Militares cubanos: robos, amenazas y violación de las leyes

Hace apenas unas horas activistas de la UNPACU divulgaron el testimonio de un joven cubano víctima de las acciones gansteriles de los militares cubanos que con traje de policias y casisiempre conropa civl ) le hacen el trabajo a la Dictadura robando a los ciudadanos y amenazándolos con todo tipo de represalias que transitan desde la cárcel hasta la violación sexual en el caso de las mujeres que pertenecen a grupos opisotres.

En el siguiente caso Alexei Martínez Vaillant relata lo que enfrentó cuando lo llevaron a los calabozos de Palma Soriano.

Ayer el sindicalista independiente y repotero ciudadano Ivan Hernández Carrillo desde Colón en Matanzas denunciaba en las redes sociales otra arbitrariedad de los militares contra Carlos Reyes en Cruces, Cienfuegos.

Así lo contó en Twitter

Arrestado esta mañana en Cruces, Cienfuegos el sindicalista independiente Carlos Reyes de la Asociación Sindical Independiente de 

Carlos Reyes, arrestado esta mañana por la policía política y trasladado al cuartel policial d Cruces, está siendo interrogado

antes d arrestar al sindicalista indpte Carlos Reyes la policía política allanó su casa, ocupó su computadora y documentos

régimen recrudece la represión contra ls sindicalistas independientes tras el arresto y allanamiento d la casa d Carlos Reyes

liberado Carlos Reyes el sindicalista independiente arrestado esta mañana n Cruces, Cienfuegos

Carlos Reyes dijo q la policía política le abrió expediente por Usurpación d funciones públicas e impuso limitación d movimiento

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Lizet Maria Santos amenazada por el represor Dinier Suárez Pagán con una violación sexual

También por estos días un testimonio de una joven divulgado en You Tube  puso al descubierto uno de los tipos de acciones represivas de los militares del régimen (que cumplen órdenes de la Dictadura) contra la sociedad civil. “La amenaza con una violación sexual si no se aparta de la oposición o trabaja de informante para ellos”.

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Todas las semanas salen denuncias en varios medios digitales procedentes de la isla que muestran con claridad hasta donde llega el grado de impunidad con que actúan  los represores y el grado de indefensión en el que están los cubanos.

Todas las semanas leo noticias de cuantos representantes de Estados Unidos y otros países van a la isla a hacer negocios y a intercambiar experiencias con los dirigentes que nombra la dictadura y jamás se interesan por contactar con las víctimas de esa nomenclatura que los atiende en salones y aulas magnas.

Todos los años la dictadura muestra imágenes de nuevas hornadas de graduados en academias militares. Unos salen  con el traje por dentro y la  ropa civil por fuera. Otros se visten de verde olivo, azul oscuro, negro y los llaman policías, segurosos, agentes, brigadas especiales para golpear. Todos se ededican a reprimir porque para ellos la ley primera es la impunidad que desde las academias les ofrece el General.

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Gobierno viola disposicion ético-legal y envía estudiantes de medicina a atender pacientes

El gobierno cubano envía a estudiantes de medicina latinoamericanos a cubrir en los cuerpos de guardia y los consultorios “solos” y sin la “potestad médico-legal” para atender a los enfermos.

En Cuba no existe atención médica privada porque así lo dispuso el régimen dictatorial hace casi sesenta años. El enfermo tiene que ir a “morir” en los hospitales y policlínicos. No hay opciones.

A pesar de que todos los años en la isla se gradúan cientos de médicos, los hospitales no cuentan con ellos, ni los consultorios tampoco porque el gobierno los manda a “cumplir misiones” de las que se beneficia en el plano ecónomico y político.

Para tratar de tapar el sol con el dedo usa a los estudiantes de medicina en “áreas sensibles” de la salud  como son los cuerpos de guardia y los consultorios (recordemos que la creación de ellos la propuso el que “SE FUE”).

Un médico especialista en Fisioterapia, y  residente en la ciudad de Santiago de Cuba  que se graduó hace más de una década calificó de inconcebible que los estudiantes atiendan a los enfermos sin tener la preparación requerida y señaló que “la población tiene mucha razón en quejarse de eso”.

