Y de cómo desde hace décadas los cubanos hacían acciones terroristas en USA.
El fallido complot del Viernes Negro de 1962.
Elsa Montero Maldonado y José Gómez Abad, marido y mujer, Roberto Santiesteban Casanova, agregado de la Misión de Cuba ante las Naciones Unidas en Nueva York, diplomáticos que en realidad eran agentes de la Seguridad del Estado, junto con Antonio Sueiro y José García Orellana, planearon asesinar a un gran número de neoyorquinos.
Se trataba de un ataque terrorista planeado para el viernes después del Día de Acción de Gracias de 1962 donde detonarían 500 kilos de explosivos dentro de Macy’s, Gimbel’s, Bloomingdale’s y la Grand Central Terminal de Manhattan.
@NinoskaPerezC escribió: Hoy (11 de septiembre) celebran a mártires pero no mencionan a este par de sicarios posando como diplomáticos, José Gómez Abad y su esposa Elsa que eran parte de una conspiración para volar la parada de Acción de Gracias de Macys y fueron arrestados y posteriormente deportados. Ese es el verdadero @CubaMINREX espías, asesinos y delincuentes. Ver enlace al post
La reacción de Ninoska Pérez se dio a partir de la publicación en la cuenta del por siempre canciller de Cuba quien escribió «Hoy @CubaMINREX recuerda a los 11 mártires del servicio exterior de Cuba» y divulgó las fotos de ellos.
Nota aclaratoria: en la foto de los 11 no se precisa ni cuando ni en qué circunstancias murieron.
La publicación de Ninoska Pérez invita a buscar información. Les comparto lo publicado por @cubacenter
Otros sitios han abordado el tema
-El 23 de septiembre de 1960 en un tiroteo en New York en que los fidelistas atacaron a contrarios de la Revolución cubana en el Restaurant «El Prado» en 8va. Ave. y 51 St. New York, durante la visita de Castro a EE.UU. la niña venezolana Magdalena Urdaneta de nueve años había resultado muerta. Molina resultó convicto de asesinato en segundo grado y condenado a 20 años de cárcel.
-En este caso fue en 2022 por parte Arnaldo M. Fernández, abogado y periodista cubano. Miembro del grupo Cuba Demanda en Miami publicado por cibercuba El viernes 23 de noviembre de 1962, Roberto Santiesteban Casanova, Marino Sueiro Cabrera y José García Orellana se presentaron ante un juez federal en Nueva York para declararse inocentes de los cargos de conspiración para cometer sabotaje y de actuar como agentes del Gobierno Revolucionario de Cuba sin la notificación correspondiente al Departamento de Estado. Según la acusación, Santiesteban recibiría 250.000 dólares y sus dos compañeros, Sueiro Cabrera y García Orellana, 100.000 dólares cada uno. Mientras tanto, el trío permaneció en prisión preventiva hasta el 22 de abril de 1963, fecha en que fueron enviados a La Habana como parte de un canje de prisioneros.
Su arresto se había producido la noche del 16 de noviembre, durante una operación del FBI. De acuerdo con las investigaciones, también estaban comprometidos en la trama José Gómez Abad, funcionario de la Misión Permanente de Cuba ante la ONU, y su esposa, Elsa Montero Maldonado, quien trabajaba allí como telefonista. No obstante, al ampararlos la inmunidad diplomática, fueron declarados personas non gratas y abandonaron Nueva York el 19 de noviembre rumbo a La Habana en un vuelo de Aeronaves de México.