Recuerdan a fusilados por la dictadura

Activistas del Movimiento Opositor Juvetud Despierta rindieron homenaje a cubanos fusilados por la tiranía sepultados en el cementerio de Santa Clara.

“Jamás serán olvidados, nuestra juventud les está eternamente agradecidos y somos continuadores de nuestra lucha. Gloria Eterna”, escribió en su perfil de Facebook Yoel Bravo.

En el Escambray y en Miami  hay familias que anhelan saber donde descansan los restos de los seres queridos que murieron durante los combates frente a la milicia comunista o fueron fusilados por los improvisados pelotones de fusilamiento que se componían a priori para darle muerte a los oponentes al régimen, capturados en las cruzadas de terror, o juzgados por tribunales espurios en cualquier lugar de la región.

Mas información: https://lafronteratransparente.com/2015/06/09/ahora-que-cuba-esta-de-moda-hablemos-de-profanacion-de-tumbas-y-personas-desaparecidas/

https://lafronteratransparente.com/2012/10/01/hombres-desaparecidos-y-tumbas-sin-identificar-en-cuba/

 

 

Una foto histórica

Es una foto que recoge imágenes de la heroica lucha del campesinado cubano por impedir que la Dictadura implantara el comunismo en la isla.

Fue tomada en la primera reunión de los jefes de guerrillas del Frente del Escambray, celebrado en 1960.

En la extrema derecha, con sombrero negro, de pie, Tomasito San Gil, a su lado el legendario Congo Pacheco. En la misma fila, el cuarto desde la derecha es Osvaldo Ramírez y el próximo, quinto en la fila, a la derecha de Osvaldo, Evelio Duque Miyar.

En la segunda fila, arrodillado, segundo desde la izquierda, aparece Emilio Carretero. La anciana de pie a la derecha de Evelio Duque, es una moderna Mariana Grajales, la madre del alzado Tomás San Gil.

Delante el tercero arrodillado, de izquierda a derecha, Ignacio Zúniga uno de los 21 guerrilleros presos que fueron ametrallados en ManAcas Iznaga el 13 de julio de 1963.

Los primeros alzados se dirigieron a las montañas y llanos remotos a principios de 1960 y ya en septiembre, la guerra estaba en pleno desarrollo.

Enseguida las fuerzas del régimen calificaron a los rebeldes de “bandidos” y creó unidades antiguerrilleras élite dentro del ejército a los que llamó Batallones de Lucha Contra Bandidos (LCB).

Muchos datos de aquella etapa son celosamente guardados en los Archivos del Ministerio del Interior en Cuba a los que no todos tienen acceso.

Muchos historiadores y analistas de la época apelan a las cifras que ofreció  Norberto Fuentes en su libro Narcotráfico y Tareas Revolucionarias. El escritor cubano pudo acceder a esas fuentes antes de romper con el régimen y reveló que de los 3,995 guerrilleros anticastristas en el país, casi 3,000 murieron en combate y en ejecuciones después de su captura.

Se desconoce el número  de alzados capturados que fueron ejecutados bajo la Ley 988, aprobada a fines de 1961 para permitir que los pelotones de fusilamiento de Castro ejecutaran, sin juicio, a cualquier guerrillero acusado de matar civiles.