Otro galeno también graduado de los planes de estudio de la dictadura advirtió que esos estudiantes no tienen la potestad médico-legal para atender a los enfermos y recordó que años atrás en la isla ningún estudiante estaba “solo”  ni en un cuerpo de guardia, ni en un consultorio.

Es el gobierno cubano el que  viola las leyes y las disposiciones para el personal de la salud con relacion a que los estudiantes asuman responsabilidades con algo tan sensible como la salud de las personas.

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¿Y qué dicen los ciudadanos ?

La gente se alarma pero no puede hacer nada me dijo una joven que recorrió en una mañana tres consultorios para lograr en el último que un estudiante de medicina le tomara la presión.

Para Yunior González Rosabal residente en el municipio Boyeros el problema mayor está en que “aunque todos saben que no hay médicos porque los envían a cumplir misiones, nadie se atreve a cuestionar al gobierno”.

En julio de 2016 se graduaron en Cuba 1.262 profesionales de la salud, entre ellos 167 de otras 11 naciones. En años anteriores las cifras de graduados fueron similares,  sin embargo la poblacion sigue enfrentado las dificultades a la hora de recibir la atención primaria.

No obstante las cifras, los serios problemas de salud pública  son comunes en todas partes, aseguró González Rosabal . “Para donde quiera que te desplazas oyes las quejas de que no hay médicos, de que los consultorios están cerrados de que el gobienro dice que todo slos anos se graduan miles de medicos pero la verdad es que “no encuentras uno cuando los necesitas”.

“Hasta conseguir una receta para un calmante se vuelve una odisea en Cuba”, dijo.

Ada López, residente en la capital y madre de dos niños, expresó que gente está preocupada ante la inexperiencia de los estudiantes y  expuso dos casos de conocidos que se han visto en situaciones extremas. “Supe de una niña y un señor que pasaron por circunstancias similares ante la inexperiencia de los estudiantes que lo atendieron y   “casi se muere”, lamentó.

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A finales del 2016 el régimen de La Habana en la búsqueda de nuevos puertos para la medicina cubana  informó que empresas de Cuba y China firmaron en La Habana una carta de intención que incluye el envío de pacientes para recibir tratamientos en Cuba y de médicos de la isla para trabajar en hospitales del país asiático.

El pasado año cifras ofrecidas por medios  oficiales revelaron que los profesionales de la salud cubanos prestan servicios actualmente en 67 países, y de ellos, más de 25 mil son médicos, casi el doble de los que atendían los consultorios de la familia en 2014 según la ONEI.

Amenazada antes del inicio la acción “Por la Libertad en Cuba”

 

Agentes de la Seguridad del Estado visitaron en las últimas horas a varios de los activistas involucrados en la convocatoria a ocupar los puntos wifi del país este 28 de enero para exigir en una campaña global “Por la libertad”  de los presos políticos y reclamar un mejor acceso a internet en la Isla.

La campaña Por la Libertad convoca a los cubanos a salir hasta los lugares habilitados por el gobierno cubano para conectarse a los puntos WiFi del país, y desde allí expresarse a favor de la libertad de los presos políticos y el reclamo del acceso libre  internet.

Con la etiqueta #OccupyTuPuntoWifi los activistas estarán expresándose durante todo este sábado 28 de enero  desde todos los puntos Wi Fi de la isla y a través de  Facebook Live, de videos colgados en You Tube y Twitter.

Otras delas etiquetas que usarán los activistas son:

#UnDíaParaCuba,

#OccupytupuntoWifi,

#LibertadPresosdeConciencia,

#FreeAllPoliticalPrisoners,

#FreeInternetCuba,

 #FreeCardet,

#FreeFerrer.

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Policía arresta y reprime a vendedores, luego los acusa de desacato

n operativo de los inspectores de la Oficina Nacional Tributaria (ONAT) y la policía contra discapacitados en el boulevard de San Rafael, en Centro Habana, el 21 de enero, culminó con una decena de arrestos y la acusación por el “delito de atentado y resistencia” a los que se opusieron al allanamiento y confiscación de las pertenencias.

