Idolidia Darias / Florida / USA /
En el caso cubano, la estructura de financiamiento tuvo que adaptarse a las restricciones legales estadounidenses y, sobre todo, a la imposibilidad de trabajar abiertamente con instituciones cubanas reconocidas por el Estado. Por eso, buena parte del dinero no se entregaba directamente dentro de Cuba, sino que pasaba por organizaciones estadounidenses, internacionales o con sede fuera de la isla, que actuaban como implementadoras, intermediarias o reotorgantes.
La documentación de la GAO es particularmente útil para reconstruir ese mecanismo. Entre 1996 y 2005, USAID y el Departamento de Estado otorgaron 44 subvenciones y acuerdos de cooperación para asistencia democrática a Cuba. Aproximadamente 51 % de los fondos fue a ONG especializadas en Cuba, 39 % a organizaciones regionales o mundiales y 10 % a universidades. La GAO señala además que USAID no tenía personal en Cuba y que las restricciones legales limitaban considerablemente el universo de organizaciones cubanas que podían recibir asistencia directamente.
Cómo funcionaba el mecanismo cubano
Es un esquema que puede resumirse en cuatro niveles. Primero, el dinero salía de USAID o del Departamento de Estado hacia una organización implementadora ubicada principalmente fuera de Cuba. Esa organización recibía una subvención o acuerdo de cooperación para ejecutar un programa específico: derechos humanos, periodistas independientes, sociedad civil, información, capacitación, asistencia humanitaria o preparación para una eventual transición.
Segundo, la organización estadounidense o internacional podía trabajar con subcontratistas y subbeneficiarios. Este punto es fundamental. La GAO encontró que, en 21 de los 29 premios y contratos que examinó, las organizaciones implementadoras utilizaron subpartners para ejecutar actividades.
Es decir, el recorrido del dinero podía ser:
Gobierno estadounidense → organización implementadora → organización asociada/subbeneficiaria → actividad o beneficiario cubano.
Government Accountability Office
Tercero, una parte considerable de la actividad se ejecutaba físicamente fuera de Cuba, aunque estuviera destinada a producir efectos dentro de la isla. Eso incluía capacitación, producción de materiales, investigaciones, publicaciones, infraestructura tecnológica, apoyo a periodistas, campañas de información y preparación de proyectos. En otros casos, los intermediarios viajaban a Cuba o enviaban materiales y equipos, intentando mantener la relación con los beneficiarios sin que existiera una transferencia institucional directa al Gobierno cubano.
Cuarto, algunas organizaciones funcionaban ellas mismas como “recipient-donors”: recibían fondos estadounidenses y posteriormente concedían recursos a otras organizaciones. Un estudio académico sobre la asistencia internacional a Cuba identifica precisamente a NED, Directorio Democrático Cubano, Center for a Free Cuba, Freedom House, IRI y NDI entre las organizaciones que podían actuar como receptoras y, en determinados casos, volver a distribuir fondos hacia otras organizaciones.
Algunas de las organizaciones que recibieron fondos fuera de Cuba
La documentación histórica permite identificar numerosas entidades estadounidenses o internacionales. En un listado del programa USAID/Cuba de enero de 2000 aparecen, entre otras:
| Organización receptora | Tipo / ubicación | Actividad documentada |
|---|---|---|
| Freedom House | ONG estadounidense | Derechos humanos, democracia |
| Center for a Free Cuba | Washington, D.C. | Información, derechos humanos |
| Institute for Democracy in Cuba | Miami | Materiales y educación sobre transición |
| Cuban Dissidence Task Group | Miami | Apoyo a disidentes |
| International Republican Institute (IRI) | Washington | Democracia y organizaciones políticas |
| Cuba Free Press | Miami | Prensa independiente |
| CubaNet | Miami | Información y periodistas independientes |
| Florida International University (FIU) | Miami | Investigación y opinión pública |
| Partners of the Americas | EE.UU./hemisférica | Desarrollo de ONG |
| Pan American Development Foundation (PADF) | Washington | Sociedad civil |
| American Center for International Labor Solidarity | EE.UU. | Organizaciones laborales |
| National Policy Association | EE.UU. | Organizaciones laborales/políticas |
| Cuba On-Line | EE.UU./Miami | Información hacia Cuba |
| Sabre Foundation ( | EE.UU. | Distribución de publicaciones |
| Rutgers University | Nueva Jersey | Estudios sobre transición |
| International Foundation for Election Systems (IFES) | EE.UU. | Procesos electorales/transición |
| U.S.-Cuba Business Council | EE.UU. | Sector privado/transición |
El propio documento del programa registra los montos asignados a esas entidades.
