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—Cuando @elonmusk confirmó que el fraude era real, Trump estalló contra su propio equipo. Durante cuatro años lo habían engañado para que dejara el tema. Peor aún: en 2020 su propio equipo contrató a un agente de inteligencia cubano para “investigar” el fraude… y mentirle, diciéndole que las elecciones eran limpias—.
@realCarola2Hope Si hoy vas a leer una sola cosa, que sea este texto. Aquí se explica cómo Venezuela estuvo en el corazón del fraude electoral estadounidense de 2020, cómo ese mismo fraude fue frenado en 2024 y por qué todo esto terminó empujando a Trump a ir tras Maduro. Es una historia de poder, traición, héroes y villanos.
La he traducido y adaptado para el público hispano. La autora es @EmeraldRobinson; todo el crédito es suyo.

Ahí va-👉–Semanas antes de las elecciones de 2024, @SenMullin y el exsenador David Perdue lograron algo clave: organizar una reunión entre Susie Wiles, asesora principal de Trump, y el único hombre que podía explicar con precisión cómo están manipulados los sistemas electorales en Estados Unidos.
La reunión fue en Mar-a-Lago.
Hasta ese momento, Susie Wiles había dicho públicamente que el fraude electoral no existía y que quienes creían en eso estaban “locos”. Después de la reunión, quedó visiblemente afectada. No sabía qué pensar. Pidió un pedazo de pastel, lo comió en silencio… y tomó una decisión: el equipo de Trump tenía que saber esto. El informante se quedó tres días completos en Mar-a-Lago, informando a todos.
Solo había una persona en quien Wiles confiaba para confirmar todo lo que estaba escuchando: @elonmusk. Se organizó una llamada. Musk se reunió con el hombre, pero no quiso sentarse a una sesión larga. “Solo dame los datos”. Musk leyó el resumen técnico procesado por IA. Luego tomó su teléfono e hizo una llamada. “Tenemos un problema. Es real.” Ese mismo día abordó un avión rumbo a Pensilvania para un mitin de Trump.
Era el 17 de octubre de 2024. Subió al escenario y apuntó directamente al elefante en la habitación: Dominion.
En el mitin dijo algo clave: “Siempre está la pregunta sobre las máquinas de votación Dominion. Es curioso que se usen en Filadelfia y en el condado de Maricopa, pero no en muchos otros lugares. ¿No les parece demasiada coincidencia?” Musk estaba advirtiendo: el sistema estaba manipulado. Pero ¿cómo detener el robo electoral a pocas semanas de las elecciones?
El hombre que informó a Musk no estaba solo. Su equipo incluía a @PatrickByrne y Gary Berntsen. Ellos habían reunido a una docena de personas que conocían el sistema desde dentro.
Venezolanos que habían trabajado para Smartmatic y para el régimen de Maduro. Antes de las elecciones, estos denunciantes estaban escondidos en un hotel en Gstaad, Suiza. Hasta allí viajó @GenFlynn para reunirse con ellos. Flynn hizo una pregunta directa: “¿Desde cuándo ocurre este fraude?” .
La respuesta fue escalofriante: Venezuela hoy manipula elecciones en 72 países. Desde hace más de 20 años. Los denunciantes tuvieron múltiples reuniones por videollamada con el equipo de Musk y con el equipo de Trump, explicando los detalles técnicos. Lo más importante: lograron localizar las direcciones IP de Dominion. ¿El costo? Apenas 15 dólares en bitcoin, enviados desde una cuenta anónima japonesa. Los datos quedaron verificados. Ahí volvió a aparecer @SenMullin. Un equipo de ciberseguridad tomó el control de la información. Tres días antes de las elecciones de 2024, la oficina de Dominion en Serbia fue atacada. Sus computadoras quedaron inutilizadas.
El día de las elecciones nadie sabía si la operación había tenido éxito. En Mar-a-Lago solo quedaba esperar. El informante principal voló ese día a Oslo. Si fallaban, todo el equipo huiría de Estados Unidos. Trump no sabía si iba a ganar. Patrick Byrne siguió los resultados desde Qatar. Gary Berntsen, desde Suiza. Si el fraude funcionaba, todos ellos serían perseguidos. Y Estados Unidos estaría acabado.
Cuando @elonmusk confirmó que el fraude era real, Trump estalló contra su propio equipo. Durante cuatro años lo habían engañado para que dejara el tema. Peor aún: en 2020 su propio equipo contrató a un agente de inteligencia cubano para “investigar” el fraude… y mentirle, diciéndole que las elecciones eran limpias.