El argumento que usaron las autoridades para el operativo contra los vendedores fue que “realizan una actividad económica ilícita, porque venden los espejuelos sin los permisos que exige el gobierno para buscarse su dinerito”, confirmaron dos reporteros independientes a Martí Noticias.

La policía arremetió contra los vendedores ambulantes, muchos de ellos en sillas de ruedas, mientras la multitud lanzaba improperios contra los agentes, llamándolos “asesinos” y “batistianos”.

Serafín Morán, quien grabó un video de la redada el pasado sábado, dijo que los impedidos físicos estaban haciendo las ventas de espejuelos “y de pronto llegó un operativo bastante grande, los golpearon, los detuvieron”, y a una decena de ellos que se opusieron al atropello “los acusaron de atentado y resistencia a pesar de ser ellos los agredidos” por las autoridades.

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Mario Hechavarría, califica la acción del pasado sábado 21 como “una más” de tantas que han ocurrido en lo que va de año contra vendedores ambulantes y cuentapropistas.

Señaló que ha observado que contantemente a los taxistas de carros viejos, a los carretilleros, a los vendedores de productos del agromercado los revisan, les piden documentos, los multan”.

El reportero dijo que ha sido testigo de que a las personas que transitan por las calles de su barrio, en Centro Habana, “con jabas y bultos sospechosos, la policía los detiene y se los lleva para la unidad”.

El pasado año en Cuba ocurrieron sucesos similares. Por citar algunos caoso en noviembre  en la ciudad de Sancti Spiritus, una veintena de personas fueron arrestadas y los artículos a la venta, confiscados por vender sin licencias de la la Oficina Nacional de la Administración Tributaria (ONAT).

En esa ocasión los vendedores  expresaron estar cansados de pedir licencia al gobierno para vender sus cosas y no se la dan, y aseguraron que por eso es que apelan al “mercado negro” para ganarse la vida”.

Otro caso fue el expuesto   por el periodista independiente Jorge Bello sobre lo ocurrido a un ciudadano de Güira de Melena, provincia Artemisa, a finales de octubre.

CUBA HA ALQUILADO A PRIVADOS MÁS DE 2.000 PEQUEÑOS NEGOCIOS ANTES ESTATALESSaimy Frómeta Borges cuentapropista, “elaborador-vendedor de alimentos de forma ambulatoria”, tenía toda la documentación que lo acredita como tal expedida por el Ministerio de Trabajo y los recibos de los pagos efectuados a la ONAT.

Por más de dos años había realizado ese trabajo pero nada impidió que a finales de octubre lo arrestaran. Fue acusado por “actividad económica ilícita”, y consiguió ser liberado bajo una fianza de mil pesos cubanos (CUP).

Le decomisaron herramientas de trabajo y le destruyeron otras, incluyendo el horno que utilizaba para elaborar los alimentos. Se quedó sin ningún medio para ganarse la vida y poder mantener a la familia, y ahora se prepara para un proceso penal por el que lo pueden sancionar con pena de hasta dos años de privación de libertad.

La situación legal del hombre es catalogada en Cuba como limbo jurídico, pues con el paso de los días no ha recibido ninguna notificación de la fiscalía para esclarecer el caso, y tampoco le ha sido devuelto el efectivo depositado en fianza.

Cuba: el turismo y los canadienses que no escarmientan

Un matrimonio de Winnipeg, Canadá, fue a celebrar el nuevo año y  cumpleaños de uno de ellos en Cuba, cuando se produjo la tragedia donde perdieron la vida.

Los canadienses -Rozsa y Janos Boda- estaban celebrando el nuevo año y el cincuenta cumpleaños de Janos con unas vacaciones en Cuba, cuando se produjo la tragedia.

rozsa-and-janos-bodaEl 5 de enero durante su estadía en Cayo Coco, Rozsa, de 51 años, comenzó a tener dolores de pecho por lo que pidieron una ambulancia para llevarla a un hospital cercano. En el camino la ambulancia se estrelló contra una barrera de cemento y ambos murieron.

Ahora se ha creado una página de GoFundMe para ayudar a cubrir los costos asociados con el regreso de los cuerpos de la pareja a Canadá y para sus funerales.