Por ejemplo,:
-Center for a Free Cuba recibió —$900.000 en esa relación
-Institute for Democracy in Cuba,— $1 millón
-FIU, —$292.000
-CubaNet, — $98.000
-PADF,—( Pan American Development Foundation) $237.000
-Rutgers,— $99.000.
Eso no significa que todos esos fondos fueran destinados a actividades políticas dentro de Cuba. Los programas tenían objetivos distintos y algunos eran investigación, publicaciones, asistencia humanitaria, información o preparación académica. Esa distinción es importante para no mezclar categorías.
Un caso particularmente revelador: IRI y Directorio Democrático
El caso del International Republican Institute muestra claramente cómo podía funcionar la estructura indirecta.
Una evaluación del propio programa USAID/Cuba documentó que IRI trabajaba con un subbeneficiario: el Directorio Revolucionario Democrático Cubano, con sede en Miami. El proyecto incluía actividades relacionadas con derechos humanos, organizaciones independientes, vínculos con organizaciones de terceros países y difusión de información.
Es decir, el esquema no necesariamente era: USAID → organización cubana dentro de Cuba.
Podía ser: USAID → IRI → organización cubana en el exilio → contactos/beneficiarios dentro de Cuba.
Ese modelo muestra cómo las restricciones legales no necesariamente impedían que los recursos terminaran apoyando actividades relacionadas con Cuba; modificaban el canal mediante el cual llegaban.
Otro caso: Development Alternatives Inc. y Alan Gross
El episodio de Alan Gross permite observar otra modalidad. Gross trabajaba como subcontratista de Development Alternatives Inc. (DAI), una empresa contratista de USAID. Según la documentación analizada por Tracey Eaton, el proyecto buscaba ampliar el acceso a Internet y posteriormente contempló extender actividades hacia jóvenes, mujeres, afrodescendientes y otros grupos religiosos. Gross fue detenido en Cuba en 2009.
Este caso es especialmente importante porque demuestra que la frontera entre “financiamiento fuera de Cuba” y “actividad dentro de Cuba” podía ser muy tenue: el contrato y la administración podían estar fuera de la isla, mientras que determinadas operaciones se ejecutaban físicamente dentro del territorio cubano.
Y hay otra pieza que no conviene mezclar: NED
Para mejor compresnión es importante separar USAID, Departamento de Estado y National Endowment for Democracy (NED), aunque los tres formen parte del mismo ecosistema de asistencia estadounidense.
La GAO explica que el Departamento de Estado también canaliza fondos a través de NED y que NED, a su vez, concede subvenciones a ONG que presentan proyectos de asistencia democrática para Cuba.
Por tanto, una investigación completa no debería limitarse a:
USAID → Cuba. Habría que reconstruir al menos estas rutas:
–Congreso/EE.UU. → USAID → ONG/contratista → subbeneficiario → actividad en Cuba
–Congreso/Estado → NED → ONG → subbeneficiario → actividad en Cuba
–Departamento de Estado → ONG/contratista → organizaciones y beneficiarios
–Y, en determinados programas: USAID → contratista → operador/subcontratista → actividad dentro de Cuba.
Atendiendo al tema que se ha venido desarrollando en post anteriores debe repararse que aparece precisamente una diferencia que puede enriquecer mucho la comparación con Venezuela, Colombia, Bolivia y Brasil. En esos países, la asistencia podía desarrollarse con organizaciones y actores localizados territorialmente en el propio país receptor.
Cuba presentaba un problema diferente: las restricciones legales estadounidenses, la ausencia de relaciones diplomáticas durante largos períodos, la negativa del Gobierno cubano a reconocer esos programas y el riesgo para los operadores obligaron a desarrollar una arquitectura mucho más dependiente de intermediarios externos.
