Damarys sólo pide la disculpa de un policía político

Damarys Moya Portiere denunció ante Fiscalía Militar de Santa Clara que un policía político permitió dentro de una estación policial que otros hombres lanzaran amenazas de violación a su hija de cinco años cuando ella fue detenida, luego de participar en una acción de desobediencia civil.

La joven, una vez liberada de ese encierro policial, se presentó en La Fiscalía Provincial de Santa Clara y allí entregó su denuncia ant elo ocurrido. Luego se dirigió a la Estación Policial de la localidad y realizó igual trámite. Advirtió en ambos lugares que el oficial de la seguridad del estado delante de quien ocurrieron los hechos permitió las groserías e insinuaciones. Moya Portiere por temor a lo que pudiera ocurrir a su hija, destacó que no la enviaría a la escuela hasta que no hubiera una actitud policial contra el infractor. Pero no hubo respuesta que calmara a la madre de Lazarita.

Ante los hechos, la madre se declaró en huelga de hambre. Pide en su protesta que haya una disculpa del oficial que permitió las ofensas y amenazas contra su hija y la seguridad de que la niña no será molestada. Después de trece días de esa demanda la salud de Damarys Moya se deteriora y las autoridades policiales no se han pronunciado al respecto.

Damarys Moya y sus dos hijos
Damarys Moya y su hija Lazarita
Damarys Moya Portieles realiza huelga de hambre

Desalojados para que no los vean los turistas

Veintiocho familias el día 22 de mayo y diecisiete este 15 de junio quedaron sin un techo donde vivir en las zonas de Santa Marta y La Conchita en Varadero.

Un total de 28 casas fueron arrasadas el 22 de mayo en la zona de Santa Marta, área cercana a la playa de Varadero. Las fuerzas combinadas de la policía y las autoridades de la vivienda se presentaron al amanecer en el lugar con los equipos pesados requeridos para hacer la demolición y dejaron a más de cuarenta personas sin un techo donde vivir.

Los habitantes del lugar vieron cómo las fuerzas antimotines luego de ordenarles que sacaran los muebles y pertenencias de las casas lanzaron sobre las construcciones de mampostería y de fibrocemento los bulldozer y excavadoras.

Una madre desesperada contó que su hijo se resistió ante la demolición de la casita que con tanto sacrifico levantaron hace diez años y las autoridades se lo llevaron detenido junto a otros que se sumaron a la insubordinación.

El gobierno les había anunciado un año antes que debían abandonar el lugar porque esa era una zona de desarrollo y según describieron algunos afectados por el desalojo, ellos no se habían ido porque lo único que les brindó el gobierno junto con la orden de desalojo fue un terreno en una zona llamada la Emilia que está alejada del lugar. Tampoco les dieron facilidades para que compraran materiales de construcción.

La justificación que usaron las autoridades de la vivienda para sacarlos fue que esa es una zona de desarrollo y pertenece a la empresa cubana nombrada COPEXTEL. Las víctimas quedaron sin un lugar donde acudir a reclamar puesto que en el país el único dueño de todos los terrenos y empresas es el gobierno.

Los desalojados del día 22 no han terminado de recomponer un lugar donde vivir y ya de nuevo se instalaron en la zona las tropas antimotines este 15 de junio para arrasar otro barrio conocido por La Conchita. En La Conchita vivían 17 familias sobre las que se lanzó la sentencia de desalojo por iguales razones que las anteriores “están en área de desarrollo“.

Ambos grupos de desalojados vivían en zonas muy visibles para los turistas y extranjeros que pasan hacia la playa de Varadero. Sus casas no eran ranchos, ni chozas de mal talante y el único pecado de ellos ha sido vivir en una parte de la Cuba que se reparten desde ya los jefes de mañana, hijos de la mafia que gobierna hoy.

Ilegales en su propio país

El decreto ley No. 217 del 22 de abril de 1997 que regula en Cuba la migración interna para la Ciudad de La Habana fue fundamentado por el gobierno cubano atendiendo a la grave situación habitacional que había en la capital del país. Las autoridades incluyeron entre las razones de la proclamación del decreto que la falta de empleos, la crisis del transporte, el abasto de agua, electricidad, combustible doméstico y el índice de calidad en la prestación de los servicios a la creciente población urbana eran también motivos suficientes para regular el éxodo hacia la capital.

La aplicación del Decreto-Ley desde el mismo momento, fue muy severo y cientos de ciudadanos empezaron a sentirse perseguidos y excluidos al instante. La población procedente de las provincias orientales se convirtió de inmediato en el punto de mira de la policía que los deportó hacia sus pueblos de origen. Los llamaron ‘palestinos’ en el argot popular y hasta fueron objetos de chistes y bromas en algunos programas de la Televisión Nacional. De repente, decenas de ellos tuvieron que enfrentar vicisitudes y deportaciones. No faltaron los casos de personas que fueron detenidas en plena calle casi siempre en horario nocturno y desterrados para sus provincias de origen. Tampoco faltaron los que al día siguiente regresaron a la capital a insistir en establecerse en casa de algún conocido o en un alquiler furtivo.

