Los ataques de Ámsterdam recuerdan un pasado tenebroso de persecución, violencia y confrontación étnica. Fantasmas que no deben volver para quedarse. Así lo describió Letras libres.
Los aficionados dijeron a Haaretz que algunos ataques parecían emboscadas planeadas, ya que al menos 10 israelíes resultaron heridos ■ La policía local informa que 62 personas fueron arrestadas después del juego ■ El Consejo de Seguridad Nacional de Israel confirmó que se desplegaron fuerzas de seguridad locales ■ El primer ministro holandés condenó los ataques como «actos antisemitas inaceptables» ■ El Ministerio de la Diáspora de Israel dijo que advirtió a los Países Bajos sobre la intención de atacar a los israelíes.
Los hinchas israelíes que viajaron a Holanda para el partido de la Europa League entre el Maccabi Tel Aviv y el Ajax de Ámsterdam el jueves fueron atacados en varios puntos de Ámsterdam después del partido. Los agresores gritaron «Libertad para Palestina» y profirieron insultos en árabe mientras atacaban a los israelíes.
El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí informó de que 10 israelíes resultaron heridos en los ataques. La policía local informó de que 62 personas fueron detenidas tras el partido cuando los manifestantes propalestinos intentaron llegar al estadio a pesar de la prohibición de protestar.
La policía holandesa ha abierto una importante investigación sobre los violentos incidentes. Aunque circularon rumores sobre posibles rehenes en las redes sociales, hasta el momento no se han encontrado pruebas que respalden estas afirmaciones. Algunos de los israelíes desaparecidos ya han sido localizados.
El Consejo de Seguridad Nacional y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel anunciaron que se han desplegado fuerzas de seguridad locales en Ámsterdam y que los israelíes pueden llegar al aeropuerto utilizando el transporte público,
Pogromo de Noviembre (Noche de los Cristales Rotos
Un brote de violencia masiva contra los judíos en Alemania y Austria marcó una importante escalada de la persecución nazi. Miles de comercios, hogares y sinagogas judíos fueron atacados y casi 100 judíos fueron asesinados durante la violencia. Unos 30.000 hombres judíos fueron enviados a campos de concentración.
Pogromo llevado a cabo por los nazis en toda Alemania y Austria en la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938. El nombre hace referencia a las vidrieras de los comercios destrozadas por los vándalos. Oficialmente constituyó una represalia por el asesinato de un funcionario de la embajada alemana llamado Ernst von Rath a manos de un joven refugiado judío, Herschel Grynszpan, el 7 de noviembre en París.
El 9 de noviembre, Von Rath murió a causa de sus heridas. Esa misma noche, un grupo de jerarcas nazis se reunió en Múnich para conmemorar el aniversario del intento fallido de Hitler de tomar el gobierno de Baviera en 1923. El ministro de propaganda nazi, Joseph Göbbels, señaló que había llegado la hora de golpear a los judíos. Los líderes nazis enviaron instrucciones a sus hombres en todo el país: el pogromo tenía que parecer popular y espontáneo, y los activistas debían incorporarse después. En pocas horas estallaron graves disturbios en numerosas ciudades. Las vidrieras de los negocios judíos fueron destrozadas y los locales saqueados, se incendiaron centenares de sinagogas y hogares judíos y muchos judíos fueron atacados físicamente. Alrededor de 30.000 fueron arrestados y deportados a los campos de concentración en Dachau, Sachsenhausen y Buchenwald, donde se los hizo objeto de tratos brutales y muchos murieron. Durante el pogromo mismo, unos 90 judíos fueron asesinados.
Al finalizar este ataque, los nazis continuaron con otro tipo de severas medidas antijudías. El proceso de arianización, la apropiación de bienes y propiedades judías, se aceleró: la comunidad judía fue obligada a pagar una multa de 1.000 millones de marcos, como indemnización por la muerte de Von Rath, y los alemanes crearon una Oficina Central para la Emigración Judía (Zentralstelle für jüdische Auswanderung) para «estimular» a los judíos a que abandonasen Alemania.
Los países occidentales y la Unión Soviética se conmovieron por el Pogromo de Noviembre, y como resultado de ello algunos gobiernos comenzaron a permitir el ingreso de un mayor número de refugiados. Sin embargo, los nazis no se desanimaron y continuaron forjando su plan de eliminar al judaísmo europeo.
Fuente: Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA – Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalén 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000
Kristallnacht: imágenes que capturan los horrores del pogromo nazi de 1938