La propia GAO señala que las condiciones cubanas constituían un riesgo particular para las organizaciones que implementaban la asistencia. Por eso, no sería correcto decir simplemente que USAID “no podía financiar a Cuba”. Sí podía financiar programas destinados a Cuba, pero una parte importante del mecanismo consistía en financiar organizaciones situadas fuera de Cuba para que estas desarrollaran, administraran o subcontrataran actividades dirigidas hacia la isla.
Ese cambio es probablemente una de las claves para entender cómo evolucionó el modelo cubano de financiamiento.
Y esto abre una línea documental muy interesante: reconstruir el dinero no desde el país beneficiario, sino desde el intermediario.
Ahí aparecen organizaciones como Freedom House, IRI, PADF, Center for a Free Cuba, CubaNet, FIU, University of Miami, DAI, NED y otras.
La GAO incluso documenta que, desde 2008, las organizaciones regionales o mundiales pasaron a recibir una proporción mucho mayor del financiamiento: 74 % de los fondos de las adjudicaciones posteriores a 2008, frente a casi 17 % para ONG específicamente centradas en Cuba y cerca de 10 % para universidades. pdf.usaid.gov
Ese cambio es probablemente una de las claves para entender cómo evolucionó el modelo cubano de financiamiento.
Acerca de core Core Institutes que encontramos en la documentación de la NED
“Core Institutes” no es un instituto llamado “CORE Institute”. En la documentación de la NED, Core Institutes es la denominación para cuatro organizaciones estadounidenses que reciben fondos de la NED para ejecutar programas, muchas veces de alcance regional o multinacional. El propio informe anual de la NED distingue entre “Direct Grants” y “Core Institute Projects”.
¿Cuáles son los cuatro Core Institutes?
Son: National Democratic Institute (NDI); International Republican Institute (IRI); Center for International Private Enterprise (CIPE) y Solidarity Center –
La NED, por ejemplo, registra proyectos de CIPE destinados a impulsar reformas de empresas estatales y políticas favorables al mercado.
La propia NED describe a estas cuatro instituciones como sus “four core grantees” y señala que sus áreas corresponden, respectivamente, al pluralismo político, desarrollo de partidos, libre empresa y derechos de los trabajadores.
¿Qué diferencia hay entre un Direct Grant y un Core Institute Project?
Esta distinción es muy importante. Un Direct Grant es, en términos generales, cuando la NED concede directamente el financiamiento a una organización beneficiaria para desarrollar un proyecto determinado.
En cambio, en un Core Institute Project, la NED financia a uno de estos cuatro institutos, y el instituto ejecuta el programa, frecuentemente trabajando con organizaciones, redes, partidos, medios, sindicatos, empresarios o grupos de la sociedad civil del país.
El Congressional Research Service describe precisamente este modelo: una parte de los fondos de la NED se concede directamente a organizaciones locales, mientras otra parte se canaliza hacia sus cuatro organizaciones estadounidenses afiliadas, los core institutes. Every CRS Report
Por eso, si solamente se buscan los “Direct Grants” en las bases de datos de la NED, se puede subestimar el volumen real de recursos destinados a un país o región.
Un dato particularmente importante
El Annual Report 2025 de la NED permite ver claramente la diferencia. Para América Latina y el Caribe registra:
| Modalidad | Proyectos | Fondos |
|---|---|---|
| Direct Grants | 195 | $20,471,809 |
| Core Institute Projects | 18 | $16,285,230 |
| Total | 213 | $36,757,039 |
Es decir, los proyectos ejecutados mediante los Core Institutes representaron casi el 45 % del dinero contabilizado por la NED para América Latina y el Caribe en 2025, aunque fueron solamente 18 proyectos frente a 195 Direct Grants.
Y aquí aparece algo todavía más interesante sobre Cuba: la misma tabla de la NED registra para Cuba $4,217,373 en Direct Grants y $751,943 mediante Core Institute Projects, para un total de $4,969,316.
La clave periodística
Por tanto, no conviene presentar el sistema simplemente como: NED → organización cubana → dinero.