Personas que han sido víctimas de esas deportaciones cuentan que andan por la urbe bajo ‘la ilegalidad” porque vivir en la capital implica una cantidad de trámites burocráticos inimaginables. Una joven que en 2002 vivía en Villa Clara, se casó con un residente en la Habana que tenía una casa y cuenta que pasó casi un año de trámites y permisos para tener en su carnet de identidad la nueva dirección que le permitiera andar por las calles sin el sobresalto de ser detenida y deportada a su pueblo de origen.

Y si vivir es complicado, pasarse unos días en la capital puede acarrear otras preocupaciones. Luis un activista de derechos humanos que vive en Holguín y ha tenido que viajar por razones familiares dice que en esos casos hay regulaciones. Según explica, el que pretenda pasarse seis o siete días en la capital, tiene que presentarse en el CDR donde vive la persona que le dé abrigo para que el presidente del comité sepa quién es y el tiempo que estará allí. Al trámite le dicen ‘permiso de estancia’ y por lo general no debe exceder de siete días aún cuando el dueño de la casa no tenga objeciones de albergarlo por meses o años.

Algunas personas consultadas en Cuba consideran que en los últimos años la cacería policial contra los ‘palestinos e ilegales’ ha disminuido algo pero no se ha acabado porque las autoridades policiales no dejan de pasear las calles y recoger algunos “deportables’.

Los detenidos pueden ser lo mismo mujeres que hombres y no hay distinción de edad entre ellos. La forma de proceder de la policía consiste en raptarlos en plena calle y ubicarlos en un centro de detención llamado depósito hasta que logran reunir la cantidad suficiente para llenar el vagón de un tren. Luego los destierran a sus pueblos de origen, de ahí que algunos desafortunados pasan varios días en el depósito hasta que se acopie la cantidad suficiente de ‘víctimas’.

Calixto Ramón que vivía en Camaguey y que en múltiples ocasiones ha intentado establecerse en la capital ha sido varias veces ‘desterrado’. Explica que ha visto diferentes casos y situaciones durante los días que está detenido. Destaca que también los compañeros de viaje le cuentan que fueron detenidos en San Antonio, Limonar, Guanabo, entre otros y que ahí tampoco les permiten establecerse.

Asegura Calixto que en las dos últimas ocasiones que fue deportado también el tren se detuvo en Matanzas para recoger ‘desterrados’ y regresarlos a las provincias del oriente del país, por eso él considera que la ley se está aplicando actualmente también con aquellos que pretenden asentarse en zonas cercanas a áreas turísticas como es el caso de Varadero o en municipio cercanos a la capital pertenecientes a las nuevas provincias Mayabeque y Artemisa.

Situaciones de esa índole ocurren a menudo en Cuba pero la mayoría de los afectados no realizan las denuncias, ni informan las violaciones de que son víctimas porque no conocen a dónde acudir, o porque han perdido toda esperanza en reclamarle a un régimen que gobierno por decretos. Los casos se conocen cuando algún activista de derechos humanos es víctima de la deportación y luego publica lo ocurrido, pero tampoco para ellos hay una solución ni una respuesta.

Escuelas convertidas en cárceles

Donde muchos Hombres Nuevos escucharon la lección de Historia y el discurso de Fidel Castro en el mismo lugar que años después soportaron la golpiza o el castigo del carcelero.

Hace apenas unas semanas la Escuela Secundaria Básica Urbana (ESBU) Lino Pérez Muñoz en la zona de Juraguá provincia de Cienfuegos, fue convertida en prisión. En el lugar hay albergados unos 500 presos que antes estaban en la conocida Cárcel de Ariza de esa misma provincia. Los reclusos trabajan allí en la producción de carbón vegetal destinado a la exportación. No reciben un salario justo por su labor pero como son presos deben acogerse a las disposiciones de Cárceles y Prisiones que rige en el país para aquellos presos que después de ciertas consideraciones “pueden acogerse al régimen abierto”
El gobierno comunista cubano tomó el poder en 1959 y decidió convertir varios cuarteles del Ejército del gobernante Fulgencio Batista en escuelas. Para eso llenó de otras máculas al entonces sistema penitenciario existente en el país que no era el mejor pero tampoco el peor del mundo y prometió crear un sistema carcelario “más humano y justo”.
Pero cinco décadas después el sistema carcelario no es ni humano, ni justo y cada provincia cuenta con varias prisiones donde los reos sobreviven ante el hambre, las carencias materiales y el despotismo de los gendarmes que dirigen los centros penitenciarios. Y lo que es peor muchas de esas cárceles fueron escuelas construidas por el “gobierno revolucionario que sentenció que Cuba alcanzaría un lugar cimero en la educación” y que prometió que detrás de cada escuela habría un taller para que el niño aprendiera a ser útil y emprendedor en la vida.
En la zona Norte de Villa Clara hay dos centros docentes que fueron convertidos a finales de 1990 en cárceles. Ambas pertenecen al municipio de Motembo: son las antiguas escuelas en el campo nombradas General Lacret y José Luis Robau. Allí algunos hombres que una vez fueron alumnos del lugar ahora cumplen una condena y quién sabe si duermen, hacinados, en el tercer piso del edificio que antes fuera docente y donde los profesores de las asignaturas Historia y Marxismo-Leninismo hablaron de ‘las ideas de justicia de Marx, Engels y Lenin’. O caminan por los pasillos del edificio donde alguna vez escucharon la voz del profesor dictando un fragmento de un discurso de Fidel Castro cuando en la década del 60 prometió que en Cuba nunca más las cárceles incumplirían con los reglamentos que regulan el respeto al individuos y los derechos del hombre y del preso.

