𝗥𝗲𝗰𝗹𝘂𝘀𝗼 𝗲𝗻 𝗛𝗼𝗹𝗴𝘂í𝗻 𝗳𝘂𝗲 𝗴𝗼𝗹𝗽𝗲𝗮𝗱𝗼 𝗯𝗿𝘂𝘁𝗮𝗹𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗽𝗼𝗿 𝘀𝘂 𝗰𝗮𝗿𝗰𝗲𝗹𝗲𝗿𝗼 𝘆 𝗽𝗼𝗿 𝗲𝗹 𝗽𝘀𝗶𝗾𝘂𝗶𝗮𝘁𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗽𝗿𝗶𝘀𝗶ó𝗻.

Por. Ramón Zamora Rodríguez
En la Prisión “El Yayal” reconocida por la población holguinera como “Cuba Sí” o el secadero de hombres vivos, donde se han gestado feroces crímenes de lesa humanidad con las personas que penan dentro de estas mazmorras castrista, el recluso común Juan Carlos Orama Zaldívar, quien se encuentra afectado psíquicamente, fue llevado a consulta del puesto medico enclavado dentro de esta prisión, donde reclamó ser medicado al referir fuertes dolores de cabeza y como esto se le negó, el recluso Juan Carlos comenzó a manifestar su descontento para que se hicieran valer sus derechos, y el carcelero que lo condujo hasta este puesto médico y el Psiquiatra que atiende a estos reclusos, le propinaron tal golpiza, que en protesta a este ensañamiento Orama se auto agrede, provocándose sendas heridas en el pie izquierdo.
Que quería ser porrero? ¿Tiene los reclusos ahora que cuidarse no solo de la violencia de los carceleros, también de la violencia de los que ejercen como funcionarios de la salud pública por ejercer como represores?
La reclusos aunque estén penando por el delito que sea, le asisten derechos, no son perros, son personas que cometieron un delito pero tienen quienes los amen porque son padres, hermanos, hijos, son familias, quienes por el azote de la COVID-19 llevan meses sin tener contacto con sus familiares, solo cuentan con alimentos y medicamentos entre otras necesidades que crean inestabilidad emocional, entonces ¿Por qué golpes y falta de asistencia ante un problema creado? Estos son crímenes de lesa humanidad, esto no tiene otro calificativo, esta prisión tiene un historial de abusos y violaciones de los derechos humanos que requieren ser controlados, pues no cuenta con celadores, son verdugos con uniforme verde olivo.