El esquema puede ser más complejo: Congreso de EE.UU. → NED → Direct Grant → organización beneficiaria
pero también: Congreso de EE.UU. → NED → Core Institute → programa/proyecto → organizaciones o actores locales
Esto es relevante porque el segundo circuito puede ocultar la identidad del receptor final si uno solamente analiza la lista de subvenciones directas de la NED. No significa automáticamente que exista ocultamiento indebido: la propia NED explica que sus listados públicos no revelan determinados datos cuando considera que hacerlo podría poner en riesgo a sus socios.
Además, el Inspector General del Departamento de Estado ha auditado conjuntamente a la NED y sus cuatro Core Institutes, precisamente porque forman parte de la arquitectura de administración de estos fondos.
Para tu investigación sobre USAID/NED en América Latina, yo separaría entonces tres niveles:
1. Dinero de NED → Direct Grants
2. Dinero de NED → Core Institute
3. Qué organización, red, medio, partido, sindicato o proyecto aparece finalmente detrás de cada Core Institute.
Ese tercer nivel es probablemente el más interesante para construir la matriz documental país por país
Los Core Institutes (o core grantees) de la National Endowment for Democracy (NED) son cuatro organizaciones estadounidenses especializadas que reciben una parte sustancial del financiamiento de la NED para implementar programas de asistencia democrática y fortalecimiento institucional a nivel regional y global.
En lugar de funcionar como un único instituto centralizado, operan como brazos ejecutores en cuatro áreas clave del pluralismo y la vida pública:
1. Los cuatro Core Institutes y sus áreas de acción
- National Democratic Institute (NDI): Centrado en el pluralismo político y los procesos democráticos. Trabaja con partidos políticos, parlamentos, observación electoral, transparencia gubernamental y participación de la sociedad civil.
- International Republican Institute (IRI): Enfocado en el liderazgo político, la gobernanza y los movimientos ciudadanos. Promueve el desarrollo de partidos, la participación electoral y el fortalecimiento de actores políticos regionales y locales.
- Center for International Private Enterprise (CIPE): Orientado al sector privado y la economía de mercado. Trabaja en reformas económicas, lucha contra la corrupción, transparencia empresarial, libre empresa y apoyo a asociaciones gremiales o emprendedores.
- Solidarity Center (Centro de Solidaridad / AFL-CIO): Dedicado a los derechos laborales y el sindicalismo. Apoya el fortalecimiento de organizaciones de trabajadores, la defensa de libertades sindicales y la capacitación de líderes laborales.
2. ¿Cómo funciona su rol operativo? (Direct Grants vs. Core Institute Projects)
Para entender el papel de estos institutos en la distribución de recursos, es clave diferenciar las dos vías principales de canalización de fondos de la NED:
- Subvenciones directas (Direct Grants): La NED financia de forma directa a una ONG, medio de comunicación u organización civil local dentro o fuera del país objetivo.
- Proyectos a través de Core Institutes (Core Institute Projects): La NED otorga el financiamiento principal a uno de sus cuatro institutos. Este instituto administra, diseña y ejecuta el programa, actuando como intermediario e implementador. A su vez, el instituto colabora con subbeneficiarios, redes, contrapartes o actores locales mediante capacitación, apoyo logístico o financiamiento de actividades específicas.
3. Importancia estratégica y peso financiero
- Estructura intermedia: En contextos con restricciones legales o barreras para la transferencia directa de fondos gubernamentales, los Core Institutes actúan como una arquitectura intermedia que administra los recursos y gestiona el riesgo operativo con las organizaciones en el terreno.
- Volumen de fondos: Aunque los proyectos ejecutados por los Core Institutes suelen ser numéricamente menores en comparación con la cantidad de subvenciones directas, suelen manejar un porcentaje muy significativo del presupuesto total otorgado por la NED en regiones como América Latina.
Referencias: Studylib , Europeum , GAO Files , Pepperdine Public Policy , Government Accountability Office, pdf.usaid.gov , American University, NATIONAL ENDOWMENT FOR DEMOCRACY , stateoig.gov , NATIONAL ENDOWMENT FOR DEMOCRACY , NATIONAL ENDOWMENT FOR DEMOCRACY,