Madres cubanas

La policía política intensificó durante la semana del 7 al 13 su vigilancia contra las Damas de Blanco para evitar que celebraran juntas el Día de las Madres. A pesar del acecho de los agentes represores, muchas de ellas lograron llegar a la sede en e municipio capitalino de Centro Habana, pero otras fueron a parar a las celdas policiales.
También algunas mujeres vieron convertidas sus casas en una prisión provisional.
Cuarenta y dos mujeres corrieron mejor suerte y pudieron llegar a la casa de la fallecida Laura Pollán para celebrar como cada año el Te literario y el Dia de las Madres a paso de una absurda y ridícula conga que el gobierno organizó frente a la casa y en plena Calle Neptuno durante todo el sábado 12 de mayo.
Entre las mujeres que no pudieron llegar al lugar están:
-Yaneriz Pérez y Maria Teresa Castellanos de Colón, Matanzas.
-Alis Montana Molina, Misladis Borges y Leticia Ramos Herrería de Cárdenas, Matanzas.
-Alina Fonseca Quevara de Santiago de Cuba.
-Milagros Leiva Ramírez, Liset González Rodríguez, Odeimis Suarez de Holguín.
-María del Carmen Martínez López y Yarisbel Valido Perez de Villa Clara.
-Yanelis Cabrera, Leidis Coca Quesada, Ines Antonia Quesada, Silvia Bárbara Alonso, Rosario Morales, Yusmani Martinez, Sara Marta Fonseca, y Niurki Rivero de La Habana.

Fueron detenidas en Holguín y luego de liberadas con la orden policial de que no podrían viajar a La Habana pero burlaron la vigilancia y llegaron a la sede al amanecer del sábado antes de que cerraran las calles cercanas a la sede de las damas de blanco en Neptuno 963: Isabel Peña y Suleidis Velásquez de Holguín.
Permanecieron bajo vigilancia en sus casas y no pudieron salir desde Holguín para La Habana Caridad Caballero Batista y Damaris Ramírez Ballester
Intentaron salir de sus casas en el municipio de Banes para viajar a la Habana y no lo lograron Miladis Piñales Rosas y Gertrudis Ojeda Suarez. Por su parte Marcia Obualdo y Yennis Estrada que intentaban viajar al santuario de El Cobre para la misa dominical fueron detenidas el sábado.
Ese es el precio que tiene que pagar la mujer cubana que no acepta órdenes de las huestes del General-Presidente.

Abajo el hambre! fue escrito en sede del Partido Comunista de El Caney

Carteles antigubernamentales en El Caney causaron revuelto y pusieron a limpiar las paredes marcadas con graffitis a partidarios del gobierno. “Decían Abajo el Hambre, Abajo Fidel, Abajo Raúl, Abajo la dictadura, relató una residente del lugar quien agregó que las proclamas también pedían la libertad de un opositor encarcelado.

El 27 de abril de 2012 amaneció El Caney. municipio de Santiago de Cuba, con carteles considerados por el régimen comunista como antigubernamentales y contrarrevolucionarios, por distintas zonas céntricas del pueblo, contaron residentes del lugar a agencias extranjeras.

“Al parecer el hecho ocurrió por la noche y lo curioso fue que uno de los carteles lo situaron en la pared de las oficinas del Partido Comunista del municipio”, destacó una joven que asegura que las autoridades locales empecinadas en vigilar paso a paso a los disidentes se olvidan que hay en el pueblo más personas descontentas que van perdiendo el miedo.

Los policiales y trabajadores del partido comunista de la localidad tuvieron que dedicarse durante la mañana del 27 a limpiar las paredes y darle unas cuantas tandas de lechada para borrar las “letras terribles” al tiempo que los agentes del G-2 asustados porque sabían que los superiores podían cuestionarle la calidad del trabajo de acechanza,emprendieron el rastreo.

