Análisis: técnicas de control mental y manipulación lingüística para influir en la audiencia

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« cuando la culpa se acaba distribuyendo en todo el cuerpo social, nadie en concreto la tiene y si nadie la tiene el régimen tampoco tiene la culpa »

Lo que te voy a compartir aquí está enfocado en una persona y un país (Venezuela) pero si eres capaz de extrapolar lugar y fecha podrás entender mejor cómo se opera a través de las técnicas de control mental y la manipulación linguística para influir en los demás.

EL PERDÓN QUE OCULTA UNA MENTIRA es el título del video que analiza el discurso de Delcy Rodríguez y cómo utiliza técnicas de control mental y manipulación lingüística para influir en la audiencia.

La psicóloga Menchu Moreno desglosa el lenguaje verbal y no verbal, identificando patrones como el «Efecto Gran Madre» y el «Gaslighting Institucional» (0:01-1:09).

Aquí un resumen de los puntos clave:

El perdón como control: Rodríguez no pide perdón, sino que «enseña a pedirlo», estableciéndose como la autoridad moral y manipulando a las víctimas para que perdonen bajo sus términos.

Este «reencuadre narrativo» silencia la resistencia, convirtiéndola en un «defecto ético».

Disonancia corporal:

Aunque habla de apertura, su lenguaje corporal (manos cerradas, puño apretado, parpadeo rápido) denota contención y control, lo que indica que su cuerpo contradice sus palabras.

El cuerpo revela una tensión máxima y que «algo no fluye tan libremente como prometen las palabras».

Difusión de la culpa:

Al hablar de «odio» e «intolerancia» en el pueblo, Rodríguez emplea la difusión de la responsabilidad, donde la culpa se distribuye en todo el cuerpo social, eximiendo al régimen.

El uso de palabras como «amor» y «reencuentro» activa el arquetipo de la gran madre, una figura protectora que desactiva el juicio crítico y genera una falsa sensación de seguridad.

Urgencia y control:

La repetición de «máxima celeridad» proyecta una sensación de eficacia y orden, haciendo que el cerebro de la audiencia asocie a Rodríguez con alguien que tiene el control, incluso si no hay evidencia real.

Este mecanismo calma el miedo de las personas en el caos, convirtiendo a quien genera esa sensación en una figura de referencia.

«Reencauzar» la justicia:

El uso de la palabra «reencauzar» implica que la democracia y la justicia solo se «desviaron un poquico», minimizando 25 años de deterioro.

Esta técnica, llamada «Gaslighting Institucional», busca que la audiencia dude de su propia memoria histórica y acepte la versión oficial.

Confesión oculta: La frase «Yo pido a toda Venezuela que nos aboquemos a esa tarea tan fundamental que debe ser la justicia» revela una apropiación asimétrica del nosotrosRodríguez manda («yo pido») y el pueblo trabaja («nos aboquemos»).

La combinación de «tarea» (algo pendiente) y «debe ser» (una aspiración) es una confesión implícita de que la justicia en Venezuela no existe, contradiciendo su afirmación de «reencauzar» la justicia.

Vaciado semántico:

El discurso carece de víctimas concretas o daños específicos, lo que se denomina «vaciado semántico del discurso reparador». Las palabras de reparación están presentes, pero sin historia o personas que las validen.

La emoción generada por las palabras puede ser confundida con la prueba de que algo real está ocurriendo, sin que haya una evidencia concreta.

grok y el gaslighting institucional

El video explica que el gaslighting institucional busca que las personas duden de su propia memoria y dolor. Al afirmar que la situación solo necesita «reencauzar», se sugiere que experiencias como la escasez, la crisis o la erosión de los tribunales no fueron una demolición, sino un «desvío» o un «bachecito» (15:38-15:59). Esto empuja a la audiencia a aceptar la versión del orador como la única realidad válida (15:59-16:05). El objetivo es que la gente no perciba que hay «destrucción», «responsables» o «25 años de deterioro sistemático» (16:08-16:151:11).

COMO SE NORMALIZA LO EXTRAORDINARIO-

Según el video, la manipulación lingüística y el «gaslighting» institucional se utilizan para normalizar 25 años de deterioro sistemático en Venezuela principalmente a través de:

  • El uso de la palabra «reencauzar»: (15:06-16:05)
    • La psicóloga explica que «reencauzar» no significa construir algo nuevo, sino «volver a meter algo en su cauce», como un río que se ha desviado un poco (15:06-15:22).
    • Con esta palabra, el discurso insinúa que la democracia y la justicia ya existían y que solo se «salieron un poquico de madre», requiriendo apenas un «pequeño ajuste» (15:25-15:34).
    • Esto se denomina gaslighting institucional, ya que le dice a la audiencia que lo vivido (escasez, crisis, erosión de tribunales, hambruna) no fue una demolición, sino un «desvío» o un «bachecito» (15:40-15:59). Su objetivo es que las personas duden de su propia memoria y dolor, y acepten la versión del orador como la única válida (15:59-16:05).
  • Negación de la destrucción y los responsables: (16:08-16:21)
    • A través de este lenguaje, el discurso proyecta la idea de que «no hay destrucción, no hay responsables, no hay 25 años de deterioro sistemático, no hay un pueblo hecho polvo», sino solo «un río que se desvió un poquico y que ellos mismos van a reconducir» (16:08-16:21).
    • Esta es descrita como una de las manipulaciones lingüísticas más sofisticadas, ya que normaliza lo extraordinario con una sola palabra (16:25-16:34).
  • Contradicción sobre la existencia de la justicia: (18:17-18:57)
    • Aunque el discurso previamente afirmó que la justicia se podía «reencauzar» (lo que implicaría su existencia previa), más adelante la describe como una «tarea» y algo que «debe ser» (17:41-18:16).
    • Esta contradicción lingüística revela que la justicia en Venezuela «no existe» y es una «tarea pendiente», pero la manipulación inicial del «reencauzar» busca normalizar la situación, mientras la confesión implícita de la «tarea pendiente» es una inconsistencia del discurso (18:40-18:57).

APROPIACION ASIMETRICA DEL «nosotros»

Según el análisis del video, la apropiación asimétrica del nosotros es una estructura retórica que se identifica en el discurso de Delcy Rodríguez (17:06-17:32).

Se describe cuando dice: «Yo pido a toda Venezuela que nos aboquemos a esa tarea…» (17:09).

  • Ella utiliza la primera persona singular («Yo pido») para la autoridad y el mando.
  • Mientras que la primera persona plural («que nos aboquemos») se usa para la tarea y la responsabilidad (17:11-17:20).

En esencia, la autoridad se atribuye individualmente («Yo mando»), y la responsabilidad se colectiviza («nosotros trabajamos») (17:28-17:32).

¿Cómo controla Delsy el perdón?—¿Cómo oculta la responsabilidad?—¿Qué contradicción lingüística existe?

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