Hoy en día, según Hegseth, Harvard ya no es una institución acogedora para el personal militar ni el lugar adecuado para su formación.
El secretario también mencionó como problema las relaciones que Harvard mantiene con potencias extranjeras y una cultura en el campus que es incompatible con los valores e intereses militares y estadounidenses.
«Los programas de investigación del campus se han asociado con el Partido Comunista Chino», afirmó. «Y la dirección de la universidad fomentó un ambiente en el campus que celebraba a Hamás, permitía ataques contra judíos y aún promueve la discriminación racial en violación de las decisiones de la Corte Suprema».
Si bien el Departamento de Guerra anunció la suspensión de las relaciones académicas con Harvard, el secretario indicó que en las próximas semanas, el departamento y las fuerzas armadas evaluarán relaciones similares con otras universidades.
«Evaluaremos todos los programas de posgrado existentes para miembros del servicio activo en todas las universidades de la Ivy League y otras universidades civiles», declaró. «El objetivo es determinar si realmente ofrecen una educación estratégica rentable para los futuros líderes de alto rango en comparación con, por ejemplo, las universidades públicas y nuestros programas de posgrado militares».
En el futuro, Hegseth afirmó que el Departamento de Guerra se centrará en formar guerreros, aumentar la capacidad de combate y restablecer la disuasión.
«Esto ya no incluye gastar miles de millones de dólares en universidades costosas que socavan activamente nuestra misión y perjudican a nuestro país», concluyó.
MAS SOBRE EL TEMA–
Hegseth ha indicado que en las próximas semanas se evaluarán relaciones similares con otras instituciones, específicamente todos los programas de posgrado para miembros en servicio activo en universidades de la Ivy League y otras universidades civiles.
No se han anunciado recortes específicos a otras universidades por ahora, pero hay discusiones y llamados en redes sociales y medios para extender estas medidas a instituciones como Yale, Columbia o Princeton, citando preocupaciones similares por ideologías «woke» y vínculos con protestas o investigaciones controvertidas.
DETALLES SOBRE RECORTES A YALE-
La Universidad de Yale recibe fondos federales principalmente a través de subvenciones y contratos para investigación, becas estudiantiles y otros programas. Según datos recientes, en el año fiscal 2024 (que finalizó en junio de 2024), Yale obtuvo aproximadamente $898.7 millones en ingresos por subvenciones y contratos federales, lo que representa alrededor del 17% de sus ingresos.
De esta cantidad, unos $663 millones provinieron del Departamento de Salud y Servicios Humanos, principalmente a través de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), enfocados en investigación biomédica.
Para 2025, Yale recibió más de $950 millones en fondos federales para subvenciones de investigación, aunque enfrentó impactos negativos, como la pérdida de $31.6 millones en subvenciones federales de investigación hasta agosto de 2025, afectando 86 proyectos.
Esto representa aproximadamente el 3.5% de lo recibido en 2024 de agencias federales.
En el contexto de cambios federales, como el aumento del impuesto sobre el endowment =subsidio financiación) de 1.4% a 8% a partir de julio de 2026, costando ~$300 millones anuales a Yale), y posibles recortes adicionales en apoyo a la investigación, la universidad ha expresado preocupaciones por pérdidas potenciales de cientos de millones en fondos federales.
El presupuesto operativo total de Yale para el año fiscal 2026 se estima en $6.37 mil millones, donde los fondos federales juegan un rol clave en la investigación y becas.
(Si hay actualizaciones en 2026 relacionadas con recortes, podrían afectar estas cifras).
FONDOS FEDERALES PRINCETON-
La Universidad de Princeton recibe fondos federales principalmente a través de subvenciones y contratos para investigación, becas estudiantiles y otros programas, con un enfoque en áreas como ciencias físicas, biomedicina y energía. Según datos recientes, en el año fiscal 2025 (finalizado el 30 de junio de 2025), Princeton obtuvo aproximadamente $475.6 millones en ingresos por subvenciones y contratos federales, lo que representa un aumento del 4% respecto al año anterior ($455.8 millones en FY2024). Esto equivale a alrededor del 15-20% de sus ingresos operativos totales.
Desglose Principal
- Departamento de Energía (DOE): Una porción clave, incluyendo $247 millones para el Princeton Plasma Physics Laboratory (PPPL), que experimentó un aumento del 15% respecto al año anterior (de $215 millones en FY2024). El PPPL es un laboratorio nacional gestionado por Princeton y financiado por el DOE, enfocado en fusión nuclear y plasma.
- Institutos Nacionales de Salud (NIH): Aproximadamente $58.4 millones en FY2024 (con 127 premios), apoyando investigaciones en biomedicina, neurociencia, salud mental y otras áreas. Esta cifra representa el monto más bajo entre las universidades de la Ivy League, en parte porque Princeton no tiene una escuela de medicina asociada. Para FY2025, los datos preliminares indican continuidad similar, aunque con interrupciones temporales.
- Otros Fuentes, : Incluyen agencias como el Departamento de Defensa (DOD), NASA y la Fundación Nacional de Ciencias (NSF), que financian proyectos en ingeniería, astronomía y ciencias sociales. Por ejemplo, en FY2024, estos contribuyeron al total de patrocinios federales.
Impactos y Cambios en 2025
Durante 2025, Princeton enfrentó desafíos significativos debido a políticas federales bajo la administración Trump, incluyendo:
- La congelación de $210 millones en fondos federales en abril de 2025 (aproximadamente la mitad del total anual), vinculada a investigaciones sobre antisemitismo en el campus. Esto afectó docenas de grants de agencias como DOE, DOD y NASA.
- Aproximadamente la mitad de estos fondos ($105 millones) fue reinstaurada en el verano de 2025, pero la incertidumbre llevó a medidas como congelación de contrataciones, recortes presupuestarios del 5-10% en departamentos y planificación de contingencias.
- Propuestas adicionales, como límites al 15% en costos indirectos (F&A) para grants NIH, podrían haber reducido aún más el financiamiento efectivo, aunque algunas fueron bloqueadas judicialmente.
El presupuesto operativo total de Princeton para FY2025 fue de $3.29 mil millones, con los fondos federales jugando un rol crítico en la investigación (representando casi el 20% del gasto anual en patrocinios). Para FY2026, se proyecta un presupuesto de $3.47 mil millones, pero con expectativas de mayores impuestos sobre el endowment (de 1.4% a 8%, potencialmente costando cientos de millones) y posibles recortes adicionales, lo que ha llevado a la universidad a ajustar sus proyecciones de retornos de inversión y priorizar gastos. Si necesitas detalles sobre fondos específicos (como NIH o DOE) o comparaciones con otras universidades, puedo profundizar.
COMENTARIOS-@randomguy692critica la influencia extranjera (principalmente china) en la educación superior de EE.UU., alegando que gran parte de la investigación se filtra a adversarios mediante espionaje y que muchos estudiantes se forman para unirse al Ejército Popular de Liberación (PLA).
Informes del FBI y el CSIS documentan al menos 224 casos de espionaje chino en EE.UU. desde 2000, con más del 90% de los casos de espionaje económico del Departamento de Justicia entre 2011-2018 vinculados a China, enfocados en universidades y programas STEM.
Aunque no todos los 300.000-600.000 estudiantes chinos son espías, legislaciones recientes como proyectos de ley en el Congreso buscan mayor transparencia en fondos extranjeros para mitigar riesgos, equilibrando beneficios educativos con preocupaciones de seguridad nacional.