Redaccion / Florida / USA
En agosto de 2026, el Gobierno de la República Dominicana (liderado por Luis Abinader) solicitó el retiro de un grupo de funcionarios de la Embajada de Cuba —nueve según Santo Domingo, diez de acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (Minrex)— otorgándoles un plazo de siete días para abandonar el territorio nacional.
¿Qué hay detrás de la medida?
Labores de inteligencia: Altos mandos e informes de prensa locales revelaron que la decisión se debió a que varios de estos acreditados como diplomáticos personales realizaban presuntas tareas de espionaje, seguimiento encubierto e inteligencia ajenas a sus funciones legales.
El detonante de los atletas: Tras ascendido extraoficialmente que estas operaciones encubiertas habrían estado enfocadas en rastrear, presionar o intentar la repatriación forzosa de deportistas cubanos que recientemente habían abandonado sus delegaciones oficiales en territorio dominicano pidiendo protección.
Discreción oficial: El Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX) dominicano optó por manejar el caso bajo estricta prudencia amparándose en los cánones del derecho internacional y la Convención de Viena, indicando que no emitirían mayores detalles públicos por tratarse de asuntos de seguridad nacional.
Este video es una entrevista realizada por Colombia Alcántara al exembajador Humberto Salazar, en la que discuten una grave crisis diplomática entre la República Dominicana y Cuba. El tema central gira en torno a la expulsión de 10 funcionarios cubanos de su embajada, quienes, según se informa, operaban como espías y agentes de inteligencia. La trayectoria de Humberto Salazar como ex embajador de la República Dominicana, le otorga un conocimiento profundo sobre el funcionamiento de las relaciones internacionales y los protocolos diplomáticos.
Puntos clave de la discusión:
- Operación de inteligencia: Se detalla que estos funcionarios utilizaban su estatus diplomático para realizar labores de espionaje dentro del país, buscando controlar a la comunidad cubana y vigilar a los atletas que participaban en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
- El incidente de los atletas: El Dr. Salazar relata una versión no oficial en la que cinco atletas cubanos, quienes planeaban desertar y quedarse en República Dominicana, fueron presuntamente secuestrados por estos agentes cubanos para ser repatriados a la fuerza.
- Reacción gubernamental: Se analiza cómo los organismos de seguridad dominicanos (DNI) intervinieron al detectar estas acciones, lo que resultó en la expulsión de estos funcionarios, a quienes se les dio un plazo de tres días para abandonar el país.
- Crítica diplomática: Humberto Salazar cuestiona la gestión del gobierno dominicano, sugiriendo que, aunque la expulsión fue correcta, se debió haber manejado con mayor firmeza llamando al embajador cubano para exigir explicaciones directas.
El video concluye mencionando supuestos rumores sobre el incumplimiento del bloqueo económico hacia Cuba a través de República Dominicana, un tema que, según los participantes, explica en parte la tibieza con la que el gobierno manejó el conflicto diplomático inicialmente.
Según el Dr. Humberto Salazar en el video, el Convenio de Viena de 1961 establece que los diplomáticos acreditados gozan de inmunidad diplomática. Esto significa que tienen el privilegio de extraterritorialidad frente a cualquier hecho punible que cometan en el país receptor, con el objetivo de protegerlos para que no puedan ser apresados o presionados mientras representan a su país.
Bajo el Convenio de Viena de 1961, existen dos vías principales para que un diplomático pierda su estatus o sea retirado de sus funciones por una situación irregular.
Declaración de persona non grata: El país receptor puede declarar a un diplomático como «persona no grata» por diversas razones, incluyendo mala conducta o acciones públicas inapropiadas.
Retiro de la inmunidad por delito: La inmunidad diplomática puede ser revocada si el funcionario comete un delito flagrante dentro del territorio del país receptor.
El análisis del Dr. Salazar sostiene que el manejo del conflicto por parte de la cancillería dominicana fue tibio. Él argumenta que lo correcto hubiera sido convocar al embajador ante la máxima figura ejecutiva del país para exigir una explicación directa por las acciones de sus funcionarios subalternos, en lugar de limitar la respuesta a la expulsión de los 10 individuos involucrados.
La tibieza del gobierno dominicano frente a esta crisis también podría estar vinculada a supuestas negociaciones comerciales irregulares. El exembajador menciona que existen versiones que señalan a funcionarios del gobierno dominicano utilizando su poder para vender productos prohibidos a Cuba, específicamente combustibles, lo cual contravendría el bloqueo establecido por Estados Unidos.
En el video, el exembajador Humberto Salazar sostiene que existen versiones no oficiales (oficiosas) que señalan que algunos funcionarios dominicanos, haciendo uso de sus posiciones de poder, estarían facilitando la venta y el envío de productos restringidos hacia Cuba.
Según la narrativa presentada en la entrevista se menciona específicamente el combustible como uno de los productos que supuestamente se estarían negociando a través de República Dominicana para romper el bloqueo comercial que enfrenta la isla. El entrevistado utiliza este argumento como una hipótesis para explicar la «tibieza» o prudencia con la que el gobierno dominicano manejó inicialmente la crisis diplomática tras la expulsión de diplomáticos cubanos.
Precedentes históricos: El Dr. Salazar menciona anécdotas de décadas pasadas, bajo el gobierno de Joaquín Balaguer, sugiriendo que históricamente se han tolerado ciertos intercambios de productos básicos bajo la premisa humanitaria de que «no se puede dejar morir a la gente».