Armando de Armas: Etapas de Overton o cómo convertir al caníbal en no deplorable

La publicacióon que sigue forma parte de un extenso análisis publicado en medios informativos en 2017 por el académico y escritor cubano Armano de Armas. En proximos post les ofreceremos en artículo completo Nueva dictadura comunista, arma semántica y dominio de los medios.

El segmento que elegimos viene a propósito de un video publicado por Armando de Armas en su perfil de Facebook donde hace referencia al tema de la la manipulación semántica y mediática y en esta ocasión lo trae a la actualidad con la definición de Feliz Navidad-a-Felices fiestas.

Manipulación semántica y teoría política: Sobre el peligro de la manipulación semántica y mediática, sería bueno detenerse en el hecho de que cada día pasan a ser aceptables palabras, acciones y conductas que hasta hace poco las teníamos por inaceptables. En ese sentido es conveniente detenerse en un artículo del columnista Evgueni Gorzhaltsán en el portal Adme, retomado por el sitio RT, quien pone el ejemplo extremo, pero ilustrativo, de cómo convertir en aceptable la idea de legalizar el canibalismo paso a paso, desde la fase en que se considera una acción repugnante e impensable, completamente ajena a la moral pública, hasta convertirse en una realidad aceptada por la conciencia de las masas y la ley.

Eso según apunta el articulista no se consigue mediante un lavado de cerebro directo, sino con medios más sutiles y efectivos debido a su aplicación gradual, coherente y sistemática sin que la sociedad se dé cuenta del proceso.

Para explicar el tema el periodista apela a los estudios de teoría política del estadounidense Joseph P. Overton, quien plantea cinco etapas para aceptar lo impensable en la actual sociedad de la tolerancia y el relativismo, despojada de ideales, sometida a lo materialista y meramente alimenticio, alejada de toda trascendencia y por lo mismo inmune a los efectos de la diferenciación entre el bien y el mal.

Etapas de Overton o cómo convertir al caníbal en no deplorable:

1.-De lo impensable a lo discutible: la legalización del canibalismo actualmente se encuentra en el nivel más bajo de aceptación, absurdo, impensable, tabú. Para cambiar esa percepción, se opta por trasladar la cuestión a la esfera científica, pues para los científicos normalmente no hay temas tabú. Así el tema inaceptable comienza a discutirse.

2.- De lo discutible a lo aceptable: es preciso inducir a la comunidad acerca de que, siguiendo a los científicos, uno no puede oponerse a tener conocimientos sobre canibalismo. Si una persona se niega a hablar de ello es considerado un hipócrita intolerante. Se crea un eufemismo para el propio fenómeno, para disociar la esencia de la cuestión de su denominación y separar la palabra de su significado. De modo que el canibalismo se convierte por arte de la manipulación mediática en antropofagia. Se crea un precedente de referencia, histórico, mitológico, aunque no sea cierto, para ser utilizado como prueba de que la antropofagia, hasta por ancestral tradición, puede ser legalizada.

3.-De lo aceptable a lo sensato: promover ideas como que el deseo de comer personas está genéticamente justificado, que a veces una persona puede recurrir a eso si se dan circunstancias apremiantes. En esta etapa, expertos y periodistas demuestran diligentes que durante la historia de la humanidad siempre hubo ocasiones en que las personas se comían alegremente las unas a las otras.

4.- Los medios de comunicación, con la ayuda de expertos, personas famosas, políticos, etc., hablan ya abiertamente de sus deseos reprimidos de zamparse al vecino y, alguno que otro, considerado valiente y honesto por la prensa, confesará algún acto de antropofagia oculto allá en su más tierna adolescencia. El tema de la comedera de gentes empieza de pronto a aparecer en películas, canciones populares, videos, Facebook, Twitter, blogs, etc., y comienza la promoción de personajes que practicaban el arte de la antropofagia. Lentamente se humaniza a los criminales que la practicaron mediante la creación de una imagen positiva, diciendo: “ellos son víctimas ya que la sociedad y la vida los llevó a practicar antropofagia” (no se menciona por supuesto comer humanos).

