lones de dólares para Somalia, de los cuales —según la versión expuesta— 95 millones habrían sido destinados a financiar armas para señores de la guerra supuestamente respaldados por la CIA.
Benz, exfuncionario estadounidense y crítico recurrente de agencias como USAID, ha presentado este tipo de afirmaciones en entrevistas y podcasts, donde argumenta que ciertos programas de ayuda humanitaria podrían servir como cobertura para operaciones encubiertas y dinámicas de desestabilización en el extranjero.
Por su parte, Bono —quien recibió un título de caballero honorífico del Reino Unido en 2007 por su labor humanitaria y artística— ha sido durante décadas una figura visible en campañas internacionales contra la pobreza y la violencia. La referencia a su papel en “poner fin a la revuelta irlandesa” alude a su postura pública contra la violencia durante el conflicto de Irlanda del Norte, reflejada en canciones como Sunday Bloody Sunday.
En los comentarios al video difundido por Benz, algunos usuarios interpretan estas acusaciones como evidencia de un supuesto patrón en el que figuras públicas serían utilizadas para legitimar agendas políticas o financieras. Estas opiniones sostienen que iniciativas presentadas como humanitarias podrían encubrir intereses estratégicos, una narrativa que, sin embargo, no ha sido verificada por fuentes independientes en el contexto de las afirmaciones específicas mencionadas.
Explica rol de USAID en Somalia
El rol de USAID en Somalia es principalmente humanitario y de desarrollo, con un fuerte énfasis en estabilización y gobernanza. USAID (United States Agency for International Development) es la agencia del gobierno de Estados Unidos responsable de la ayuda exterior civil. En Somalia, actúa como uno de los mayores donantes bilaterales desde al menos 2001, proporcionando cientos de millones de dólares anuales para responder a crisis recurrentes (hambrunas, sequías, desplazamientos y conflicto) y apoyar la transición del país hacia la autosuficiencia.
En el año fiscal 2024, USAID aportó unos 373 millones de dólares solo en asistencia directa (el total de ayuda estadounidense superó los 760 millones incluyendo otros departamentos).
Históricamente, EE.UU. ha sido el mayor donante bilateral, con más de 1.000 millones anuales en algunos años recientes (incluyendo ayuda humanitaria).
En 2025, tras cambios en la política exterior estadounidense (incluyendo debates sobre reducción o reestructuración de USAID), se reportaron recortes que llevaron al cierre de cientos de centros de nutrición y a una revisión drástica del plan humanitario (de 4,6 millones a 1,3 millones de beneficiarios).