Historias para contar: 15 de diciembre de 1971

Los protagonistas contaron que el día anterior al 15 de diciembre de 1971 más de dosmil hombres fueron citados por el G-2 de los municipios  cercanos a sus lugares de residencia de cada uno de ellos en la región Escambray.

Los subieron en caminones en los diferentes municipios donde vivían y fuertemente custodiados los trasladaron hasta las afueras de Santa Clara aquel amanecer del 15 de diciembre.

Los concentraron en el polígono de la escuela Batalla de Santa Clara situada al Este de Santa Clara y luego de una reunión los obligaron a subir a un tren,  no sin antes decirles que «los sacaban del Escambray por ayudar a los alzados, y porque eran contrarrevolucionarios».

Ninguno tuvo idea de lo que pasaría con ellos.  Tampoco pudieron avisar  a las familias de que los obligaron a separarse. El tren partió hacia el Oeste de Cuba por el ferrocarril central y veinticuatro horas después los fueron bajando de los vagones en diferentes áreas de la occidental provincia de Pinar del Río.

Pasaron a formar parte de una extensa lista de nombres de cubanos que estuvieron viviendo en régimen de cautiverio absoluto en los Pueblos Cautivos que ellos mismos construyeron al lado de los barracones donde dormían por las noches bajo vigilancia.

A ninguno de esos hombres les hicieron juicios. No les extendieron sentencia al llevarlos a la zona de Pinar del Río. La única cuestión ‘legal’ que hubo fue la palabrería ofensiva del militar capitán Angel Martín que en Santa Clara antes de salir les precisó que «nunca más volverían al Escambray».

Ningún archivo recoge los nombres  de 2100 cubanos y sus familias que un 15 de diciembre de 1971 iniciaron por Decreto Oral la etapa de cautivos, triste y dura, que aparecerá en la historia de Cuba que aún no se ha terminado de escribir. Cada uno de esos hombres tenía una familia que quedo dividida, fragmentada.

Para rememorar lo ocurrido durante la reconcentración de Castro es imprescindible detenerse en algunos episodios que ya han sido recogidos en libros y documentales.

En la lucha contra los campesinos que se opusieron al totalitarismo la cúpula castrista aplicó la misma táctica española de la colonia. Principalmente en zonas rurales de Las Villas y Matanzas -donde se desarrolló un fuerte movimiento guerrillero- miles de familias fueron obligadas a abandonar sus hogares y pertenencias y “reubicadas de manera forzada” en asentamientos de otras regiones del país.

Y aunque la mayor reconcentración ocurrio en 1971 desde  septiembre de 1960, comenazaron los desplazamientos forzosos en la región central.

El comandante Félix Torres jefe de operaciones de la zona central del país, donde tenía lugar una intensa actividad guerrillera, fue el brazo armado que ejecutó las acciones.

En la finca La Picadura, muy cerca de Santa Clara en un lugar más tarde bautizado con el nombre de Wilfredo Pagés se estableció el primer centro de confinamiento. Las familias fueron obligadas a vivir en barracones de sacos y rústicos almacenes de fertilizantes, en condiciones muy precarias y abusivas.

Ese proceso criminal intensificó la violencia y ya para 1964 eran miles los prisioneros, entre hombres, mujeres y niños. Un grupo de campesinos fue trasladado en esos años para la zona de Sandino en Pinar del Rio y el resto de las familias que incluían mujeres niños y ancianos trasladados a la barriada de Miramar en La Habana.

Por años esas familias divididas estuvieron en las casas de Miramar pero bajo un riguroso régimen carcelario hasta que culminaron las construcciones de casas en la zona de Sandino y les permitieron reunirse.

Atrás habían dejado sus fincas, sus propiedades que el estado confiscó arbitrariamente violando los mas elementales derechos del ser humano.

Siempre la dictadura esgrimió el argumento de que «reconcentró a los campesinos en otra región para protegerlos del conflicto  en el Escambray entre los alzados y la milicia comunista».

Pero  la dictadura siempre miente.

Las actividades guerrilleras cesaron a finales de 1966, sin embargo los desplazamientos se repitieron hasta 1985 cuando el último tren partió desde Santa Clara hasta el Occidente con los familiares de los hombres que antes recorrieron la misma ruta una fria manana del 15 de diciembre de 1971.

Pueblos Cautivos (Segmento del Libro Desplazados y Pueblos Cautivos)

Una recopilación de datos realizados por el ICMHCT advierte que según un estudio clandestino realizado en Cuba, existieron (y aún existen)  varios Pueblos Cautivos, en diferentes épocas y lugares.

Pinar del Río: (Sandino 1, Sandino 2, Sandino 3, y los caseríos conocidos por Briones Montoto, Ramón López Peña, y Piti Fajardo.

Camaguey: (los caseríos Pina, Las Clavellinas y  Miraflores.

Si consideramos que en cada uno de ellos fueron confinadas un mínimo de mil personas, podemos hacernos una idea de la magnitud de la tragedia que el totalitarismo ha intentado borrar de la Historia de Cuba. 

Un documental publicado hace 10 años recoge testimonios de sobrevivientes. historias.

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