En enero de 2016 salio la onformacion de que a finales de 2015 una mujer de Manitoba   se enfermó en Cuba y murió un día después de volver a Canadá.

Barb Johnston, de 54 años, de Oak Lake, Man. murió el 29 de diciembre de 2015 en el Centro de Salud Regional de Brandon, a raíz de una enfermedad   que comenzó en Cuba, donde ella y su marido, John, habían viajado de  vacaciones.

Barb desarrolló síntomas parecidos a la gripe,   durante su estancia en Cayo Santa Maria de noviembre, dijo su marido, John. Ella dio un giro para peor y se dirigieron a una clínica médica el 27 de noviembre, donde segun dijeo el marido de la fallecida “estaba muy sucio, todo tenía  óxido  no había puertas en nada, la gente parecía estar en su ropa de calle.”Ver más en CBCNEws.

Por citar algunos sucesos…

En enero 23 de 2016 una familia de tres, residente en la provincia de Columbia Británica y que pagó más de 5.000 dólares por unas vacaciones en Varadero enfermó a las 48 horas de haber llegado al hotel Grand Memories del famoso balneario cubano, una instalación que se promociona como de cuatro estrellas y media

El 19 demarzo de 2016 al canadiense Mark Stachurski, de 56 años de edad, veterano de la policía y padre de dos hijos, lo encontraron sin vida en Cayo Saetía el 19 de marzo.

Ariena Ovens, portavoz del Club Amigo, el centro turístico de Guardalavaca donde se hospedaba Stachurski explicó al Toronto Star que había salido con un grupo de buceo y que al final de la jornada no llegó al punto donde habían acordado reunirse.

Por aquellos días la causa de la muerte  no ha sido revelada y sus familiares tramitaban la repatriación del cuerpo a Canadá, con ayuda del Gobierno federal.

Descalabraron a turista canadiense apenas puso un pie en Sol Sirenas Coral

Cuba: salud, turismo y demandas

 

 

“Muerte natural”: ¿negligencia de las autoridades?

Tomado de Martí Noticias

Las autoridades informaron a los familiares que Alexis Vázquez García, de 44 años, murió por un infarto, pero al abrir el féretro descubrieron que el cadáver presentaba hematomas en varias partes del cuerpo.

Eduardo Vázquez García anda desesperado desde el pasado 21 de noviembre. Quiere aclarar las circunstancias de la muerte de su hermano Alexis Vázquez García, de 44 años de edad, y sobre el que aseguran las autoridades carcelarias en Matanzas, murió de un infarto masivo.

Alexis cumplía un año de prisión por el delito de peligrosidad social pre-delictiva en el Centro correccional con internamiento conocido por El Alberguito, San Juan, enclavado en el Combinado Sur.

El día en que falleció lo llevaron hasta el remoto municipio “Julio A. Mella”, en Santiago de Cuba, y no a Camagüey, donde reside el grueso de la familia. Como no tenía familiares allí tuvieron que anunciarlo en la radio local y entonces fue que, al enterarse, pudieron viajar de la ciudad agramontina al Oriente de Cuba.

Lo del infarto los dolientes nunca lo creyeron. Hoy juran que falleció debido a los golpes recibidos.

Para leer la historia completa les dejo el enlace del reportaje de Luis Felipe Rojas 

Buscando el Escambray que dejaron mis padres

Verena salió del aeropuerto de Santa Clara y un vaho tibio con olor a asfaltil derretido le golpeó el rostro cubierto por la crema  que se había esparcido en las mejillas para evitar el azote del rubio insular. Iba al Escambray a buscar lo que sentía latir en el corazón de sus padres y  se adelantó resuelta hasta un grupo de personas  que estaban aplaudiendo y gritando vivas a los recién llegados para enfrentar lo que se presentara.

De ellos un joven con la piel negra y brillante del sudor fue el primero que se le abalanzó para abrazarla y darle un beso.  De momento no supo qué hacer ante un “moreno cubano” a quien no conocía y  que le expresaba simpatía, pero permitió el abrazo porque sintió miedo a que la tildaran de racista o a que el gesto llamara la atención de algunos mirones.

