PERO NO TE AFERRES -como dice la canción de Juan Gabriel) que ya eso ha pasado solo que en otro tiempo NO habia internet ni redes sociales. «Lo que pasó hpy en La Habana, declara Fernando Godo, es lo mismo que paso hace casi 100 años».
Lo que dicen los buscadores (IA) cuando le preguntas ¿qué significa la presencia de Raúl Guillermo Rodriguez Castro en reuniones con CIA en Cuba?
La presencia de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como «El Cangrejo», en las reuniones de alto nivel en La Habana con el director de la CIA, John Ratcliffe, representa el uso de un canal directo con el poder real y dinástico en Cuba.
Aunque formalmente es teniente coronel del Ministerio del Interior (MININT) y jefe de seguridad de su abuelo, no ocupa cargos políticos oficiales en el gobierno de Miguel Díaz-Canel.
Su inclusión en estas mesas de negociación estratégica frente a los servicios de inteligencia de EE. UU. posee un profundo significado político y diplomático:
1. Interlocución con el «Poder en la Sombra»
Línea directa con Raúl Castro: Para la administración estadounidense, Díaz-Canel opera como una figura institucional, pero el control fáctico sigue bajo Raúl Castro (de 94 años). Dialogar con «El Cangrejo» es, en la práctica, hablar de manera directa con el máximo líder de la revolución.
Garantía para la familia Castro: Rodríguez Castro actúa como un guardián de los intereses y la seguridad de la dinastía familiar ante una eventual transición o acuerdo político.
2. Capacidad de Decisión Económica y Militar
Vínculo con el emporio GAESA: Es hijo del fallecido general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, quien consolidó el conglomerado militar GAESA (el cual controla los sectores más lucrativos de la economía cubana). Su figura unifica el aparato represivo de seguridad del Estado con el control de las finanzas y la logística del régimen.
3. Emisario ante una Crisis Crítica
Negociación bajo máxima presión: Su visibilidad como interlocutor coincide con la peor crisis energética y económica de la isla, sumado a un cerco petrolero estadounidense. La presencia de un Castro en la mesa con la CIA demuestra que el régimen reconoce la gravedad de la situación y envía a su pieza más confiable para explorar acuerdos o frenar escaladas.
Intentos previos de contacto: Anteriormente, Rodríguez Castro ya había sostenido encuentros secretos fuera de Cuba con el Secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, e incluso intentó enviar una carta directa a la Casa Blanca.
4. Estrategia de la Administración de EE. UU.
- Presión y condicionamiento: El director de la CIA utilizó esta reunión para notificar a la cúpula real —a través de «El Cangrejo»— que EE. UU. solo ofrecerá alivio económico y compromisos de seguridad si Cuba ejecuta «cambios fundamentales». Esto incluye la apertura económica real y el cese de la cooperación militar con adversarios como Rusia.
- Política de «zanahoria y garrote»: Mientras la CIA se reunía con él en La Habana, el Departamento de Justicia de EE. UU. avanzaba de forma paralela en planes para imputar formalmente a su abuelo, Raúl Castro, por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
En resumen, la presencia de «El Cangrejo» significa que las conversaciones bilaterales han dejado a un lado los canales diplomáticos formales y tradicionales para negociar de forma directa con la cúspide del poder militar y familiar que rige el destino de Cuba.
EL DATO SEGUN SAN AP-(o sea los medios de siempre): El director de la CIA, John Ratcliffe, se reunió con funcionarios cubanos, entre ellos el nieto de Raúl Castro, durante una visita de alto nivel a la isla el jueves, según informaron funcionarios cubanos y estadounidenses.
Ratcliffe se reunió con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, el ministro del Interior Lázaro Álvarez Casas y el jefe de los servicios de inteligencia cubanos, y abordaron temas de cooperación en materia de inteligencia, estabilidad económica y seguridad. Un funcionario de la CIA confirmó las reuniones a la AP.
Capacidad de Decisión Económica y Militar-Vínculo con el emporio GAESA: Es hijo del fallecido general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, quien consolidó el conglomerado militar GAESA (el cual controla los sectores más lucrativos de la economía cubana). Su figura unifica el aparato represivo de seguridad del Estado con el control de las finanzas y la logística del régimen