Escuelas convertidas en cárceles

Donde muchos Hombres Nuevos escucharon la lección de Historia y el discurso de Fidel Castro en el mismo lugar que años después soportaron la golpiza o el castigo del carcelero.

Hace apenas unas semanas la Escuela Secundaria Básica Urbana (ESBU) Lino Pérez Muñoz en la zona de Juraguá provincia de Cienfuegos, fue convertida en prisión. En el lugar hay albergados unos 500 presos que antes estaban en la conocida Cárcel de Ariza de esa misma provincia. Los reclusos trabajan allí en la producción de carbón vegetal destinado a la exportación. No reciben un salario justo por su labor pero como son presos deben acogerse a las disposiciones de Cárceles y Prisiones que rige en el país para aquellos presos que después de ciertas consideraciones “pueden acogerse al régimen abierto”
El gobierno comunista cubano tomó el poder en 1959 y decidió convertir varios cuarteles del Ejército del gobernante Fulgencio Batista en escuelas. Para eso llenó de otras máculas al entonces sistema penitenciario existente en el país que no era el mejor pero tampoco el peor del mundo y prometió crear un sistema carcelario “más humano y justo”.
Pero cinco décadas después el sistema carcelario no es ni humano, ni justo y cada provincia cuenta con varias prisiones donde los reos sobreviven ante el hambre, las carencias materiales y el despotismo de los gendarmes que dirigen los centros penitenciarios. Y lo que es peor muchas de esas cárceles fueron escuelas construidas por el “gobierno revolucionario que sentenció que Cuba alcanzaría un lugar cimero en la educación” y que prometió que detrás de cada escuela habría un taller para que el niño aprendiera a ser útil y emprendedor en la vida.
En la zona Norte de Villa Clara hay dos centros docentes que fueron convertidos a finales de 1990 en cárceles. Ambas pertenecen al municipio de Motembo: son las antiguas escuelas en el campo nombradas General Lacret y José Luis Robau. Allí algunos hombres que una vez fueron alumnos del lugar ahora cumplen una condena y quién sabe si duermen, hacinados, en el tercer piso del edificio que antes fuera docente y donde los profesores de las asignaturas Historia y Marxismo-Leninismo hablaron de ‘las ideas de justicia de Marx, Engels y Lenin’. O caminan por los pasillos del edificio donde alguna vez escucharon la voz del profesor dictando un fragmento de un discurso de Fidel Castro cuando en la década del 60 prometió que en Cuba nunca más las cárceles incumplirían con los reglamentos que regulan el respeto al individuos y los derechos del hombre y del preso.

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Madres cubanas

La policía política intensificó durante la semana del 7 al 13 su vigilancia contra las Damas de Blanco para evitar que celebraran juntas el Día de las Madres. A pesar del acecho de los agentes represores, muchas de ellas lograron llegar a la sede en e municipio capitalino de Centro Habana, pero otras fueron a parar a las celdas policiales.
También algunas mujeres vieron convertidas sus casas en una prisión provisional.
Cuarenta y dos mujeres corrieron mejor suerte y pudieron llegar a la casa de la fallecida Laura Pollán para celebrar como cada año el Te literario y el Dia de las Madres a paso de una absurda y ridícula conga que el gobierno organizó frente a la casa y en plena Calle Neptuno durante todo el sábado 12 de mayo.
Entre las mujeres que no pudieron llegar al lugar están:
-Yaneriz Pérez y Maria Teresa Castellanos de Colón, Matanzas.
-Alis Montana Molina, Misladis Borges y Leticia Ramos Herrería de Cárdenas, Matanzas.
-Alina Fonseca Quevara de Santiago de Cuba.
-Milagros Leiva Ramírez, Liset González Rodríguez, Odeimis Suarez de Holguín.
-María del Carmen Martínez López y Yarisbel Valido Perez de Villa Clara.
-Yanelis Cabrera, Leidis Coca Quesada, Ines Antonia Quesada, Silvia Bárbara Alonso, Rosario Morales, Yusmani Martinez, Sara Marta Fonseca, y Niurki Rivero de La Habana.

Fueron detenidas en Holguín y luego de liberadas con la orden policial de que no podrían viajar a La Habana pero burlaron la vigilancia y llegaron a la sede al amanecer del sábado antes de que cerraran las calles cercanas a la sede de las damas de blanco en Neptuno 963: Isabel Peña y Suleidis Velásquez de Holguín.
Permanecieron bajo vigilancia en sus casas y no pudieron salir desde Holguín para La Habana Caridad Caballero Batista y Damaris Ramírez Ballester
Intentaron salir de sus casas en el municipio de Banes para viajar a la Habana y no lo lograron Miladis Piñales Rosas y Gertrudis Ojeda Suarez. Por su parte Marcia Obualdo y Yennis Estrada que intentaban viajar al santuario de El Cobre para la misa dominical fueron detenidas el sábado.
Ese es el precio que tiene que pagar la mujer cubana que no acepta órdenes de las huestes del General-Presidente.