Amigos en Estados Unidos le habían advertido que los del  cuerpo secreto de la inteligencia siempre merodean los aeropuertos y se mantenían atentos a cualquier gesto de los visitantes para “darle seguimiento”.

Cuando le entraba el miedo sentía un frío muy grande que le bajaba desde la nuca hasta el huesito de la alegría. Fueron sus padres Josefina y Ramón quienes le aseguraron que cuando se siente algo así  no se puede hacer nada más que respirar profundo.

“El miedo paraliza”, le decía la mamá a menudo, cuando le contaba sobre los años que vivió en el Escambray.

img-20160316-wa0013Estaban de moda los viajes a la isla después de décadas de hostilidades entre los gobiernos de EE.UU y Cuba y Verena sabía que la gente hacía recibimientos efusivos a todo el que oliera a “yuma”.

Decidió pasar el trecho de la llegada sin llamar la atención. Quería ir a los lugares de los que tantas veces les habló su mamá Josefina y su papá Ramón.

Ambos dejaron Cuba en 1961 con ella tan pequeña que nunca consiguió registrar en su memoria ningún recuerdo. Casi todo lo que supo  de la isla y su gente lo escuchó de su mamá allá en New York muy cerca de las aguas del río Hudson, mientras esperaban que el papá terminara de trabajar en la factoría para irse juntos en el bus al apartamento.

La mamá le contaba de sus orígenes y Verena aprendió  a sentir el país donde nació desde el relato de ella, por eso cuando fue adulta y tomó el apellido del marido decidió ir a recorrer los trillos de la finca La Bermeja por donde una vez caminó Josefina, con ella en brazos  y  los sabuesos pisándoles los talones para arrestarla.

“Ramón estaba escondido en la casa de unos amigos de entera confianza en La Habana. Fue para allí porque le avisaron que lo iban a detener y llevar preso para Condado en Trinidad con los demás campesinos de la zona. Me avisó que cogiera un carro de alquiler para reunirme con él y que llevara nuestros papeles y pasaporte”.

“Yo no podía levantar sospechas porque la finca estaba vigilada todo el tiempo por los milicianos para agarrarnos en algún percance y acusarnos de ayudar a los alzados por eso esperé al amanecer del día fijado para irme. A esa hora  los milicianos se reunían en una arboleda que estaba a unos trescientos pasos de la casa para tomar el café que le llevaba mi suegra en un aparente gesto de buena voluntad pero que solo buscaba entretenerlos y escuchar sus comentarios”.

“Salí contigo envuelta en un pañal que he conservado hasta estos días. Caminé rápido por un trillo al costado de la casa, crucé el puentecito y  fui directo a la  carretera por donde circulaban algunos carros hasta Fomento”.  

“Tenía el presentimiento de  que me estaban siguiendo pero no tuve el valor de pararme, ni de mirar  atrás. Me di valor pensando que los sabuesos me relacionaban con alguna guajira de la zona que iba a un turno del médico y por eso no se apuraron mucho en seguirme.

“No sospecharon que era yo, si no me hubieran alcanzado”.

“Llegué a la carretera donde me esperaba El Chino Carrascoso en su máquina   para transportarme. El día antes mi suegra les mandó aviso de que me ayudara”.

“En aquellos tiempos era frecuente escuchar que se llevaban presos a hombres y mujeres por colaborar con los alzados y en otros casos para evitar que se alzaran. El Chino corría un riesgo enorme al ayudarme porque lo podían ver como colaborador, pero era  buen amigo de mi esposo y de la familia y un anticomunista de convicción”.

“Pasamos sin contratiempos por Güinía de Miranda, Manicaragua, Santa Clara y luego todos esos pueblecitos de la carretera central hasta La Habana. Teníamos casi la misma edad  y  dos jóvenes con un bebé en brazos no llamaron la atención. Tal vez por eso nos dejaron seguir y digo tal vez porque en aquellos tiempos nunca se sabía de dónde saltaba el chivato o el revolucionario colaborador”.

“El Chino manejaba y hablaba todo el tiempo. Hacía cuentos de las veces que Ramón y él fueron juntos a los bailes de Güinía y Fomento pero yo casi no lo escuchaba”. 

