#enredes-Una publicación de julio de 2025 que vale la pena traerlo leerlo si se tiene en cuenta que otros vientos soplan sobre la región a partir del 3 de enero.
Antonio De La Cruz –@antdelacruz_ escribió un extenso post donde expone las razones por las que a su juicio Trump le devolvió a Crevron la licencia para operar en Venezuela días después de habérsela quitado. El especialista en economía y petróleo y hace el análisis mirándolo como una «estrategia pura» por parte de Trump para « impedir que China se quede con todo el petróleo venezolano. Sin pagarle un centavo al régimen».
Pero no todos los comentarios en su post coinciden con el analista: un usuario de X escribió: A tu análisis le falta que Biden-Chevron y Maduro-PDVSA firmaron en 2024 y pocas semanas antes de las elecciones en Venezuela, un contrato por 25 años. Es un nuevo nivel en la comedia de quienes dicen oponerse y apoyan a Biden Es jugada maestra? Sí, de la falsa oposición para atacar a Trump y apoyar una vez más a Maduro.
Post-en este enlace https://x.com/antdelacruz_/status/1948445259148509518
1. ¿Por qué Trump le devolvió a Chevron la licencia para operar en Venezuela, días después de habérsela quitado? La respuesta no está en Caracas… Está en Pekín. Y en cómo se juega el poder sin disparar un solo tiro.
2. En mayo de 2025, Trump revocó la licencia que Biden había dado en 2022 a Chevron para producir y exportar crudo venezolano. La línea dura republicana aplaudió. El mensaje era claro: cero concesiones a Maduro.
3. Pero semanas después, el mismo Trump autoriza a Chevron a volver. ¿Incoherencia? No. Es estrategia pura: impedir que China se quede con todo el petróleo venezolano. Sin pagarle un centavo al régimen.
4. La producción petrolera de Venezuela ronda los 850.000 barriles diarios. Casi todo ese crudo va a China (540kbpd), triangulado desde Malasia. Saltándose sanciones, evadiendo controles, y vaciando la influencia de EE. UU.
5. El regreso de Chevron no es un premio a Maduro. Es una maniobra quirúrgica:
•Sin regalías para el régimen//•Sin reconocimiento político//•Pero con presencia estadounidense sobre el terreno.
6. Trump no busca derrocar a Maduro en esta jugada. Busca bloquear a China y reinsertar a EE. UU. en el juego energético del Caribe. Con mínima exposición. Sin disparar ni una bala.
7. El canje de prisioneros con Venezuela fue el telón de fondo. Diez estadounidenses liberados. Y Chevron vuelve. Una “victoria humanitaria” que ocultó un movimiento geopolítico mayor.
8. Dentro de Venezuela, el regreso de Chevron se vende como normalización. Pero no hay cash, no hay legitimación. Solo un balón de oxígeno simbólico para calmar al Alto Mando Militar. Y poco más.
9. Mientras tanto, la derecha estadounidense se alinea: •Rubio respalda la maniobra como forma de controlar sin financiar//•Laura Loomer y los MAGA radicales: dicen que se estaba entregando el petróleo a los enemigos, China.
10. Pero Trump juega otra cosa. Una estrategia de presión indirecta, donde la flexibilidad es poder. Chevron es más que una petrolera: es una piedra en el tablero. Y el mensaje es claro: “No vamos a dejar que China se quede con todo”.
11. Esto no es diplomacia blanda. Es geometría del poder: No tomar el centro… sino rodearlo, aislarlo, desbalancearlo. Hasta que el adversario se caiga por dentro.
12. Trump no ha cedido. Solo ha movido una pieza clave, en silencio. Porque en el ajedrez de la geopolítica, no siempre gana quien da jaque mate… Sino quien impide al otro avanzar.
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2-Video: Sobre el tema.
En Venezuela no se dispara, se mueve. Cada silencio, cada gesto diplomático cuenta. EE.UU. lo sabe. Y María Corina también. Conversamos con @acostacarlostv sobre la nueva estrategia: – Washington rodea, no ataca. – Machado suma, no grita. – Maduro cede, pero pierde.