Se acuerda de aquella historia del 2 de julio de 2023 relacionada con el descubrimiento de una pequeña cantidad de cocaína en la Casa Blanca. Sí, del caso que fue cerrado por el Servicio Secreto debido a la falta de pruebas para seguir adelante. Pues bien por estos días el tema vuelve al ruedo en medios alternativos.
De acuerdo con informescuando ocurrio el incidente la ex directora del Servicio Secreto Kimberly Cheatle y otros en altos puestos de liderazgo de la agencia querían destruir la cocaína descubierta en la Casa Blanca.
De acuerdo con los informes la División de Servicios Forenses del Servicio Secreto y la División Uniformada se mantuvieron firmes y rechazaron la presión para deshacerse de la evidencia, según tres fuentes de la comunidad del Servicio Secreto, precisó realclear politics.
Se produjeron múltiples enfrentamientos acalorados y desacuerdos sobre la mejor manera de manejar la cocaína después de que un oficial de la División Uniformada de Servicios Secretos encontró la bolsa el 2 de julio de 2023, un domingo tranquilo mientras el presidente Biden y su familia estaban en Camp David en Maryland, dijeron las fuentes.
Al menos un oficial de la División Uniformada fue asignado inicialmente para investigar el incidente de la cocaína. Pero después de que le dijera a sus supervisores, entre ellos Cheatle y el director interino del Servicio Secreto Ron Rowe, que era subdirector en ese momento, que quería seguir un determinado protocolo de investigación en la escena del crimen, fue apartado del caso, según una fuente dentro de la comunidad del Servicio Secreto familiarizada con las circunstancias de su destitución, precisó realclearpolitics.
El portavoz del Servicio Secreto, Anthony Guglielmi, negó que Cheatle, Rowe o cualquier miembro de la cúpula del Servicio Secreto pidieran que se destruyeran las pruebas de la cocaína. Sin embargo, Guglielmi ignoró una serie detallada de preguntas en las que se preguntaba si se había apartado a algún agente o funcionario de la investigación y si se había tomado represalias contra alguien por rechazar las órdenes o peticiones de la cúpula durante ese proceso o después.
“Eso es falso”, afirmó Guglielmi en un comunicado. “El Servicio Secreto de Estados Unidos se toma muy en serio sus responsabilidades de investigación y protección. Existen políticas de retención para las investigaciones criminales y el Servicio Secreto cumplió con esos requisitos durante este caso”.
El descubrimiento de la bolsa de cocaína planteó un problema inusual para Cheatle, quien renunció ante la presión bipartidista después del intento de asesinato del 13 de julio contra Donald Trump.
Hunter Biden tenía una adicción bien documentada a la cocaína, al crack y a otras sustancias durante muchos años, pero afirmó repetidamente que estaba sobrio desde 2021, una afirmación que ha llevado al presidente Biden a proclamar a menudo lo «orgulloso» que está de su hijo. Si bien ni Joe ni Hunter Biden estaban en la mansión ejecutiva cuando se encontró la cocaína, se descubrió después de un período en el que Hunter había estado alojado allí.
Cheatle se hizo cercana a la familia Biden mientras servía en el equipo de protección del vicepresidente Joe Biden, tan cercana que Biden eligió a Cheatle para el puesto de directora en 2022, en parte debido a su estrecha relación con la primera dama Jill Biden .
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