“Pensaba en mis padres que ni un beso de despedida les pude dar, en mis hermanos, en mis abuelitos. En la finca próspera que dejaba atrás llena de árboles, ganado y cultivos. En la casa perfumada por las  gardenias del jardín. En las noches de guateque en que nos divertíamos muchísimo escuchando a los repentistas improvisar sus décimas al compás del laúd de Manolo. En la tierra donde habíamos estampado nuestras iniciales con el sudor del trabajo y el sacrificio heredado de los antecesores. En la mata de nomeolvides que sembré en el jardín.

11035970_1650857861796905_3771104246630794839_n“Muchos años después cuando me encontré con el Chino en New Jersey me contó  que  hablaba y hablaba para  espantar el miedo y la angustia que veía en mis ojos. Yo sabía lo que era el miedo Fina porque ayudé a mucha a gente a huir del terror“, me dijo él.

La finca La Bermeja  fue confiscada unas semanas después de que Josefina huyera.

Cuando los milicianos se dieron cuenta que Ramón no iba a volver por allí porque ya las mujeres de la casa no salían al patio a recoger  gardenias y por la mañanitas no se escuchaba el llanto de un bebé, ni Tita les llevaba café, levantaron campamento.

Un año después los abuelos de Verena salieron rumbo a España donde le concedieron asilo y la casa pasó a manos de los orientales, según le contaron en cartas a Josefina los parientes que vivían en el caserío de Potreros de Güinía.

II

Verena, con su pasaporte americano, su apellido inglés y su español casi perfecto abordó  el avión en Miami con la esperanza de que los usurpadores de la propiedad la dejaran, al menos, caminar por los trillos que una vez usaron sus padres y abuelos.

La esperaba en el aeropuerto la hija de un viejo amigo de los padres de Verena que nunca cayó preso, ni fue molestado por los milicianos en el Escambray porque siempre anduvo con discreción para no levantar sospechas y poder colaborarle a los insurgentes.

-Me llamo María del Carmen, pero todos me dicen Carmen. Dice mi papá que te tengo que llevar a la finca que era de tus padres. Eso queda lejos, así que mejor aprovechemos el tiempo, es verano y puede llover.

-También quiero ir al cementerio de Condado, a Topes de Collantes y pasar por La Campana, le espetó Verena.

-La gente viene  a ver las casas que sus padres dejaron en los pueblos, a tomar mojitos, a bailar y a mirar las ruinas en que se han convertido las ciudades pero nunca he escuchado a los que quieren saber donde están los muertos que se alzaron contra la dictadura. A nadie se le ocurre recorrer los lugares donde se cometieron las mayores vilezas”, respondió Carmen con  voz baja pero firme.

-Mis papás trabajaron muy duro en New York para sacar a los padres de ambos del Escambray y luego cuando se mudaron para Miami ayudaron a otros parientes que quisieron irse de este país, pero aquí nunca quisieron volver.

-Si, lo sé, si ellos hubieran venido a Cuba mi papá los habría recibido  como hago yo ahora. El murió recordándolos con mucho cariño y alguna que otra vez cuando veía fotos que ustedes mandaron a los primos de aquí  me contaba cómo fue que  le quitaron la finca a tu familia para convertirla en lo que vas a ver en un rato.

Cuando el carro  iba pasando por  Güinia de  Miranda Verena se dio cuenta que todavía no había sentido en el pecho  el compás exacto  que la conectara con los trillos al lado de las montañas por donde su mamá  caminó, aquella madrugada de verano, con ella  apretada al pecho y respirando fuerte para espantar el miedo.

Cerró los ojos y respiró profundo.  Quería saber si podía reconocer los lugares por el olfato como hacía su mamá.

“Cuando nosotros regresábamos de Santa Clara en el jeep de tu abuelo, le contaba Josefina,  yo cerraba los ojos y desde que olfateaba cierto olor a monte, limpio y fresco, sabía que nos acercábamos a Manicaragua”. Güinía era otra cosa, olía a fritanga y un caserío que estaba entre esos dos pueblecitos a perfume barato, como el que usaban las coristas del teatro Alhambra.

