Jesús Daniel Romero, oficial retirado de inteligencia naval de Estados Unidos, expone —según su análisis—lo que ha motivado la visita del director de la CIA, Radcliff, a Venezuela para reunirse con Delcy Rodríguez. Se refiere a un hecho que considera altamente inusual en el ámbito de la inteligencia, donde este tipo de operaciones normalmente no se anuncian ni se discuten públicamente.
Jesús Daniel Romero, oficial de inteligencia naval retirado de los Estados Unidos, enfatiza que esta visita no es por razones económicas, como algunos medios han sugerido, ya que la CIA no se encarga de negociar relaciones comerciales ni de inversión.
La visita del director de la CIA significa que Estados Unidos percibe la situación en Venezuela como un problema directo para su seguridad nacional, no solo un problema regional.
Implica que la administración está dispuesta a utilizar herramientas como el Título 50, que se refiere a operaciones de inteligencia encubiertas y de seguridad nacional.
La presencia del director de la CIA en persona indica que el tema es de extrema gravedad, posiblemente relacionado con amenazas a ciudadanos estadounidenses, redes criminales o la presencia de adversarios estratégicos.
Esta visita no legitima al régimen venezolano, sino que puede ser una forma de comunicar límites, medir reacciones y dejar claras las consecuencias.
El hecho de que la visita ocurriera el mismo día que María Corina Machado se reunió con Donald Trump en la Oficina Oval, indica que Washington está operando en dos frentes simultáneamente: el político-institucional y el de inteligencia y seguridad.
Estados Unidos considera a Venezuela un problema de seguridad nacional que se gestiona con inteligencia y decisiones no anunciadas públicamente.