La libertad de expresión no se defiende sola. No es automática. Se erosiona gradualmente: cada vez que alguien guarda silencio, cada vez que los gobiernos se extralimitan y nadie se opone, cada vez que un editor, periodista o fuente es castigado y el público mira hacia otro lado. En el caso de Julian, vimos lo cerca que había estado la situación del borde. Y no nos alejamos de ese borde. Estamos avanzando hacia él.
Gabriel Shipton ha lanzado recientemente The Information Rights Project, una nueva organización benéfica dedicada a proteger a periodistas, fuentes y editores que son objeto de persecución por compartir información veraz.
segmentos: Lo que empezó como una campaña para un hombre se convirtió en algo más grande: un movimiento forjado por la experiencia, impulsado por la necesidad. Tomamos las lecciones, las herramientas y las redes que forjamos durante la lucha de Julian y las transformamos en algo duradero: una organización dedicada a proteger a quienes tienen el valor de alzar la voz. Porque lo que le ocurrió a Julian no fue solo una tragedia. Fue un modelo para quienes desean reprimir la disidencia a escala global.
…(Porque la libertad de expresión no se defiende sola. No es automática. Se erosiona gradualmente: cada vez que alguien guarda silencio, cada vez que los gobiernos se extralimitan y nadie se opone, cada vez que un editor, periodista o fuente es castigado y el público mira hacia otro lado. En el caso de Julian, vimos lo cerca que había estado la situación del borde. Y no nos alejamos de ese borde. Nos acercamos a él).
…(Vivimos en una era donde convergen la vigilancia masiva, la censura algorítmica y el poder ejecutivo sin control. La pregunta ya no es si la libertad de expresión se verá atacada, sino con qué rapidez y con qué gravedad. Sabemos que los gobiernos no nos salvarán; muchos líderes australianos no hicieron nada mientras Julian sufría. Confiaban en que lo olvidáramos. No lo hicimos. ¿Qué cambió el rumbo? No fue la valentía institucional, sino la presión pública. Una acción persistente e inquebrantable).
…(Si no combatimos esta erosión ahora, puede que no quede nada que defender. No bastará con decir que nos importaba. O que sabíamos. Se necesitarán acciones contundentes, colectivas y públicas. El mismo esfuerzo global que liberó a Julian debe ahora unirse para proteger todas las voces amenazadas. Porque esto nunca se trató solo de él. Se trata de todos nosotros. De si la verdad sigue importando y si la democracia, tras ser puesta a prueba, puede resistir).
–Gabriel Shipton recently launched The Information Rights Project – a new charity dedicated to protecting journalists, sources and publishers targeted for sharing truthful information.