-Yo quiero hacerlo igual mami, decía Verena.

-A ver Verena, cierra los ojos y respira profundo… a qué huele este lugar?

-A perro caliente, mamá.

Josefina se reía.  “New York huele a canela tibia por la madrugada y a perro caliente al atardecer”, le dijo  un día cuando se bajaron del bus cerca de Central Park para ir a comprar los regalos de Navidad.

Verena lo intentó muchas veces en New York y lo logró, sobre todo con el olor a perro caliente cuando tenía hambre , pero ahora que recorría otros senderos en la búsqueda del pasado de sus padres no  consiguió sentir el olor a monte del que le habló la mamá.

Por más que inhaló con los ojos cerrados el viento que entraba por la ventanilla, lo que alcanzó a distinguir fue un vaho agrio. Abrió los ojos y vio unos basureros donde un perro y un mendigo hurgaban, ajenos a los ruidos del carro que cruzó a unos cinco metros de ellos.

-Estamos entrando a Güinia y de aquí en adelante el viaje se hace más difícil”, alertó Benito, el chofer.

Había muchos huecos en lo que una vez fue la carretera que conectaba ese pueblecito con Fomento y el chofer rezongó.

_Yo creo que este carro no aguanta el camino.

Pero Verena estaba conectada con el corazón de su mamá para que le  dictara emociones y no escuchó.

-“Dice mami que la finca y la casa se ven desde la carretera y que  donde hay dos palmas reales y un portón tenemos que bajarnos del carro para seguir a pie”.

Carmen sonrió.

-Hay que cruzar una cañada primero. Ahí es donde los espíritus de La Bermeja caminan al lado de uno. Siempre que alguien nuevo va al lugar aparecen por detrás de la mata de yagruma y se mantienen ahí hasta tanto son advertidos. Luego se van buscando el monte por el palmar  que hay más arriba.

Verena pensó que era una broma, pero la seriedad de Carmen  la impactó.

-Son las almas de los muertos que hay enterrados en todo el Escambray.  Vienen a La Bermeja buscando el claro de luz donde está la mata de “nomeolvides” que sembró Josefina el día que naciste tú. Esa fue la única marca que dejó Fina al salir de Cuba. Lo hizo con la esperanza de que pudieras volver un día a tomar posesión de La Bermeja que les confiscaron por orden de Félix Torres que a su vez obedecía los mandatos de Fidel Castro. Fina quería que en el mismo lugar tú construyeras una torre de ladrillos muy  alta para subir allí a mirar los amaneceres entre montañas. Que escribieras un libro de relatos de la cruzada maldita que acabó con los sueños y esperanzas de cientos de familias de la región”, explicó Carmen.

-Cómo sabes todo eso Carmencita si nunca hablaste con ella?

-Fina y yo conversábamos a menudo  por las noches cuando a mí me tocaba la guardia nocturna en la escuela donde trabajé por varios años en  Rincón Naranjo. Es un área donde murieron por fusilamiento o por tiroteos muchos alzados a los que los milicianos desaparecieron de una forma tal que sus familias nunca pudieron darle sepultura como Dios manda, contó Carmen.

-Hay que bajarse aquí interrumpió Benito, tras sacar el carro   de la franja polvorienta  que una vez fue carretera y parquearlo debajo de una mata de guácima. Creo que es por el trillo al lado de aquella palma. ¿Las espero en el carro o las acompaño?

-Ven con nosotros, dijo Carmen.

– No estarás equivocado?… Allí falta una palma, señaló Verena.

-La cortó Avelino para hacer una casita al lado de sus padres en Mabujina, respondió Carmen.

-¿Y el portón para entrar a la finca?.

-Lo tumbó un buldócer cuando dijeron que iban a reconstruir la carretera para mejorar las vías de comunicación entre Fomento y Güinía. A veinte metros a ambos lados de la vía le pasaron aplanadoras y cuanto equipo pesado se les ocurrió, explicó Carmen.

-¿Y el puentecito que había por arriba del arroyo para llegar a la casa?

-Se lo llevó una crecida y luego la gente que vivía en tu casa lo parapetó como pudo para  cruzar a pie.

