Denis Fortún y Ailer María González

Denis Fortún: escribir para no perder la patria de los afectos

Redacción Florida / USA (A partir de una entrevista a Denis Fortún en el canal NOYA»S TV

Denis Fortún: Una conversación sobre Cuba, el exilio, la literatura y esa patria íntima que ningún régimen, ninguna frontera y ningún paso del tiempo puede terminar de borrar.

Hay escritores que llegan a la literatura por vocación temprana y otros que parecen encontrarla después de haber recorrido una vida entera de caminos secundarios. Denis Fortún pertenece a estos últimos. Antes de convertirse en escritor y poeta, fue rotulista, luminotécnico y trabajador en distintos oficios. Su trayectoria literaria comenzó relativamente tarde, alrededor de los 36 años, pero encontró en la escritura un espacio que terminaría convirtiéndose en refugio, memoria y forma de resistencia personal.

En esta entrevista, realizada en el programa Gente 50 por Jorge Luis Sánchez Noya y Giovana Martínez, Fortún recorre algunos de los paisajes esenciales de su vida: La Habana de sus orígenes, Cienfuegos —ciudad decisiva en su formación humana y literaria— y Miami, donde hace ya 22 años tuvo que reinventarse lejos de Cuba.

A lo largo de una conversación profunda, pero también marcada por el humor y la complicidad, el autor habla de sus comienzos, de la poesía, de la narrativa y de aquellos momentos en que alguien cercano fue capaz de reconocer en él un talento que todavía no se atrevía a asumir plenamente. A lo largo de la entrevista, el escritor resalta que su esposa es una mujer de una valía excepcional, destacando su fortaleza personal y el apoyo constante que le brinda.

Fortún habla también de su obra, de títulos como 324 Mendoza y de su trabajo con formas poéticas tradicionales como la décima y el soneto. Pero la literatura, en su caso, no puede separarse de la experiencia del desarraigo. El escritor que un día dejó Cuba tuvo que aprender a vivir en otra ciudad, a trabajar en ventas y atención al cliente y a desenvolverse en una realidad completamente distinta, sin abandonar aquello que constituye su verdadera identidad: la palabra.

Uno de los atractivos de esta conversación es precisamente esa tensión entre el escritor y el hombre cotidiano. Allí donde podría aparecer únicamente el personaje literario, emerge un ser humano que habla de sus contradicciones, de la madurez, de las pérdidas y de la necesidad de reconstruirse después del exilio.

La complicidad entre Fortún y Giovana Martínez, su editora, aporta además un elemento particularmente cercano a la entrevista. Entre bromas, desacuerdos y observaciones sobre sus textos, queda al descubierto esa relación muchas veces invisible entre quien escribe y quien ayuda a convertir un manuscrito en una obra terminada.

Pero quizá la reflexión más profunda de Fortún aparezca cuando habla de Cuba y del futuro. Su rechazo al sistema político cubano convive con una mirada en la que la patria no se reduce a una bandera, un territorio o una estructura de poder. Para él, después de tantos años de distancia, la verdadera patria parece encontrarse en otro lugar: en los afectos, en los recuerdos, en las personas que nos acompañan y en aquello que somos capaces de conservar cuando todo lo demás cambia.

La conversación con Denis Fortún es, por tanto, mucho más que el recorrido por la obra de un escritor cubano. Es el testimonio de un hombre que convirtió el desarraigo en materia literaria y que encontró en la escritura una manera de permanecer fiel a sí mismo.

Una conversación sobre Cuba, el exilio, la literatura y esa patria íntima que ningún régimen, ninguna frontera y ningún paso del tiempo puede terminar de borrar.

Una entrevista profunda y amena con el escritor y poeta cubano Denis Fortún, realizada en el programa Gente 50 por Jorge Luis Sánchez Noya y Giovana Martínez.

Puntos clave de la entrevista:

  • Orígenes y trayectoria: Fortún narra su paso de La Habana a Cienfuegos, ciudad que considera fundamental en su vida personal y literaria (8:42 – 9:26). Habla de su evolución desde diversos oficios, como rotulista y luminotécnico, hasta su incursión tardía pero exitosa en la literatura a los 36 años.
  • La escritura como refugio: Se destaca su proceso creativo y la importancia de figuras como su exesposa, quien lo impulsó a tomarse en serio su talento narrativo y poético (13:16 – 13:48, 20:24 – 21:40). Se menciona su obra, incluyendo títulos como 324 Mendoza y sus trabajos en décima y sonetos.
  • El exilio y la reinvención: Fortún reflexiona sobre el desarraigo, su llegada a Miami hace 22 años y cómo se ha adaptado trabajando en ventas y atención al cliente, mientras mantiene su esencia creativa y su amor por la literatura.
  • Relación personal: La entrevista tiene un tono muy cercano, donde Giovana Martínez (su editora) y Jorge Luis bromean sobre su compleja pero fructífera relación profesional, abordando cómo ella le ayuda a pulir sus textos.
  • Visión de futuro: El autor reflexiona sobre la madurez, su rechazo al sistema político cubano y la importancia de los afectos como verdadera patria 

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