5.- Se preparan leyes para legalizar el fenómeno. Las encuestas dividen a la sociedad entre los partidarios del canibalismo y sus opositores. Aplicando estos cinco puntos a cualquier nueva conducta social antes reprobable, se constatará fácilmente que la misma fue artificialmente impuesta poco a poco, “sin prisa pero sin pausa”, como ha dicho el general Raúl Castro en abril de 2016 de su empeño improbable de reformar el comunismo cubano con recetas capitalistas.

​Por cierto, Cuba es un estupendo ejemplo de la aplicación de la metodología de Overton. La sociedad isleña detestaba el comunismo como ninguna otra en este hemisferio, al punto de que en la isla se designaba a los partidarios de esa ideología con una de las palabras más despreciativas, en sonido y connotación, que imaginarse pueda: la palabra ñángara.

En 1959 la prensa de la isla empezó a divulgar una frase aparentemente desafiante, pero en el fondo sumisa, “Si Fidel es comunista que me pongan en la lista” y luego otra, que la ingenua gente ponía en una placa en la puerta de sus hogares “Fidel ésta es tu casa”.

El final de la historia ya lo conocemos, el pueblo visceralmente anticomunista y celoso de su propiedad, terminó dominado por el comunismo y con Fidel como dueño supremo de las casas.

De Gramsci a la Escuela de Frankfurt

¿Cómo se concatenan esas estrategias y esfuerzos, eficientes a no dudarlo, dirigidos contra la libertad en el mundo occidental?

Todo partiría de Gramsci y su apuesta por sustituir la lucha de clases de Marx por la lucha cultural, el salto del activismo en la fábrica al activismo en la opinión y la percepción, de la toma del poder político a la toma del poder en los estamentos ilustrados; triunfo ulterior del iluminismo del XVIII en las postrimerías del XX y en los inicios del XXI.

Pero Gramsci es sólo el filósofo que aporta la idea de la guerra por el control de las instituciones culturales, escuelas, universidades y medios de comunicación. La aplicación práctica estaría inicialmente a cargo de la tristemente célebre Escuela de Frankfurt que, basándose en las teorías de Marx, Freud y Darwin, van al socavamiento de los pilares de la sociedad occidental desde los centros de emisión de las ideas como antes preconizara el italiano.

Fundada por Georg Lukács y Felix Weil en la Universidad de Frankfurt en Alemania, en 1924, sus miembros fueron expulsados en 1933 tras arribar al poder el nacionalsocialismo, por lo que se establecen entonces en la Universidad de Columbia en EE.UU, diseminando, a través de autores como Theodor Adorno y Herbert Marcuse, su renombrada Teoría Crítica dada a cuestionar cada uno de los aspectos y tradiciones del mundo occidental, que buscan hacer disfuncional con el fin de que se derrumbe, mediante argumentaciones dirigidas a la disgregación de la sociedad, sobre todo estadounidense, apostando siempre a favor de los aspectos inferiores del hombre, exacerbándolos, e instaurando el pensamiento de lo políticamente correcto como unívoco e indiscutible de manera que quien se le oponga pasa a ser considerado retrógrado o fascista; que con la tolerancia liberal hemos topado.

Marxismo cultural

Después todo ese andamiaje teórico empieza a expandirse bajo el nebuloso (no por nebuloso menos efectivo, o efectivo precisamente por nebuloso) movimiento del marxismo cultural que, a diferencia de otros movimientos ideológicos, no se pronuncia respecto a cuestiones concretas de Estado, por ello se hace difícil identificarlo y definirlo como parte de un partido político.

Las agrupaciones de izquierda están permeadas conscientemente de sus puntos de vista y paradójicamente, las de derecha no lo están menos, con la agravante de que ni siquiera son conscientes de ello: de cuán izquierdistas son a pesar de pensarse de derecha.

