Opinión:«La pregunta más difícil no gira en torno a Salazar, sino a nosotros mismos»

Jason Poblete: @JasonPoblete La pregunta más difícil no es sobre Salazar. Es sobre nosotros.

En este post la referencia es a María Elvira Salazar una política republicana y ex periodista que actualmente se desempeña como Congresista de los Estados Unidos, representando al distrito 27 de Florida (que incluye gran parte de Miami). 

@JasonPoblete La pregunta más difícil no es sobre Salazar. Es sobre nosotros. Si desea comprender mejor por qué la política de Estados Unidos hacia Cuba sigue, hasta el día de hoy, atascada en arenas movedizas políticas, considere lo siguiente: hace treinta años, una hija de exiliados cubanos y periodista de @TelemundoNews consiguió una entrevista exclusiva con Fidel Castro —a quien llamó «comandante» y «el revolucionario por excelencia»—, y hoy ocupa un escaño en el Congreso como una de las voces más destacadas de Miami en materia de política hacia Cuba.

Desde entonces, María Elvira Salazar ha calificado a Castro como «el diablo en persona» y ha patrocinado la Ley FORCE. Eso se lo reconozco. Ha sido inquebrantable en su apoyo a la democracia en Cuba. Pero este episodio ofrece una ventana útil hacia algo más amplio y preocupante: Castro era un maestro a la hora de manipular a los periodistas, de manipular a Washington y de utilizar las propias contradicciones de la comunidad cubanoamericana en su contra.

La pregunta más difícil no gira en torno a Salazar, sino a nosotros mismos.

Fidel Castro sobrevivió a diez presidentes estadounidenses. No perduró gracias a la fuerza militar ni a la prosperidad económica; Cuba no posee ninguna de las dos. Castro sobrevivió —tal como lo hace hoy su familia— porque Washington nunca logró decidir qué era lo que realmente quería, y porque ciertos sectores de la comunidad cubanoamericana terminaron invirtiendo más energía en la política del agravio que en la mecánica del cambio.

El embargo —del cual, a día de hoy, ya no queda gran cosa en la práctica— se convirtió en un monumento a la frustración, en lugar de ser un instrumento de presión. Y no es ningún secreto que los cubanoamericanos adinerados —incluyendo a algunos que se autodenominan republicanos, pero también a muchos demócratas— han construido negocios totalmente legales y lucrativos basados ​​en el comercio vinculado a Cuba, en el flujo de remesas y en acuerdos que, independientemente de su legalidad, inyectan vida económica a un sistema al que públicamente dicen oponerse. Uno puede cumplir a cabalidad con las normativas de la OFAC y, aun así, seguir formando parte del problema.

Nunca se desarrollaron seriamente marcos de justicia transicional. La sucesión de Fidel a Raúl y, posteriormente, a Díaz-Canel ocurrió ante nuestras propias narices, con GAESA consolidando su control económico mientras las naciones responsables miraban hacia otro lado.

Por ello, cuando la gente pregunta por qué el presidente Trump debería invertir capital político en Cuba más allá de lo que ya está haciendo, me resulta incómodamente fácil responder: porque los sectores que exigen más no han demostrado poseer la coherencia estratégica que requiere una presión seria. Los gestos simbólicos y las resoluciones legislativas no logran mover la aguja del cambio en Cuba. El aislamiento económico coordinado, la exigencia de rendición de cuentas con nombres y apellidos, y un marco transicional creíble sí pueden hacerlo; pero se requiere mucho más.

Fidel Castro ya no está. Pero el sistema que él construyó sigue vigente. Eso constituye un éxito —para ellos—, y dicho sistema avanza a paso firme hacia el traspaso del testigo una vez más. Treinta años después, ese hecho debería avergonzarnos a todos mucho más que cualquier vieja entrevista (enlace en la respuesta).

Ley FORCE

VIDEO DE ENTREVISTA-

Este video presenta fragmentos de una entrevista histórica realizada en 1995 por la periodista María Elvira Salazar a Fidel Castro en la Misión de Cuba ante las Naciones Unidas.

Puntos clave de la entrevista:

  • Supuestos prófugos en Cuba: Salazar cuestiona a Castro sobre 70 prófugos de la justicia estadounidense por terrorismo y narcotráfico que supuestamente se encuentran en la isla (0:01). Castro desestima la cifra y asegura que no reciben delincuentes, aunque admite que podría haber refugiados políticos (1:25).
  • Narcotráfico: Castro niega que haya narcotraficantes impunes en Cuba y menciona el caso de Vesco, afirmando que está arrestado por violar leyes cubanas, no estadounidenses (1:55).
  • Temores personales: Al preguntarle a qué le teme, Castro responde que a la traición a sus principios y al abandono de sus ideas (2:42).
  • Capitalismo y Socialismo: Salazar cuestiona si el capital extranjero mina el socialismo. Castro responde que, aunque es un vicio del capitalismo, se ven obligados a aceptarlo, irónicamente señalando que Estados Unidos es quien realmente protege el socialismo al no querer inversiones en la isla (3:01).

Como justifica Castro la necesidad de aceptar capitales extranjeros

Según la entrevista, Fidel Castro justifica la necesidad de aceptar capitales extranjeros debido a las dificultades económicas que enfrenta Cuba. debido a las dificultades económicas que enfrenta Cuba.

Él reconoce que son «vicios» que acompañan al capitalismo y a la economía de mercado, pero afirma que se ven obligados a abrirse a ellos para sobrevivir (3:01 – 3:20).

Además, Castro argumenta irónicamente que la traición a sus principios se ve atenuada porque, según su perspectiva, Estados Unidos termina protegiendo el socialismo al prohibir que sus ciudadanos inviertan en la isla (3:26 – 3:45).

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.