Cuba historia y memoria / Perjuicios a la Educación en un sistema regido por el comunismo.
Nuestra nación ha vivido casi cien años bajo el influjo de una matrix- comunista de la que una parte de los cubanos ha logrado salir pero otra aún sigue atrapada.
Desde que los criminales, y truhanes llegaron al poder en la isla en 1959 comenzaron a decretarse todo tipo de ordenanzas. Estaban encaminadas a lograr el sometimiento por la vía de la obediencia tolerada esa que de una manera sutil hace que el individuo acepte las mordazas y grilletes mentales creyendo que es la mejor opción para su vida.
Para contentar y someter al hombre aparecieron las gratuidades y las órdenes de eliminar todo vestigio de propiedad privada entre ellas la que me trae hoy a este foro:
La eliminación de la enseñanza privada
La EDUCACIÓN y el sistema educativo impuso como objetivos de los programas educaciones la educación marxista leninista inspirada según explicaron en los postulados de los ideólogos del comunismo.
La gestión privada indica autonomía a la hora de andar, por eso aparecieron las ordenanzas para borrar la educación que no estuviera bajo el ojo del gran hermano, de papá estado. Bajo ningún concepto permitieron que de manera independiente se educara a niños y jóvenes.
Se crearon los programas educativos a partir de lo que dispuso el DOR- Departamento de Orientación Revolucionaria y todo el sistema educativo desde la enseñanza primaria hasta la Universidad respondieron a la doctrina del régimen. En ellos no hubo cabida para la fe y la creencia. Con el cierre de colegios privados y la persecución a religiosos sacaron la creencia y la fe de la vida de los cubanos.
Sin que se dieran cuenta los maestros y profesores fueron perdiendo la posibilidad de acceder a conocimientos que no estaban previamente permitidos por las autoridades.
Los libros de enseñanza que existían hasta ese momento fueron enviados a las hogueras y junto a ellos los materiales de estudio y trabajo de los maestros y profesores. Al expulsar del país a hombres de fe también las iglesias y lugares de culto se cerraron.
Muy pronto los dirigentes del país bajo la eterna vigilancia del DOR y las órdenes del órgano político del país con Fidel Castro como máximo jefe designaron a los comisarios políticos.
Primero el señor Armando Hart Davalos al frente del Ministerio de Educación de Cuba (MINED). En los siguientes años designaron a otros fieles seguidores de la doctrina marxista leninista como fueron Belarmino Castilla y el ex militar Jose Ramon Fernandez Alvarez.
Los nombrados antes así como Fidel Castro y los comandantes que lo secundaron y apoyaron para implantar la doctrina socialista son los responsables directos del proceso de experimentación propio de los sistemas comunistas que han dado como resultado la destrucción total de la nación.
Totalitarismo puro y duro
La educación en Cuba durante años ha sido un campo experimental del totalitarismo. Los laboratorios más infames fueron las escuelas en el campo pues la separación de los padres y los hijos abrió la posibilidad de que los menores de edad quedaron a merced de educadores quienes por cumplir el plan de enseñanza pusieron en la mente de los niños y adolescentes las ideas y los modelos de personajes asesinos criminales y fieles al ideal comunista.
Vale mencionar algunos nombres de los modelos impuestos Fidel y Raul Castro, Ernesto Che Guevara así como otros tan repulsivos como los líderes de la URSS. Por citar algunos nombres estuvieron los infames Lenin y Marx. Ellos se convirtieron en personajes de adoración y veneración junto a otros comunistas que se les antojaron a los mandantes en Cuba.
La nueva ideología impuesta entró en contradicciones con la de los mayores y comenzaron las confrontaciones entre padres e hijos, la falta de respeto a los mayores y el uso cada vez más precario del lenguaje.
En lugar de la educación alcanzar mayor calidad el proceso derivó en una baja educación e instrucción en todas las enseñanzas.
Durante más de sesenta décadas el constante miedo e inseguridad por temor a no actuar en el marco de lo políticamente correcto fue convirtiendo a los cubanos en seres donde la conducta cotidiana es la doblez (ese término que muchos entienden como doble moral..
