A la dictadura no le cabe una raya más en su prontuario terrorista y como muestra de su arrogancia arremete a través de su brazo armado -los medios oficialistas- contra cubanos libres.
Pero como siempre usa contra los cubanos elegidos el calificativo de terrorista que muy bien le pertenece a ellos desde hace más de seis décadas.
La maniobra por parte del Partido Comunista de Cuba (PCC) busca, con los ataques a cubanos radicados en los Estados Unidos, crear un clima desfavorable contra aquellos que sin otra arma que el verbo han expuesto de forma directa y transparente lo que está sucediendo en la isla.
Durante toda la semana los medios comunistas financiados y respaldados por el PCC se han encargado de exponer listas de nombres a los que les han agregado calificativos que a quien mejor se ajustan son a esa cúpula criminal que impera en la isla.
El médico cubano José Raúl Rodríguez Rangel radicado en Argentina y uno de los fundadores del Foro Antitotalitario Unido (FANTU) escribió:
Manuel Milanés ha estado envuelto en la vorágine de acusaciones sin sentido de la dictadura cubana. El influencer y empresario cubano, que transmite desde su canal de TV con gran rating debido a sus temas económicos de actualidad e importancia dentro de Cuba y el éxilio, es un adalid de la libertad y por ello el comunismo cubano estigmatiza su nombre.
Sería bueno recordar que la dictadura entre el 2022 y 2023, obligó al éxilio a 722 mil compatriotas debido al pésimo historial de violación de derechos humanos del comunismo, de hecho, fomentó un puente migratorio hacia Estados Unidos a través de Nicaragua, y envió tropas a combatir contra Ucrania desde Rusia.
La obra maléfica de la dictadura alcanza la cifra de cinco bases militares y de espionaje de Pekin, y otro tanto de Moscú, hasta el punto que la inteligencia cubana y la organización terrorista Hamás se vieron las caras en febrero del 2023 en la embajada del régimen en el Líbano.
Y como si fuera poco, Díaz Canel desfiló con cientos de jóvenes palestinos por las calles de La Habana portando carteles alusivos a líderes terroristas y consignas de odio contra el Estado de Israel, por ello, el Centro para los DD.HH, Simón Wiesenthal, llamó al sátrapa comunista, «monstruo antisemita», en fin, a la dictadura no le cabe una raya más en su prontuario terrorista.