Caminaban en fila india porque el trillo era estrecho. A ambos lados los matorrales amenazaban con invadirlo todo. Carmen iba delante, luego Verena y unos metros más atrás Benito.

-La casa tenía portales alrededor, estaba pintada de blanco, el techo era de tejas color marrón, el jardín de abuela Tita era inmenso…

-¿Donde está todo eso?

-En el corazón de ellos, querida Verena. La tierra que pisas, el país que buscas sólo está en el corazón de tus padres, le respondió Carmen mientras observaba que las ramas  de los árboles  se movían  con más fuerza según avanzaban.

Allí en el claro del monte donde una vez hubo una casa se alzaba una especie de barracón pequeño con techo de zinc y paredes de tabla de palma que tenía una sola puerta donde colgaba una  cadena que alguna vez sirvió para poner  candados.

“No te angusties”,  dijo Carmen y tomó a Verena de la mano para llevarla al lado izquierdo del  rancho donde  estaba la mata de nomeolvides, cargada de flores y brillando por el sol fuerte de la tarde.

-“Nunca la pudieron eliminar, los granjeros chapeaban la zona, la cortaban y ella volvía a salir.  Tanto en días soleados como en noche de plenilunio los espíritus del monte y las almas en pena vienen aquí a  buscar consuelo. Antes la vieja Marcela desde su casa al otro lado del arroyo los veía llegar hasta el nomeolvides y les rezaba para elevar los espíritus de esos almas en pena que murieron en el Escambray y las familias nunca supieron donde fueron enterrados”.

 “Marcela murió en 1981 pero sigue rezándoles desde el sepulcro, para que encuentren la paz porque los muertos nunca se van cuando no se les hace justicia”.

“Por aquí están vagando” dijo Carmen tras  persignarse y arrancar unas flores de “nomeolvides” para ponérselas en el pelo.

Un oriental que tenía grados de capitán de la milicia pasó a ser el encargado de La Bermeja después que los abuelos de Verena  se fueron de Cuba para reunirse en New York con Ramón y Josefina.

Por orden de Félix Torres[i] se quedó al tanto de la finca que era de la revolución pero que la podía usar siempre que entregara lo acopiado a la cooperativa”.

Los pocos vecinos que quedaron por allí  enseguida se dieron cuenta que al oriental  no le gustaba mucho trabajar en el campo porque unos cinco años  después  se buscó otras “tareas con la revolución” y dejó todo abandonado.

Desde entonces La Bermeja está vacía. Queda un pedazo de cemento de lo que fue piso de la sala de la casa pero cubierto de malezas. Poco a poco la gente se fue llevando las tejas  y las tablas para componer otras casuchas lejos del “misterio y el embrujo”.

El territorio quedó libre para el cruce de las almas de las víctimas en la región. Josefina y Ramón nunca más volvieron allí y cuando los abuelos de Verena murieron nonagenarios en Miami,  les pusieron en las manos un ramillete de nomeolvides de la mata que Tita sembró en el jardín de la casita que tuvo en Hialeah.

Pie de Notas

[i] Félix Torres tristemente conocido en el Escambray por sus crímenes y abuso de poder durante la etapa de confrontación entre campesinos y la Dictadura fue nombrado comandante del Ejército Rebelde.

Era de Yaguajay, integró desde muy joven las filas del Partido Socialista Popular. En 1958 fundó un destacamento guerrillero contra el gobierno de Batista en la zona de Yaguajay y luego de la llegada de la columna invasora dirigida por Camilo Cienfuegos se unió al frente norte de las villas. Participó en algunas escaramuzas bajo las órdenes de Camilo Cienfuegos.

Más tarde tras fue nombrado Jefe del Plan Escambray y asignado a trabajar en esa zona. Confiscó decenas de fincas y propiedades (autos, camiones, casas) en nombre de la “revolución”, y ordenó encarcelar a muchos de esos propietarios  cuando se revelaban por el abuso de poder.

Muchas de las propiedades confiscadas luego las entregó a otras personas que él estimó conveniente. Los campesinos lo recuerdan  como uno de los hombres que más daño hizo en la región. Murió en 2008 con 91 años.