El senador por Florida, Rick Scott, envió una carta al presidente Donald Trump en la que lo insta a intensificar la presión sobre el régimen cubano, amparándose en la orden ejecutiva firmada a finales de enero que declaró una emergencia nacional por la amenaza que —según Washington— representa La Habana para la seguridad de Estados Unidos.
En la misiva, Scott pidió a la Casa Blanca ampliar las sanciones “mucho más allá del petróleo” y dirigirlas hacia “las principales fuentes de ingresos que sostienen al régimen”, entre ellas el programa de misiones médicas en el extranjero y el conglomerado empresarial militar GAESA.
El legislador señaló que el siguiente paso debe centrarse en fuentes de financiamiento aún no cubiertas por las medidas vigentes, así como en acciones contra países que, a su juicio, no cumplen con estas disposiciones. Entre ellos mencionó a México, donde —según indicó— operan miles de profesionales de la salud cubanos.
Sobre el programa de misiones médicas, Scott afirmó que genera miles de millones de dólares anuales y constituye la principal exportación de servicios del gobierno cubano. A su criterio, los países que contratan a estos trabajadores estarían subsidiando prácticas que calificó como trabajo forzoso, en contravención de los principios de política exterior recogidos en la orden ejecutiva del 29 de enero.
Asimismo, el senador instó a endurecer las medidas contra GAESA, al que atribuye el control de cerca del 40 % de la economía de la isla, con participación en sectores estratégicos como el turismo, los puertos, la banca, el comercio minorista y las remesas.
En ese contexto, advirtió que los gobiernos extranjeros que firman memorandos de entendimiento en materia de infraestructura con ese conglomerado “no están participando en comercio”, sino que contribuyen a fortalecer el control económico de las fuerzas armadas cubanas, además de otorgar legitimidad y facilitar el acceso a capital a largo plazo.
Scott fundamentó su solicitud en las secciones 3 y 5 de la orden ejecutiva, y propuso la aplicación de medidas directas contra países que mantengan contratos activos de misiones médicas cubanas o acuerdos de infraestructura —nuevos o existentes— con GAESA.
Entre las acciones sugeridas, planteó ampliar los aranceles secundarios a naciones que contraten personal sanitario cubano, calculados en función de los ingresos que reciba el Estado cubano por estos servicios. También propuso endurecer las restricciones de visado para funcionarios involucrados en la gestión de estos contratos y para ejecutivos de empresas con vínculos comerciales con el conglomerado.
Además, el senador abogó por suspender la asistencia exterior a gobiernos que mantengan acuerdos de misiones médicas con Cuba y prohibir que entidades vinculadas a Estados Unidos suscriban nuevos memorandos de entendimiento con GAESA o sus subsidiarias.
“No podemos permitir que el régimen continúe con su sistema represivo. Debemos cortar el flujo de dinero que lo sostiene y hacerlos responsables”, escribió Scott en la red social X, al referirse a la carta en la que solicita aumentar la presión sobre el gobierno cubano, al que acusa de mantener la “tortura de presos políticos”.
La orden ejecutiva firmada el 29 de enero por Trump declaró una emergencia nacional ante lo que calificó como una amenaza “inusual y extraordinaria” proveniente del gobierno cubano, e incluyó la imposición de aranceles a terceros países que suministren petróleo a la isla.