Así, los activistas del marxismo cultural no ven sus ideas como parte de una doctrina, ni siquiera se reconocen como parte de un movimiento. Esgrimen sus ideas como dogmas universales que, a fuerza de machacar por todos los medios a su alcance, el común de las personas, incluidas las que se piensan conservadoras, terminan por aceptar e incorporar como parte de un presunto progreso.

El marxismo cultural con su arma predilecta de la corrección política se ha difundido por Occidente, convertido en una suerte de nueva dictadura del pensamiento, previo a la instauración del marxismo como ya lo viera el filósofo Gramsci, enquistándose en el discurso público y adoctrinando a las masas en el lenguaje inclusivo de Overton, el canibalismo solidario, el Fidel ésta es tu casa y las leyes promotoras del libertinaje pero cercenadoras de la libertad.

Socialismo en EEUU

Un ejemplo de variante y concreción del marxismo cultural se da en la obra y el accionar del escritor y activista comunitario estadounidense, Saul Alinsky, especialmente en su libro Reglas para los Radicales, 1971, en que propone una metodología para imponer un régimen socialista en EE.UU mediante niveles paulatinos de dominio de la población: controlar el sistema de salud para controlar al pueblo; incrementar los niveles de pobreza tan alto como sea posible, pues la gente pobre es más fácil de esclavizar; incrementar la deuda a niveles insostenibles, para así poder incrementar los impuestos y en consecuencia la pobreza; eliminar el derecho de las personas a portar armas y su capacidad de defenderse del Gobierno para así crear un estado policial; estatizar cada aspecto de la vida cotidiana; reglamentar lo que se puede leer, ver, escuchar; excluir a Dios del Gobierno y el sistema de enseñanza; dividir a la gente en ricos y pobres para provocar más descontento y poder apropiarse de la riqueza producida por los empresarios con el apoyo de los pobres; permitir robar a militares y políticos influyentes, para crear expedientes y tenerlos chantajeados y sometidos; y por último, tener siempre a mano un chivo expiatorio en caso de que las cosas salgan mal.

Muchos aspectos de esa metodología de dominio, con más o menos obviedad y ferocidad, son comunes no sólo a los regímenes de Vladimir Lenin, Fidel Castro y Hugo Chávez sino también al flamante Gobierno del demócrata Barack Obama; no olvidemos el Obamacare que, como muchos analistas apuntaron oportunamente, era más una manera de socializar a los estadounidenses que de darles acceso fácil y eficiente a los cuidados de salud.

A 28 años de la caída del Muro de Berlín, La Habana como futuro de Nueva York o París

Este nueve de noviembre de 2017 se cumplen 28 años de la caída del Muro de Berlín en 1989 y el comienzo del fin del Bloque del Este.

Sin dudas una ocasión para celebrar por todo lo alto, pero siempre que se tenga presente que el comunismo como tal no ha muerto, ha mutado en nuevas e inusitadas estrategias en que la guerra no se librará mediante fieros soldados armados hasta los dientes sino mediante una difuminada masa de estrellas del espectáculo con abultadas cuentas bancarias, fieros financistas, entes enfebrecidos que exigen se legisle a golpe de los deseos de su entrepierna y complejos freudianos, amantes de la legalización de los alucinógenos y la inmigración ilegal, destructores de monumentos históricos, apóstoles de la tolerancia y el multiculturalismo, buenistas a todo trance y a veces en trance, ecuménicos a todo dar, teólogos de la liberación, socialdemócratas multimillonarios, musulmanes amantes de la paz, papas revolucionarios, pacifistas de buen ver, intelectuales sin obra, científicos del cambio climático, escritores del intercambio cultural, contrahechos morales, futbolistas furibundos, artistas de la fealdad y un diligente ejército de hackers, youtubers, bloguers, twitteros y disímiles héroes del ciberespacio y el espectáculo.

Así, ante los asombrados ojos de Occidente, se aman y amalgaman en la noche de neón el hombre nuevo del Che y el hombre sin atributos de Musil, uno y el mismo esclavo negado a la trascendencia en su alegre camino hacia la nada; La Habana como futuro de Nueva York o París.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.