Las cifras que contradicen la narrativa de un bloqueo absoluto a Cuba

Una publicación difundida en la red social X ha reavivado el debate sobre el alcance real del embargo estadounidense a Cuba, al presentar datos oficiales del comercio bilateral correspondientes a 2024 y 2025 que evidencian un flujo sostenido de intercambios económicos entre ambos países.

El contenido, que cita cifras de organismos como la Oficina del Censo y el Representante Comercial de Estados Unidos, destaca que las exportaciones estadounidenses hacia la isla alcanzaron los 810,8 millones de dólares en 2025, lo que contradice la narrativa de un bloqueo absoluto. En paralelo, las importaciones desde Cuba se situaron en 17,5 millones, generando un superávit comercial para Washington de 793,3 millones de dólares.

De acuerdo con los datos difundidos, el comercio total de bienes y servicios entre ambos países rondó los 1.500 millones de dólares en 2024, con un crecimiento interanual del 21,7%. Solo en bienes, el intercambio estimado para 2025 ascendió a 828,3 millones de dólares, impulsado principalmente por el aumento de las exportaciones estadounidenses.

Estas cifras coinciden con reportes independientes que señalan un incremento sostenido de las ventas de productos estadounidenses a Cuba —especialmente alimentos—, que en 2025 alcanzaron cerca de 490 millones de dólares, uno de los niveles más altos desde que estas transacciones fueron autorizadas en 2001.

El mensaje en redes surge como respuesta a declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, quien en una reciente intervención atribuyó la crisis energética cubana a la falta de pagos por combustible y no a la existencia de un “bloqueo total”.

“La razón por la que Cuba no tiene petróleo ni combustible es porque lo quieren gratis”, afirmó Rubio, quien además sostuvo que “no hay un bloqueo naval rodeando a Cuba” y que los problemas estructurales de la isla responden al funcionamiento de su modelo económico.

El funcionario también vinculó los recurrentes apagones a la obsolescencia de la infraestructura energética, señalando que gran parte de los equipos datan de las décadas de 1950 y 1960 sin mantenimiento adecuado.

En este contexto, los datos comerciales difundidos refuerzan la idea de que las sanciones estadounidenses operan de manera selectiva, permitiendo transacciones en sectores específicos como alimentos, insumos agrícolas y ciertos bienes humanitarios, en lugar de constituir un cierre económico total.

Incluso en 2026, reportes recientes indican que empresas estadounidenses han continuado exportando productos —incluido combustible destinado al sector privado cubano— como parte de políticas diferenciadas hacia la isla .

El contraste entre las restricciones vigentes y la existencia de intercambios comerciales regulares sigue siendo uno de los puntos centrales en la discusión sobre el impacto real del embargo en la economía cubana.

Enlace a Post de @aduana_cuba

GAESA un entramado empresarial bajo control militar que concentra divisas, articula sectores estratégicos y define los límites de la apertura económica en la isla. Opera como un cartel mafioso y deber ser desmantelado en cualquier escenario de cambios en la isla.

En Cuba, la economía tiene un centro de gravedad poco visible pero determinante. No está en los ministerios ni en las reformas anunciadas, sino en un conglomerado empresarial que opera con lógica propia: el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA).

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