una reunión de padres, en la primera semana de abril del presente año.

“Informaron que los alumnos de las aulas Segundo B y C, se encontraban con atrasos en sus clases debido a que no había profesores para ambos grupos, dice Yainé para quien esa información de la directora no es nada nuevo.

Los padres se han se han acostumbrado a que muchos maestros dejen las aulas porque consiguen trabajo en otros lugares donde les pagan mejor y por mucho tiempo los alumnos no reciban clase, entonces ‘no hay maestros para sustituir a los ausentes’, dice la joven mamá.

La única solución que ha encontrado la directora del centro estudiantil de Guanabacoa es unir ambos grupos, con el consiguiente hacinamiento que ello conlleva, para que algún docente se encargue de impartir clases.

Los padres consultados no quisieron entrar en otros detalles de lo que el gobierno cubano llama ‘educación gratis para todos’ pero no dejaron de advertir que a esas carencias de maestros y materiales docentes se le suman los uniformes escolares, los zapatos, las mochilas y el alimento que sus hijos requieren.

Los uniformes los venden en solo dos ocasiones en el ciclo de primero a sexto grado, son los padres los que tienen que “arreglárselas’ como pueden, durante toda esa etapa porque ahí si ni hay ni como consegurilos por la “izquierda”, dijo Pedro.

Una cosa piensa el borracho y otra el cantinero

Una nota publicada en el periódico oficialista cubano Juventud Rebelde este 23 de abril destaca que más de 618 800 niños y niñas en Cuba reciben educación preescolar en sus primeros seis años de vida en correspondencia con los postulados de la Constitución cubana “muestra del respeto a uno de los derechos esenciales de todo individuo desde edades tempranas”.

La noata de Juventud Rebelde no dijo en qué lugar la metodóloga Mercedes Leyva Lugo del Ministerio de Educación de la Educación Preescolar hizo esas declaraciones pero sí destacó que la experta en el tema “enfatizó en los logros alcanzados después del triunfo de la Revolución y hasta la fecha en la garantía de los cuidados y atenciones necesarias para el desarrollo integral de los infantes”.

Un sondeo por diferentes municipios del país podrían arrojar muchos más datos de cuantos obstáculos tienen que sortear los padres para lograr que sus hijos medianamente alcancen un nivel que les ayude a vencer el grado escolar que cursan.

Pero mientras eso sucede Ricardo del Real Hernández, jefe del Departamento de Educación de Jóvenes y Adultos y Alfabetización del Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño informó el 23 de abril en el periódico Granma que más de siete millones de personas iletradas de 30 países han sido beneficiadas con el método cubano de alfabetización “Yo, sí puedo” concebido en la isla con un carácter internacionalista, en especial, latinoamericanista, y preparado para ser adaptado a diferentes realidades sociales y lenguas.

Las cifras de maestros cubanos que trabajan en otros países no son publicadas por el gobierno cubano y las razones de la falta de maestros que hay en las aulas del país tampoco ha sido tratado con profundidad.

Una nota de la prensa cubana publicada en octubre de 2013 dice que un plan de 31 113 plazas para el ingreso a las universidades de ciencias pedagógicas (UCP), solo se cubrieron 6 128, lo que representa un 19,7 por ciento.

La cifra indica que la escasez de maestros podría ser cada día peor si se tiene en cuenta que el ingreso de universitarios merma cada año. La nota no detalla por qué ante la falta de maestros en las aulas de todo el país no regresan a los “internacionalistas” para cubrirlas.

Otro tema que la nota no abordó fue el de las carencias de materiales escolares y la forma en que los padres deben enfrentarlo en medio de tanta miseria. Es tabú para la prensa oficialista cubana que solo publica lo que el buró del partido comunista le ordena.

Uno de los padres consultados dijo apesadumbrado “esta es la potencia educacional de la que habló Fidel Castro”, donde faltan libretas, lápices y maestros pero no los discursos de adoctrinamiento.

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Autor: Idolidia Darias

Periodista cubana radicada en Miami desde 2004. Estudió Lengua y Literatura en el Instituto Superior Pedagógico Félix Varela en Santa Clara, Villa Clara, Cuba. Autora del libro “Escambray, la historia que el totalitarismo trató de sepultar” y coautora de “Cuba: desplazados y pueblos cautivos”. Es autora del blog

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