El FBI ha emitido en fechas recientes una de sus advertencias más contundentes sobre las actividades de inteligencia del régimen de Cuba, al que describe como una amenaza “persistente, real y sofisticada” para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Según expertos y analistas del Buró, pese a la profunda crisis económica que atraviesa la isla, el aparato de inteligencia cubano ha mantenido —e incluso reforzado— sus operaciones en el exterior, logrando una capacidad operativa que supera ampliamente su tamaño geográfico.
Entre los principales puntos señalados por la agencia destaca la infiltración sostenida en instituciones clave del gobierno estadounidense. De acuerdo con el informe, los servicios de inteligencia de La Habana han desarrollado durante décadas estrategias de contrainteligencia agresivas que les han permitido penetrar estructuras sensibles dentro del aparato estatal.
Otro elemento central de preocupación es el reclutamiento a largo plazo de agentes ideológicos. El FBI advierte que estas operaciones incluyen la captación de jóvenes —en muchos casos estudiantes— que con el tiempo acceden a posiciones de influencia dentro del gobierno. Casos como los de Ana Belén Montes, Walter Kendall Myers y el exembajador Víctor Manuel Rocha son citados como ejemplos de la persistencia y efectividad de estas redes.
El Buró también subraya que la amenaza ha evolucionado en los últimos años. A las prácticas tradicionales de espionaje se suman nuevas tácticas como campañas de desinformación en redes sociales, el uso de identidades falsas y operaciones dirigidas a influir en la opinión pública y en procesos electorales.
Asimismo, el gobierno estadounidense vincula estas actividades con alianzas estratégicas de Cuba con actores considerados adversarios, como Rusia, China e Irán, a los que presuntamente facilita capacidades militares y de inteligencia con impacto directo en la seguridad nacional.
Como respuesta a este escenario, la Casa Blanca declaró en enero de 2026 una emergencia nacional, al calificar las acciones del régimen cubano como una “amenaza inusual y extraordinaria” para la política exterior y la seguridad de Estados Unidos. Segmento en Español:
Dos expertas sobre el tema: Explican que Cuba, una pequeña nación insular situada a tan solo 145 kilómetros de Estados Unidos, emplea una eficaz estrategia de contrainteligencia para frustrar los planes estadounidenses.
En esta mesa redonda publicada el 31 de marxo de 2026, funcionarios del FBI de la División de Contrainteligencia analizan la historia —y la actualidad— de la lucha contra el espionaje cubano. Analizan las persistentes amenazas a la seguridad nacional que representan las operaciones de inteligencia cubanas.
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Temas clave del debate
- Proximidad y estrategia : El FBI destaca que Cuba, ubicada a tan solo 90 millas de Estados Unidos, utiliza estrategias de contrainteligencia altamente efectivas para comprometer los activos estadounidenses y obtener acceso a información sensible.
- «El espía del barrio» : El título hace referencia a la naturaleza generalizada del espionaje cubano, donde los agentes extranjeros pueden vivir y trabajar dentro de las comunidades estadounidenses mientras buscan secretamente obtener secretos nacionales.
- Objetivos de la misión : El trabajo de contrainteligencia del FBI se centra en:
- Proteger los secretos y los activos críticos de la comunidad de inteligencia de EE. UU. (por ejemplo, tecnología avanzada, datos de defensa y de salud pública).
- Contrarrestar las actividades de espías extranjeros que operan en territorio estadounidense.
- Evitar que las armas de destrucción masiva caigan en manos equivocadas.
12:10 TEMA CUBA a partir del minuto 12
«Siempre les ha preocupado que fuéramos a invadir siempre han querido adelantarse a eso por eso han dedicado esfuerzo para saber lo que se ha estado haciendo»