#diariodenavegante-Los regímenes como Cuba y Venezuela suelen usar a los presos para negociar. En el caso de los extranjeros ha sido frecuente usarlos en lo que se suele llamar como -diplomacia de rehenes.
Cuba: Históricamente, el régimen ha detenido a extranjeros bajo cargos de «atentar contra la seguridad del Estado», pero estos suelen ser casos individuales que a menudo resultan en deportaciones o acuerdos diplomáticos.
Contexto sobre extranjeros: Aunque la gran mayoría de los detenidos por motivos políticos son ciudadanos cubanos, se ha reportado la presencia de más de 70 presos comunes extranjeros en las cárceles cubanas, quienes han realizado protestas (como huelgas de hambre) denunciando malos tratos y falta de beneficios penales.
Venezuela: Foro Penal reporta aproximadamente 86 presos políticos extranjeros en Venezuela. La cifra forma parte de un total que oscila entre los 800 y más de 1,000 presos políticos, dependiendo de la fuente consultada. Recientemente, se ha iniciado un proceso de liberación de ciudadanos extranjeros tras anuncios oficiales del gobierno venezolano y mediaciones internacionales.
La diplomacia de rehenes es una práctica en la que un Estado detiene arbitrariamente a ciudadanos extranjeros —a menudo bajo cargos fabricados como espionaje o delitos contra la seguridad nacional— para utilizarlos como moneda de cambio. El objetivo principal es coaccionar a otros gobiernos para obtener concesiones políticas, económicas o el intercambio de prisioneros.
A diferencia del secuestro por parte de grupos terroristas, esta táctica es ejecutada directamente por el sistema judicial o de seguridad de un Estado.
Características Principales
Detención bajo apariencia legal: Los Estados suelen arrestar a las personas utilizando sus propios sistemas judiciales, dándole una apariencia de legalidad inicial que luego se desvanece al surgir las demandas políticas.
Apalancamiento político: Se utiliza el valor que las democracias occidentales otorgan a la vida de sus ciudadanos para forzar negociaciones.
Perfiles de las víctimas: A menudo se detiene a ciudadanos con doble nacionalidad, periodistas, académicos o personas vinculadas a gobiernos extranjeros.
Casos y Regímenes en 2025
Durante el año 2025, diversos organismos y medios han destacado el uso de esta estrategia por parte de varios gobiernos:
Irán: Ha sido señalado por reactivar esta práctica en enero de 2025, vinculándola a negociaciones nucleares y logrando intercambios recientes de ciudadanos europeos por espías o convictos iraníes.
Venezuela: Se ha denunciado un auge en 2025 de la detención de extranjeros y ciudadanos con doble nacionalidad para presionar por beneficios diplomáticos y económicos ante el gobierno de Nicolás Maduro.
Rusia y China: Siguen siendo mencionados como países que utilizan prohibiciones de salida y arrestos de extranjeros como tácticas de presión en disputas comerciales y de seguridad nacional.
Conflicto Israel-Hamás: Aunque involucra a un actor no estatal, la liberación de rehenes en octubre de 2025 se gestionó mediante acuerdos diplomáticos complejos que incluyeron el intercambio de más de mil prisioneros palestinos.
Respuesta Internacional
Ante el incremento de esta amenaza, varios países han adoptado medidas de defensa:
Declaración contra la Detención Arbitraria: Liderada por Canadá, busca unificar a las naciones contra el uso de ciudadanos como fichas de negociación.
Emergencia Nacional: Estados Unidos mantiene declaraciones de emergencia para imponer sanciones financieras y restricciones de visa a personas o grupos involucrados en detenciones injustas.