Al otro lado de la frontera está la casa del repudiado, de las víctimas. Y están las huellas que deja esta guerra silenciosa e inducida, desde el poder, para enfrentar a hombres y mujeres de la misma calle, del mismo pueblo.




Al otro lado de la frontera está la casa del repudiado, de las víctimas. Y están las huellas que deja esta guerra silenciosa e inducida, desde el poder, para enfrentar a hombres y mujeres de la misma calle, del mismo pueblo.



