Los niños. Usos, abusos y asombro a destiempo

El papel de los medios, del régimen y de las familias en lo relativo a la protección al menor en Cuba. Todo cae en un nivel de sordidez que impacta. Los abusos con lo menores en Cuba viene desde hace décadas. No es solo el sexual. Hay otros que ameritan atención y que requieren de seres tenaces en el empeño de contar la verdad.

Hoy recojo algunas impresiones sobre el asombro de estos días no sin antes recordarles que el asunto del turismo sexual en la isla viene desde el siglo pasado. Para unos es un asombro a destiempo pero de todas formas vale la pena recordarlo.

Hace poco recorrí la red social Facebook donde un padre cubano dedica todas sus fuerzas a denunciar el horror vivido en su familia y en su entorno luego de la pérdida física de sus hijos que apenas han cumplico 18 años (legalmente ya no son menores) y los llevan a cumplir el servicio militar sin entrenamiento y sin condiciones físicas para enfrentar el rigor de la vida militar.

Es un tema que abordaré en el futuro.

Ahora el tema vuelve a las redes donde se alerta que con la Ley 151/2022 el Código Penal permite que si niños de 12 a 15 años “consientan” relaciones y nadie lo denuncia, no hay delito automático.

Un forista en X escribió que la gente y los medios independientes deberían estar insultados con eso pero no ocurre así al tiempo que otros consideran que con esa ley se estaría abriendo las puertas al «turismo sexual».

Luego compartió en su perfil una serie de post describiendo como sucede en la isla y define el tema del «turismo sexual» como un negocio inmoral que sacrifica a sus propios niños para atraer divisas, protegido por una ley hecha para mirar a otro lado mientras fluye el dinero.

2/ No es un error. Es un negocio planeado. El régimen sabe que esta laguna legal atrae turistas en busca de sexo y depredadores de menores, que dejan dólares en hoteles y empresas de GAESA (los militares).

3/ En cualquier país civilizado, cualquier relación sexual con un menor de 16 es crimen sin discusión. En Cuba, el Estado no actúa de oficio: todo depende de que padres o tutores denuncien. La pobreza y el miedo hacen que muchos callen.

4/ Consecuencia directa: Cuba se vuelve destino para turismo sexual, incluso con menores. Familias desesperadas no denuncian porque dependen de esos dólares para sobrevivir. El gobierno gana: controla hoteles, divisas y todo el turismo.

5/ Mientras La Habana vende su imagen de “paraíso moral y revolucionario”, el Código Penal deja una puerta abierta a lo que en cualquier país serio se llama: Abuso de menores. Explotación. Tráfico encubierto.

6/ Cuba no es solo una dictadura. Es un negocio inmoral que sacrifica a sus propios niños para atraer divisas, protegido por una ley hecha para mirar a otro lado mientras fluye el dinero.

COMENTARIOS:

-Pues revise la ley de varios países civilizados se va a sorprender jijiji andan igual.

-En el 2020 ya existía sin ley , si eras turista te las ofrecían en el hotel.

-Se ofrecen afuera de los hoteles a cambio de pasta de dientes, eso no es nuevo, tristemente.

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