A finales de la década del 80 en uno de sus delirios de grandeza y luego de haber cacareado la idea de que Cuba era una potencia Médica Fidel Castro anunció que el país debía lograr un lugar cimero en la educación.
Lo que vino después fue llover sobre mojado. Los maestros y profesores que impartían clases en las aulas eran esos que dos décadas antes fueron adoctrinados -léase domesticados- en la adoración al máximo líder Fidel Castro y sobre todo en la idea de que en cada clase se cumplieran los objetivos de educar bajo los principios marxistas leninistas.
‘Cada vez que me llamen a hablar sobre la educación en Cuba les recordaré a todos que ese gran laboratorio dirigido por criminales es el único país comunista que cuando llego al poder convirtió los cuarteles en escuela pero cuatro décadas después un gran número de esas escuelas construidas bajo el modelo socialesta (o sea las ESBUC y los IPUEC) las convirtió en cárceles.
En esos edificios decadentes sobrevive una masa carcelaria de la que la mayoría apenas alcanzó la enseñanza secundaria. Ellos son el fruto de lo que una vez el totalitarismo quiso presentar como potencia educativa.
Ahora quiero compartir con ustedes el nombre de un gran profesor, un maestro que dejó su huella en los cubanos y de manera muy especial en muchos de los que estamos hoy aquí en el exilio.
El Maestro Angel Cuadra que fue uno de los directores del Instituto de la Memoria Cubana, ya no está entre nosotros físicamente pero en los años que lo conocí lo escuché siempre destacando en sus intervenciones públicas la importancia de no dejar que nos borraran la historia y la memoria. Alertaba de cómo el totalitarismo actúa en ese sentido porque busca implantarnos otras historias.
Desgraciadamente eso ha ocurrido en nuestra nación. En más de seis décadas de totalitarismo en la medida que borraron, ocultaron o tergiversaron la verdad nos impusieron otra.
El profundo paternalismo minó la nación. No nos enseñaron a pensar con cabeza propia por eso se nos limitó el interés por el acceso a la verdad. La historia fue la que nos impartieron en las aulas los profesores y maestros que estudiaron en los mismos planes de adoctrinamiento comunista impuestos.
La prohibición de una enseñanza privada, los libros cancelados y los prohibidos en el país así como la entrada de materiales informativos actualizados nos colocaron de frente al muro de acero.
A todo eso se sumó la introducción del idioma ruso en las aulas, la imposición del arte, la cultura y la música del campo socialista. Tampoco podemos olvidar la parte económica donde nos impusieron muchas costumbres alimentarias y sociales propias de una cultura muy alejada de nuestra realidad y tradición insular.
Sobran ejemplos de cuánto la nación se ha degradado.
Los que enseguida nos dimos cuenta de cómo funcionaba la matrix en la que vivíamos bajo los postulados de un sistema totalitario pudimos romper pero no somos mayoría.
Muy cerca de cumplir 70 años de la imposición de un sistema comunista vemos que cada día va peor y sabemos que no podemos esperar nada bueno puesto que eso es lo que genera la doctrina comunista: mentira corrupción y dolor.
Se necesitan fuerzas y ánimos para contarle a nuestros hijos y nietos que hay un camino, y estamos a tiempo de rescatar nuestra historia, mucho más en este cambio de época que vivimos y que no excluye la nación cubana dondequiera que esté.
Antes les hablé del profesor y la idea de borrarles la memoria e imponerles otras historias.
No es menos cierto que sesenta años de doctrina y de imposición ideológica crean vacíos difíciles de rellenar con la verdad pero siempre queda la esperanza y el tesón de los que no se doblegan y se ponen por encima de todas la dificultades para evitar que nuestra historia y nuestra memoria se degrade al máximo.
Que sea este encuentro de hoy un espacio para llamar a los cubanos a no dejarse arrebatar la esencia verdadera y a dar pasos definidos en el rescate de nuestra herencia y nuestra historia.