Dos conocidos opositores fueron las primeras víctimas de los policías políticos. Sin dar explicaciones arremetieron contra Yunay Castro y Enyor Peña y los condujeron para el cuartel “porque el pueblo sospecha que han sido los responsable de los carteles” dijo uno de los policías a la familia que quiso saber las causas de tan inusual arresto a un joven que estaba muy tranquilo en su casa.

Los dejaron detenidos en la unidad conocida por La Motorizada en Santiago de Cuba”. Ahora a esperar las razones absurdas que utilizarán los policías políticos cuando la familia se presente a pedir explicación de por qué tienen a un hombre preso sin la mas mínima prueba de que haya cometido un delito.
Carteles en la fachada de la casa de Jorge Cervantes/ Contramaestre/Stgo de Cuba Caridad Burunate fue victima de repudio en su localidad por situar estas proclamas

Crónicas de todos los días en Cuba

Al poeta cubano Luis Felipe Rojas lo volvieron a detener el sábado 28 de abril y a la familia no le dieron explicaciones de por qué y hacia donde lo conducían. Temprano, los Heraldos del Terror llegaron a su vivienda en San Germán provincia Holguín y se lo llevaron. La esposa quedó en la casa bajo la modalidad de arresto domiciliario puesto que los gendarmes se apostaron en la parte de afuera en verdadero pose de acechanza. Ella que vivió la experiencia de ‘los días del Papa’ no tiene dudas de que si sale va a conocer los olores de un cuartel comunista. Las líneas telefónicas del matrimonio están interferidas por tanto no hay modo de situar un mensaje en las alas del pájaro azul, ni recibir un sms de apoyo o afecto del otro lado de la frontera transparente.

A los nombres de los santiagueros José Daniel Ferrer, Bismarck Mustelier, y Danny Lopez de Moya, presos desde hace semanas en el Cuartel General del G-2 en Versalles, Santiago de Cuba, se le sumaron el 27 de abril de 2012 los de Rodolfo Naranjo Filgueiras Elieser Consuegra Velasquez, Yulay Castro, Enyor Bismark. Todos son activistas de derechos humanos de diferentes organizaciones opositoras que fueron a dar a la prisión por obra y gracia de los Heraldos del Terror.

En la ciudad de Manzanillo el ciudadano Ubaldo León fue arrestado el viernes y luego de formularle serias amenazas de encarcelamiento lo liberaron el sábado sin dar explicaciones ni ofrecerle una disculpas.

Cuatro jóvenes residentes en Bayamo fueron en la tarde del 27 de abril a poner flores a un busto de Martí que hay en una zona céntrica del pueblo pero apenas avanzaron hacia el lugar llegaron los encargados de fiscalizar la devoción martiana por cuenta propia y se los llevaron al cuartel.

Los bayameses protagonistas del “delito” Yoandri Argote, Felix Rivero, Marisol Fnseca, Antonio Fonseca y Alexis Ramírez, dijeron que después de varios sermones ácidos de los victimarios, les pusieron una multa de cien pesos a cada uno por “desorden público” y los dejaron regresar a sus casas.

Así es el proceder de los que ordenan y mandan en Cuba. Agarran a un hombre o mujer sin darle la menor explicación, lo introducen en una celda pestilente un rato, lo sacan después para una oficina donde le leen “la cartilla”, lo vuelven a llevar a la celda por el tiempo que “la ley del General” diga y después cuando nadie lo imagina lo montan en un carro patrullero y lo sueltan a unos metros de la casa como quien tira un fardo en la orilla de una carretera.

Otros corren con peor suerte como ha sido el caso de José Daniel Ferrer a quien fueron a buscar mientras estaba muy tranquilo en su casa, le allanaron la vivienda, le confiscaron todo lo que creyeron pertinente, maltrataron a los familiares, lo introdujeron en el cuartel para después en la mayor expresión de ironía policial decirle que lo acusan del delito de “desorden público”.

El repertorio es variado y rebasa los límites del absurdo cuando escuchas que Niurka Luque una mujer cubana está ahora en la cárcel Manto Negro, sin juico y acusada del presunto delito de agresiones y atentado a un policía solo porque ella intentó defenderse de la golpiza que le daba un hombre uniformado.

Al parecer el “guardián del orden” cazador profesional de individuos indefensos, armado y conocedor de técninas de defensa personal sufrió un rasguño de su presa femenina.

La impunidad es total en el país. Los policías uniformados y los cancerberos del pensamiento que son los policías políticos cumplen las órdenes de un sistema que criminaliza al individuo solo por pensar diferente al discurso estatal.

Los detenidos iban a poner flores en el busto de Marti un 28 de enero de 2010

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